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Rennes-le-Château

Horas de lectura prácticamente perdidas porque me dejé llevar por la moda. Revisé una cantidad de textos sobre el excesivamente famoso asunto del padre François-Bérenger Saunière y su repentina fortuna, que le permitió construir lo que narran como un pequeño emporio, muy por encima de los recursos de un cura de fines del siglo XIX. Cuando empecé a ver analogías geométricas (pentágonos y círculos) aplicados al paisaje de Rennes-le-Château sospeché que no iba por buen camino. Las interpretaciones (mayormente anglosajonas) de la construcción de la iglesia, el cementerio y la torre Magdala (todo esto anexo y formando parte de un conjunto en un extremo del pueblo) se centran en el hallazgo de un tesoro, (cuando no de varios) por parte de Saunière, o bien en el acceso a un poder desconocido, o bien a que consiguió una prueba de la descendencia de Jesús (que se habría casado -o arrejuntado- con María Magdalena), o en la relación de esta pequeña iglesia con el Priorato de Sión; la aparición del Arca de la Alianza; etc., etc., etc.

De verdad que sería tiempo perdido sino fuera porque en la red también hay gente seria. En este caso hablo de Paul Smith (en inglés) y Bernardo Sanchez da Motta (en portugués). Ambos tienen páginas dedicadas a 'componer' el entuerto y a explicar hasta la exasperación cada detalle del mito construido alrededor de esta aldea francesa y su iglesia. Pues resulta que la verdadera -y muy efectiva- manera de conseguir fondos del cura Saunière no era otra que ¡la venta de misas! Pero a nivel industrial, no como hacen los curas parroquiales que cobran o aceptan una donación por dar una misa en nombre de algún difunto y la dan; no, Saunière cobraba pero no había manera de que pudiera dar las más de 100.000 misas que le encargaron de sitios de toda Francia y parte del exterior. Esto ocurrió durante más de 15 años y aunque (según Motta) Saunière hizo el esfuerzo de dar las misas encargadas por correo, para 1892 ya llevaba más de 6 meses de atraso y llegó al punto en que dijo "hasta aquí".

Todo esto está suficientemente demostrado con copias de documentos manuscritos por el mismo Saunière y por las trazas del proceso que sufrió cuando un nuevo obispo se interesó por sus gastos y cómo los había obtenido; de lo que siguió su expulsión de la diócesis (o más bien, su dimisión forzada). Smith publica un capítulo del libro de Jean-Jacques Bedu, 'Rennes-le-Château - Autopsie d'un mythe' (1990) donde se explican al detalle las transacciones. Por otro lado, el cura era querido y apreciado en su pequeña parroquia y el pueblo no llevó bien el asunto. Y sí, la iglesia de Rennes-le-chateau está dedicada a María Magdalena desde su fundación, parece que anterior al siglo X.

En cuanto al 'Priorato de Sión', resulta ser una farsa confesada por su inventor, un tal Pierre Plantard quien se quería hacer ver como descendiente de la dinastía merovingia y candidato al trono de Francia. Fue ayudado por Philippe de Chérisey, que forjó unos "manuscritos" supuestamente encontrados por Saunière en su pequeña iglesia.

Puro cuento, desmontado hace más de 10 años en Francia, y todavía hay infinitos sitios en Internet donde se repiten los montajes de Plantard y Chérisey como si fuesen hechos reales. Al final, lo que queda de misterio es mínimo, aunque también interesante. Y no cabe duda que la vista desde la torre Magdala es magnífica...

Bioy

Aparte de los cuentos de H. Bustos Domeq, escritos en colaboración con Borges, no había leído a Bioy Casares. Por fin tuve ocasión de revisar 'La invención de Morel', un cuento "fantástico, pero no sobrenatural" como dice el propio Borges en el escrito que prologa el libro.

Curiosamente, el narrador (anónimo) es venezolano, y sin explicación alguna de Bioy, huye de la justicia hasta esconderse en una isla del Pacífico, remota ad summun incluso desde Papua-Nueva Guinea (dice que escapó en un bote de remos desde Rabaul). Allí presencia eventos y prodigios que constituyen el núcleo del cuento, y escribe una especie de diario (o "blog") en el que registra sus progresivos descubrimientos, incluido por supuesto el invento de Morel. Efectivamente se trata de un cuento fantástico, quizás de ficción "científica", que es interesante, pero no releíble, porque parte de su efectividad reside en fomentar un cierto temor al eterno retorno y al tiempo cíclico, y no es cosa de caer en ello.

De todo el cuento, que tiene aspectos increíbles, lo menos creíble de todo es que un venezolano esté huyendo de la justicia, preocupado a morir o más bien, que esa supuesta justicia lo persiga hasta el confín del mundo. Ni en 1940, ni en 2004.

Teatro remoto

Debido a determinados infortunios que no es el caso comentar, se me dificulta asistir a la presentación de 'Calculus', obra de Carl Djerassi (quien además de dramaturgo resulta ser un químico connotado, creador de la píldora anticonceptiva y otras hazañas), por lo cual me ví en la obligación de leer la obra por la infosfera. Y es que el autor, tiene el texto completo en su sitio de Internet... como debe ser, al menos para los que de ninguna manera íbamos a llegar al New End Theatre de Londres antes del 28 de este mes.

La reseña de Liliane Campos en Physicsweb fue lo que atrajo mi atención. Este montaje trata de la archifamosa disputa entre Newton y Leibniz acerca de la prioridad en el descubrimiento del cálculo infinitesimal. Djerassi cuenta el asunto mediante la estratagema de 'un teatro dentro de otro teatro', lo que siempre resulta interesante: los actores representan a dos autores (de teatro, también) de los primeros años 1700, contemporáneos de Newton, que componen una obra sobre el manejo de la comisión de la Royal Society para
establecer oficialmente la prioridad del invento. Según esto, la comisión de 11 miembros se limitó a ver el informe que el mismo Newton escribió, basado en su propia correspondencia y que por supuesto le da toda la razón. Newton era el presidente de la Royal Society, nombró la comisión, escribió el informe, lo publicó e hizo ver que el producto era "imparcial".

Total que Newton no queda bien parado en esta obra. Es la tendencia reciente, bajarlo de la nube "científica" en que lo han colocado los ingleses y gringos, y estudiarlo en toda su complejidad, la cual incluye por cierto mucho más material escrito en estudios teológicos -no ortodoxos- y alquímicos que en lo que ahora se llama ciencia. Hay un sitio en Internet que va a almacenar y hacer disponible toda la obra de Newton, incluidos comentarios y notas al margen, llamado The Newton Project, donde estiman toda su producción en cuatro millones de palabras.

Códigos ocultos

Acabo de leer el muy publicitado (y vendido) 'El Código Da Vinci' de Dan Brown y realmente se trata de un 'best-seller'; tiene todos los ingredientes y evoca un poco aquellos libros de los años 70 sobre espías, intrigas y demás. Hay que conceder que mantiene el interés por al menos 360 páginas de las 410 que tiene en total. Está construido mediante capítulos muy cortos, en promedio página y media; y siempre deja -como aquellas series televisivas de los años 50 (que yo no ví, pero me contaron)- algo pendiente. Así que la lectura es fácil y divertida.

Esta vez aproveché las oportunidades actuales y leí el libro paralelamente con búsquedas de imágenes en Internet de los sitios donde transcurre la acción, y se consiguen muchas. De esta forma, he "conocido" El Louvre, Castelgandolfo, Saint Sulpice, Westminster y por supuesto, Rosslyn Chapel; todos los cuales saldrán en la película, porque es evidente que habrá una película desde que el propio libro parece un guión. Por cierto que las visitas a Rosslyn han aumentado entre 30 y 40% desde la aparición del libro.

En resumen, un libro divertido, liviano, que en mi opinión no justifica los 60.000 bolívares que cuesta en estos lares y en estos tiempos.

Lluvia

En esta imagen se puede ver lluvia en la cordillera mientras se acerca al único de los valles de Aragua que no está urbanizado. Se trata de La Placera, noreste de Maracay, una vista esplendorosa que no durará mucho, según puede deducirse por el tratamiento que han venido sufriendo estos valles desde hace más de 50 años. Por otra parte, la imagen ofrece una de las combinaciones de color más agradables que se pueden ver en la naturaleza: gris y verde (y siempre queda el asunto de jugar con la forma de las nubes...)

La Placera

Arturiana

Ahora que viene otra película sobre el rey Arturo han comenzado a proliferar las páginas alusivas, algunas simplemente propagandísticas y otras adversas. Lo bueno de esto es que se vuelve a discutir este tema tan trillado, con lo cual uno puede conseguir -de repente- algún lugar orientador.

Y eso es lo que conseguí en 'Arturiana', un sitio donde Thomas Green publica algunos artículos sumamente documentados y académicos sobre este tema.

Al plantear la historicidad de Arturo, deslinda con precisión las fuentes del mito. En primer lugar, establece que la obra de Geoffrey of Monmouth (Galfridus Monemutensis) 'Historia Regum Britanniae', éxito de taquilla de 1139 y fuente principal de la mayoría de las obras posteriores, no tiene mucho que ver con las leyendas contemporáneas con lo que se supone fue el período de vida del supuesto Arturo histórico: siglo 5 o 6; antes de las invasiones anglosajonas a Gran Bretaña. Dice que hay cuatro fuentes principales para un Arturo histórico, a diferencia de cualquier otra fuente mitológica, son:

  • los 'Annales Cambriae'
  • la 'Historia Brittonum'
  • la colección de canciones fúnebres conocida como 'Y Gododdin'
  • unas pocas ocurrencias (4 o 5) del nombre Arthur en contextos de los siglos 6 y 7.

Luego comienza un proceso demoledor, apoyado en numerosos estudios publicados, en el cual va descartando el valor histórico de cada una de estas fuentes y llega a la conclusión de que no hay elementos para considerar la existencia de un Arturo histórico. Lo más cercano sería la 'Historia Brittonum' que es del año 829 u 830, que parece mezclar varios mitos y por otra parte no es confiable como testigo contemporáneo.

Sin embargo, al revisar las teorías del origen del Arturo legendario, Green las reduce a dos principales; una que prefiere, de origen local, en la cual se derivaría el nombre del galés 'Artgur' (Art(h): oso), y que parece más apropiada a un héroe panbritánico (no regional) y mitológico; y otra, que sugiere a Lucius Artorius Castus, un oficial romano del siglo 2. Esta última es la que se utiliza en la película de marras. Este Artorius comandaba un regimiento de caballeros sármatas (escitas los llamaban los griegos) que añade otras derivaciones, como por ej. que un héroe sármata llamado Batraz sería el original Arturo, etc.

Green (que escribió este artículo hace un par de años, y por lo tanto antes del revuelo actual) ve algunos méritos en esta 'teoría', pues la relación entre algunos elementos (la espada en la piedra, el santo grial, el regreso de la espada al lago) es factible, pero todos ellos pertenecen a la tradición arturiana post-Galfidriana. Al final, el único argumento que le queda a esta teoría es la derivación, convincente pero insuficiente, Artorius-Arthur.

En resumen, un sitio que se toma en serio el asunto y no se deja llevar por intereses regionales, que son inmensos en Gran Bretaña, según se puede ver por el número de sitios que aducen ser Camelot o la tumba de Arturo o cualquier otra cosa relacionada.

Apocalipsis

En el 'Diccionario del Diablo' define Ambroise Bierce algo así:

REVELACIÓN, n.: Famoso libro en el cual San Juan Evangelista ocultó todo lo que sabía. La revelación la hacen los comentadores, que no saben nada.

El caso es que tradicionalmente se atribuye a Juan la escritura del libro, fechándolo alrededor del año 95 y se dice que lo escribió en la isla de Patmos, cuando tenía una edad muy parecida a la del siglo que corría. Pues Gonzalo Rojas Flores publica en Bíblica 85 (2004) un artículo que argumenta en contra de esa tradición. En primer lugar, revisa la que denomina 'evidencia externa', comenzando por el testimonio de Ireneo que es quien originalmente puso fecha al libro. Rojas revisa también otros escritos (Papias, Tertuliano, Clemente) de los siglos 2 y 3 y concluye que no hay suficiente evidencia externa para atribuir la 'Revelación' al reinado de Domiciano como se ha acostumbrado.

Luego puntualiza los elementos de 'evidencia interna' del propio libro, en particular la notoria omisión de la destrucción de Jerusalén y su templo (año 70). Otros puntos son la tampoco mencionada huída de los judíos a Pella; la omitida muerte de Pedro, Pablo y Santiago y, finalmente, el terremoto que destruyó Laodicea en 60. Finalmente, argumenta que la 'bestia' cuyo número es 666 es Nerón (los números corresponden a las letras de su nombre en hebreo) quien sería el emperador reinante para el momento de la escritura del libro, con lo cual concluye que fue escrito entre 54 y 60, al principio del reinado de Nerón.

Aunque buena parte de los argumentos no son muy convincentes porque, como dicen los arqueólogos, 'ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia', creo que esta estimación luce más razonable que la tradicional.

Atque ubi solitudinum faciunt pacem apellant

En una de esas carambolas que se logran de vez en cuando con los contenidos de Internet (o para el caso, de cualquier biblioteca) me llamó la atención el sitio 'Thoughts Worth Thinking', donde, sobre una fotografía de Hiroshima destruida aparece la frase que titula esta nota, traducida más o menos como 'Crearon desolación y la llamaron Paz'.

Se trata de una parte del discurso de Cálcago, jefe de una tribu británica, poco antes de la batalla con los romanos comandados por Agrícola. El cuento viene de Tácito, quien de paso era yerno de Agrícola y escribió la historia de sus campañas en Britania, prosecución de la invasión de la isla que ya había comenzado Julio César. Pues resulta que un profesor de latín de la UAB llamado casualmente Pedro Cano, tiene un artículo dedicado a esta obra de Tácito, donde pude enterarme mejor del contexto y el sentido de la frase de marras. El fragmento pertinente:

"Al expolio, la matanza y el saqueo dan el mal nombre de hegemonía, y allí donde crean un desierto, le dicen paz" (auferre trucidare rapere falsis nominibus imperium, atque ubi solitudinem faciunt, pacem apellant)

El artículo de Cano puede subscribirse totalmente. Aparte de la aplicación directa y evidente entre la situación del siglo I y la equivalente más reciente (el caso del imperio americano y la invadida Irak) hace un análisis retórico de los discursos de Cálcago y Agrícola, remarcando la vaciedad de ambos y que al fin y al cabo son los mismos discursos de vencedor y vencido que han poblado las historias militaristas. Pero muy bien escritos por Tácito, nada menos.

Persistencia de la memoria

Una fotografía dice más que mil palabras (creo que dijo un chino); hay fotografías y fotografías. Pero una fotografía vieja es algo clase aparte, que supera lo meramente informativo y aumenta su valor con el paso del tiempo; debido en gran parte a que van quedando menos cada vez... pero también a que el sujeto fotográfico ya no vuelve a ser el mismo jamás (aquí convendría citar a Heráclito y tal, pero no es para tanto).

Un ejemplo puede ser este. Se trata de una imagen de Jerusalén, muralla suroriental del templo del monte (Haram-es-sharif) y alrededores, captada alrededor de 1875 por el famoso fotógrafo Felix Bonfils, quien recorrió gran parte del medio oriente tomando fotografías de gente, paisajes y monumentos, que -inevitablemente- han cambiado enormemente un siglo y pico después. Muchas de sus fotos perduran desperdigadas por allí, mostrando cómo era el mundo en aquella época. En esta fotografía en particular destaca la escasa magnitud de la ciudad y el notable límite que formaba la muralla sobre el valle del Cedrón; y a la izquierda ya fuera de la foto la original Ciudad de David, sitio inicial de la ciudad, totalmente despoblada.

Jerusalen

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