Calles de mi niñez

Enviado por eloy cano castro el Sáb, 08/09/2018 - 09:37
Empinada Calles tranquilas, que empinándose van detrás de la neblina...

Un detalle que en Mérida me llamó la atención fue el hecho de construir las casas ¨de antes¨ -sin mayores criterios arquitectónicos formales, académicos- adaptándose al suelo, a su pendiente, a sus inclinaciones, en lugar de ¨aplanar¨o ¨terrazear¨ las colinas o los cerros y las montañas. El constructor respetaba el suelo y se adaptaba al mismo en lo posible.