Proto-inglés

Enviado por eloy cano castro el Mar, 15/07/2008 - 14:50
La historia comunmente aceptada cuenta que el idioma inglés se originó cuando alrededor del siglo IV los anglos, jutes y sajones invadieron las islas británicas e impusieron su lenguaje sobre el existente, que sería británico (o britónico) con algo de latín. Pero en esta publicación Michael Goormachtigh plantea una idea algo diferente. Dice que el idioma que luego sería llamado inglés ya existía cuando llegaron los anglos y demás, lo denomina proto-inglés, que es como decir más antiguo que el inglés antiguo.

Goormachtigh da un montón de argumentos, aunque lingüísticos propiamente dichos no ví. No obstante, los planteamientos son atrayentes, mayormente basados en relecturas críticas de la historia conocida. No hay textos en idioma inglés antes del siglo VIII o algo así; ni tampoco celtas o britanos; así que lo único escrito contemporáneamente es latín o griego.

El núcleo de la idea es -según la entiendo- que ya cuando César llegó a medio conquistar la Gran Bretaña, existían dos lenguajes bien diferenciados, el proto-galés y el proto-inglés. La frontera entre ambos estaría situada grosso modo en los montes Peninos que atraviesan el centro de Inglaterra en sentido norte-sur y que no son precisamente un obstáculo insalvable, ya que no pasan de 800 metros y sus pendientes son suaves. El mapa a continuación lo muestra con colores que llamaron mi atención por el parecido con los que acostumbrábamos a utilizar en la escuela.

División

Pero Goormachtigh (cuyo nombre tendrá quién sabe qué pronunciación) no se conforma con eso; llega a afirmar que la división lingüística viene de hace 10000 años; y para justificar esto utiliza tanto los argumentos geológicos de las eras glaciales, como los genéticos, principalmente de Oppenheimer, según los cuales la parte occidental de las islas británicas estaría poblada por gentes procedientes de Iberia cuyo idioma original estaría emparentado con el vasco y que luego pasarían a hablar los antecedentes de los idiomas célticos que todavía existen allí (irlandés, galés, escocés).

Por otro lado (literalmente) la parte oriental de la actual Inglaterra ya habría sido poblada por pueblos germánicos, mayormente de Frisia y éste es uno de los mejores argumentos, porque según cuentan no hay nada más parecido al inglés que el lenguaje que hablan en esa zona al norte de Holanda y Alemania. Los que llegaron en los siglos IV al VII, no habrían dejado mayor huella en el lenguaje, ya que se trataría de élites mercenarias contratadas de las regiones de Jutland, Anglia y Sajonia para reforzar el poder local de los señores feudales que ya eran vendepatrias en aquella remota época.

De paso, Goormachtigh dice que el francés no deriva del (o fue influído por el) idioma de los francos ni de los galos, sino que es consecuencia de la expansión del occitano (del sur de la actual Francia) que está muy relacionado con el latín. Dicho de otra manera, los idiomas que ahora se denominan célticos estaría muy limitados en su distribución ya en la época de César. Lo que lleva a otro supuesto que Goormachtigh utiliza frecuentemente: que los idiomas cambian muy lentamente y para que haya un cambio de lengua deben pasar entre 800 y 1000 años y eso si se hace de forma compulsiva. Y da ejemplos convincentes de esto, como el del náhuatl en México, que no sólo no ha desaparecido sino que sigue vivo y bien. O del galés, del cual comenta que a pesar de su cercanía ha dado menos palabras al inglés que los lenguajes australianos en la época colonial, otra forma de expresar la antigua división lingüística entre el este y el oeste de la isla.

Creo que el texto más antiguo en inglés es el Beowulf, Goormachtigh dice que está escrito en una variante local y nórdica (como el tema del libro, danés y sueco) que no sería inteligible por los hablantes de lo que luego sería el inglés. En suma, este sitio contiene una variedad de ideas que pueden interesar a quienes quieren saber cómo cambian las cosas.

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