Mapas o vistas del sitio

Aquí se muestran diversas maneras de acceder al contenido publicado; en primer lugar en sentido cronológico, luego por categorías principales y finalmente por secuencias temáticas (aún muy incipiente). Hacer clic en cualquiera de los enlaces lleva a una lista de notas que corresponden sea con la fecha, la categoría o el tema respectivo.

Rituales de la encomienda

Este trabajo de Elvira Ramos (ULA) publicado en 1999 describe los ritos de posesión de los encomenderos basado en citas de documentos oficiales de los funcionarios involucrados, alrededor de 1600. Lo más interesante son las citas en sí, donde se menciona al pueblo de Altamira de Cáceres previo a la fundación de Barinas, y otros casos.

Los encomenderos hacían un acto público recibiendo -tomando la mano- de algunos indios de la encomienda y poniéndoles un sombrero o una capa y quizás sentándolos y haciéndolos levantar. Todo quedaba registrado por el funcionario de turno. Uno se imagina la de trampas que habrá habido allí, cuando la única constancia de la encomienda hecha por el rey era una carta o hasta una palabra. Así que no dudo que algunos de estos hayan sido auto-encomendados, aunque eso es indudablemente una proyección de la actualidad al pasado, cosa que también trata de hacer Ramos al final de su trabajo sin apoyo ninguno, simplemente con el impersonal 'se reconocen relaciones' o 'los campesinos siguen manifestando...'. Pero de repente hasta con razón.

Sobre los primeros asiáticos americanos

Jody Hey, Universidad de Rutgers, postula que el número de personas que dio origen al poblamiento de América, apenas si llega a un centenar. Llega a esta conclusión mediante un modelo que mezcla información genética proveniente de nueve poblaciones hablantes de lenguajes amerindios en todo el continente. Dice que el estimado total es de menos de 80 individuos, supuestamente menos del 1% de la población de Asia para la fecha. El trabajo ratifica la visión tradicional del paso de Bering, solamente añade el asunto del pequeño grupo fundador.

Pero este trabajo fue publicado en PLoS Biology, una de las primeras publicaciones de Public Library of Science, que augura un futuro próximo de acceso libre a la información científica. El artículo, además de presentar el texto completo y en varios formatos, también incluye los gráficos y tablas originales, citas y enlaces a artículos relacionados y citas del artículo. Todos los artículos están disponibles bajo una licencia de Creative Commons. En fin, como debería ser.

No importa el destino

Sino el camino...

Flechas inútiles

Nunca más cierto que en esas trancas estratosféricas (bueno, lo importante del adjetivo es que sea esdrújulo) en las que lo único seguro, sin importar la ruta que elijas, es que vas a seguir en cola. Las señales direccionales terminan siendo apenas referencias visuales del precario avance una vez perdida la función supuestamente agilizadora de las flechas.

La fecha de la esfinge

Tradicionalmente -así dicen los que escriben sobre esto- se ha mantenido que la esfinge egipcia de Giza fue construida por el faraón Kefrén de la IV dinastia, allá por los 2500 a.C. Pero hay otros que argumentan en contra, diciendo que es mucho más antigua que la pirámide de Kefrén, y hace poco Robert Schoch, un geólogo, analizando los patrones de meteorización de los muros laterales del recinto de la esfinge propuso una fecha como 5000 años anterior. Esta datación la utilizan entonces quienes defienden la existencia real de la Atlántida y otras civilizaciones sumamente antiguas.

Ahora leí un artículo de Colin Reader, del año 2002, que encuentro ponderado y bien argumentado. Su planteamiento es que no sólo la esfinge, sino el templo asociado, la calzada, y uno de los templos que se encuentra frente a la pirámide de Kefrén son anteriores a todas las demás construcciones de Giza. En vez de analizar el patrón de meteorización y compararlo con la historia de las lluvias en Egipto -como hizo Schoch- parte de que la topografía original forzó la elección del sitio de construcción de la esfinge (uno se pregunta ¿y es que ese detalle no lo habían analizado después de 200 años de excavaciones y discusión?).

Esfinge satelital

El hecho fundamental, según Reader, es la preexistencia de la calzada 'de Kefrén', denotada porque las canteras utilizadas en la época de Kufú y que la rodean, no la afectaron (¿por respeto?). Lo demás son consecuencias de este hecho; las obras posteriores habrían mantenido la disposición original y sería Kefrén quien aprovecharía para su mausoleo lo que ya entonces eran probablemente ruinas. También menciona que la esfinge era en un principio -seguramente- un león completo, y que la cabeza humana sería posterior, incluso quizás de la época de Kefrén. Reader atribuye la esfinge a un período anterior a la cuarta dinastía, quizás predinástico, pero no tan antiguo como postulan los 'atlántidas'.

Artecola, colArte o algo así

No puedo asegurar que fue premeditado o ni siquiera voluntario. Cuando se lleva rato en una cola, mirando una inusual cola de caballo que va adelante de nuestro vehículo la idea surge espontánea: hay que tomarle una foto. ¿Y las condiciones de luz, enfoque, movimiento, etc.? Se revisarán después.

Cola de caballo al agua

Y después, uno se da cuenta de cómo "creaba" Pollock su arte. Lo bueno de esta manera digital es que la pintura no chorrea.

Verdadera ciencia-ficción

Hay una revista denominada 'Medical Hypotheses', perteneciente a la editorial Elsevier (no coloco enlace porque es de esta gente que dicen dedicarse a la publicación y lo que hacen es asomar las cosas solamente) se dedica a eso, a publicar (para los que compran la revista) diversas hipótesis con algún fundamento en el campo de la medicina. Es solamente porque dejan ver con alguna reticiencia los resúmenes de los trabajos que uno se medio entera.

Un grupo de investigadores encabezado por Sharon Moalen presenta la interesante hipótesis de que la diabetes tipo 1 es una respuesta evolutiva al frío. Dicen que esa diabetes es muy prevalente en los países escandinavos y en Cerdeña (?). Se ha descubierto en animales que un alto nivel de glucosa, glicerol y otros derivados sirve para prevenir la formación de cristales. La adaptación en la última época glacial de esos europeos al frío explicaría la preponderancia de la enfermedad entre sus descendientes, cuyas consecuencias sólo se manifiestan ahora con una mucho mayor expectativa de vida con lo cual ya pierde su valor protectivo original.

Por lo tanto proponen ampliar lo que denominan EPS -selección patogénica epidémica- con algo llamado selección patogénica ambiental. Como hipótesis que es, no está mal.

Chinos en América

Un evento en la Biblioteca del Congreso (USA) celebra hoy los seiscientos años de la primera de una serie de expediciones marítimas realizadas con "apenas" 2.000 barcos y 28.000 hombres, con fines supuestamente pacíficos y sin ánimo colonizador; evidentemente, no puede tratarse de cosa europea. No, se trata de los viajes de Zheng He, almirante durante la dinastía Ming, quien hizo varias travesías entre 1405 y 1433, entre las cuales hay alguna que pudiera haber llegado a América. El problema está en que el evento no es transmitido por Internet, así que nos deja fuera de alcance.

Ya hace tiempo se viene hablando de este asunto del chino-descubrimiento, un oficial británico retirado, Gavin Menzies, publicó en 2002 un libro donde atribuye a Zheng He esa hazaña en 1421. El libro ha tenido muchas críticas, sin embargo, y en particular son de notar las de quienes apoyan la idea de los chinos en América: dicen que 1421 es una fecha muy tardía para los contactos.

Ahora aparecieron unos mapas, comprados por un misionero norteamericano en Corea, depositados en la biblioteca antes mencionada por sus herederos, que supuestamente muestran no sólo a América, sino a Australia y Africa. Hendon Harris se llamaba, y publicó un libro titulado "Padres asiáticos de América", que no tuvo casi difusión, donde remonta el descubrimiento de América por los chinos hasta 2200 a.C. Los mapas no han sido autenticados aún, es de suponer que algún día los expongan en la biblioteca antedicha.

Los partidarios de esa hipótesis antigua argumentan que los olmecas son claramente chinos, incluidos algunos caracteres encontrados en su alfarería. Pero entre tanta habladera hipotética, es difícil orientarse, particularmente porque los mapas, p.e., no se ven por ningún lado. Quizás pase como con los vikingos, que tanto dieron hasta que encontraron vestigios en Newfoundland de su presencia alrededor del año 1000. Será interesante ver qué pasa en el futuro cercano cuando América pase de ser un continente aislado con poblaciones puramente peatonales (que llegaron por Bering) a ser una encrucijada de navegantes: chinos, polinesios, vikingos y el resto, más conocidos y más recientes.

ADN mitocondrial, Eva, migración, Africa

Cada tres días aparece una investigación sobre los tópicos arriba mencionados. Que si la salida de los primeros humanos de Africa fue una migración larga o no, que si eran muchos o no, que si salieron hacia Asia o no, que si la técnica tendrá algún valor o no, que si los humanos habrán salido de Africa después de todo o no, und so weiter.

La de hoy, aparece en el NYTimes (no coloco enlace porque requiere registro, aunque gratis, pero es un fastidio). Peor aún es que el artículo original sale en el número de hoy de Science y no hay manera de accederlo porque esta revista es de la 'vieja guardia': vive del secreto que impone a los resultados de la investigación de otros. Así que solamente dispongo de la reseña del Times que, sin embargo, encuentro bastante completa, proveniente de Nicholas Wade.

Un grupo dirigido por Vincent Macaulay (Universidad de Glasgow) utilizó el ADN mitocondrial (que sólo se transmite de madre a hija) de un grupo de habitantes de Malasia conocido como Orang Asli, aparentemente los habitantes originales de esta región. Los resultados indican que el grupo que salió de Africa era pequeño, como máximo de 500 mujeres, suponen que era una sola banda; fecha probable de la 'salida': hace unos 65.000 años. La dirección seguida por los descendientes -casi consensual ya- es la de las costas de Asia, con lo cual llegarían a Australia hace unos 50.000 años, justo a tiempo para justificar los restos humanos más antiguos encontrados allí.

El punto central de este trabajo parece ser que la migración africana estaba limitada a un solo grupo, una sola ola migratoria. Todas las demás poblaciones descenderían de ésta. Por lo tanto, el poblamiento de Europa sería algo más tarde y con una población proveniente de algún lugar de Asia, seguramente India o alrededores. Algunos objetan que no se han encontrado restos de ocupación humana de antes de 50.000 años fuera de Africa, pero, como bien dice el propio Macaulay "las fechas arqueológicas son mucho más firmes que las genéticas". Después de todo las fechas genéticas son promedios calculados sobre estimaciones de mutación, así que tiene toda la razón.

Prójimo difunto

Es cierto que para cualquier transeúnte estar en la cola produce múltiples emociones que van desde la tristeza hasta la ira (aunque es posible que las emociones alegres no se desarrollen igualmente), pero para este pobre árbol la cosa debe ser peor. No sólo ha aguantado por años el paso lento de vehículos contaminantes y contaminadespués, sino que lo obligan a ver pasar al cadáver de sus congéneres y anticipar su futuro de la peor manera...

Destripadología

Los anglosajones tienen su grupo de leyendas preferidas, y es bastante evidente que las están difundiendo con gran acierto por medio del cine, la televisión y demás medios. Una de tales, muy recurrente, es la de la investigación criminal alrededor de los crímenes de Whitechapel en el otoño de 1888, atribuidos según parece por una carta entre miles a Jack, el destripador.

Ríos de tinta y bosques de papel han salido del tema. Parece haber un consenso sobre el oficio del asesino, se dice que era carnicero o si no, médico o aprendiz. Uno de los sospechosos principales es Francis J. Tumblety, un curandero y hablador que estuvo en Londres en la época de las muertes, las cuales cesaron cuando él se fue a Nueva York. Y los argumentos contra él son bastante convincentes hasta que uno se consigue un sitio como Casebook: Jack the ripper, y ve la cantidad de documentación acumulada sobre el caso, y los títulos que aún siguen apareciendo para tratar de encontrar al asesino en serie.

Por ejemplo: Trevor Marriott acaba de publicar un libro en el cual pone en duda que todas las muertes atribuidas a 'Jack' lo sean realmente. También duda que la extracción de los órganos de las víctimas haya sido causada por el asesino (supone cierto tráfico ilegal de órganos entre los círculos académicos de la época) y apunta sus sospechas hacia los viajeros, particularmente los procedentes de barcos que arribaban periódicamente a Londres. Su investigación encontró algunos barcos alemanes cuya llegada a la ciudad coincidía con las fechas de los asesinatos (no se puede decir que esa sospecha es muy precisa: son varios barcos y varias tripulaciones).

En el sitio citado, se presenta una lista de 22 sospechosos (que incluye a ¡Lewis Carrol!), y lo más divertido es que tienen un encuesta de su popularidad gracias a la cual nos enteramos que Tumblety apenas si va en el tercer lugar de las "preferencias". Después de 74000 votos, el principal sospechoso es James Maybrick; el segundo, George Chapman. Este sitio fue creado en 1996 y realmente acumula cualquier cantidad de información sobre este tema, incluidas fotografías de las cartas enviadas a la policía, etc. Es decir, un sitio que justifica el apelativo científico que ya le dan a quienes investigan los asesinatos: "ripperologists".

No puedes ser pepinillo dulce en un barril de vinagre

Me llamó la atención la frase, que aparece en la revista 'The Edge', en una entrevista -laaaarga- a Philip Zimbardo realizada en enero.

El tema central son los maltratos en la prisión iraquí de Abu Ghraib; y es que Zimbardo realizó en los años 60 y 70 ciertos experimentos en Stanford -mayormente con estudiantes- en los cuales simulaba un ambiente de prisión. En menos de 48 horas, los 'guardias' comenzaban los abusos en los 'prisioneros'. Él atribuye al anonimato "institucional" la causa principal del mal comportamiento de quienes por otra parte eran personas 'normales'. Dice: cualquier situación que te hace anónimo y te da permiso para agredir sacará la bestia de la mayor parte de la gente.

Un experimento que realizó en Nueva York, donde vió muchos vehículos desvalijados, consistió en colocar carros usados, sin placas, en sitios aleatorios y filmar lo que sucedía con ellos. En contra de lo que le habían dicho los policías ("son chicos negros y puertorriqueños que salen de las cloacas, destrozan todo, etc.") los vándalos eran gente no tan joven y transeúntes blancos de clase media. Los vehículos no duraban dos días. Para comparar, realizó el mismo experimento en Stanford, aunque con un solo carro con el capó abierto como para indicar abandono. El carro estuvo una semana sin que lo tocaran y cuando alguien lo hizo fue para cerrar el capó porque llovía. Como él dice: "Dios prohiba que el motor se vaya a mojar".

También menciona que aún está por hacerse una psicología del heroísmo (el héroe sería el pepinillo que se mantiene dulce en el barril de vinagre). Zimbardo se autotitula psicólogo situacionista, y esto es primera vez que lo veo. Tiene muchas otras observaciones dignas de lectura, sin embargo, una frase impactante como la que encabeza esta nota puede hacerle creer a uno que ya entendió todas sus reflexiones.

Caraqueñización de la verdad

En estos días escuchaba en la radio nacional, en Radio Nacional precisamente, un programa en el que los participantes hablaban sobre la burocracia, que si hay una burocracia buena y una mala, que si el Che Guevara escribió sobre la burocracia y eso sí es verdad, etc. Como tengo el vicio de escuchar radio hablada no tenía motivos para cambiar de emisora a pesar de lo tendencioso que sonaba el conjunto de hablantes. Nada memorable hasta que me despertó una llamada de una señora de Barquisimeto cuyo nombre no escuché quien hizo una serie de comentarios de lo más pertinentes (aunque al cabo de un rato ya estaba convirtiéndose en dueña del programa, por lo que la tuvieron que cortar).

La señora dijo algo que resonó en mis convicciones, porque es -créame- una realidad incontrovertible: la caraqueñización de la verdad, dijo ella. Y es que no sólo los locutores de este programa en particular, sino cualquier portavoz (o lacayo) del poder -que en este país está en Caracas-, verá las cosas como las quiere ver el sector dirigente caraqueño. Y resulta que si algo pasa en este país, pasa en el llamado "interior". Y que si algo hay reaccionario y retrógrado, es la visión caraqueñizada del país (claro que es así porque el p-o-d-e-r está allí, después de todo, Caracas no tiene la culpa).

Bárbaro, y la caraqueñización es más aguda -si cabe- en las instituciones que controladas desde Caracas están desperdigadas en todo el país. Porque la propia dispersión fue creada por los caraqueñistas para mantener su visión caraqueñizada; o sea, hay que aunque sea comenzar a descaraqueñizarse antes de que nos caraqueñicen de peor manera.

30 añitos

Estoy cumpliendo treinta años -que se dice rápido- desde que estudié programación (Fortran, para más detalles) y comencé a trabajar como auxiliar de investigación en el Laboratorio de Técnicas Avanzadas en Diseño, creado por el venerable Gonzalo Vélez.

El asunto no sería motivo de alharaca sino fuese porque aquellos (3) años vividos en el ámbito de creación e innovación contínua marcaron mi percepción (la "prejuiciaron" también) de lo que es una universidad, y muy lamentablemente, en la búsqueda de un espacio similar he transcurrido el resto de este período tridecenal no sólo sin encontrarlo, sino sin ni siquiera una pequeña perspectiva de poder recrearlo nunca. Y es que la caida (¿debacle?) de las universidades (¿venezolanas solamente?) es tan evidente que no amerita explicación. Como suele decirse hoy día: cualquier imbécil es profesor; y aunque muestras sobran, puede ver una en la foto de esta misma página.