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Arca redoblante

Un artículo del Daily Mail presenta a Tudor Parfitt -de forma inevitable, aunque no original- como un Indiana Jones de carne y hueso; relata sus muchos viajes y pone el ambiente para el muy próximo estreno de un libro (The Lost Ark of the Covenant) y un documental televisivo (Quest for the Lost Ark), ambos a principios de marzo. Parfitt es profesor de Estudios Judíos en la Universidad de Londres y ha sido noticia mundial varias veces. Hace cosa de veinte años llamó la atención sobre la tribu Lemba de Zimbabue que se atribuía ascendencia judía, y hace unos años se corroboró que es así mediante estudios genéticos que encontraron un marca genética específica de la clase levítica judía (Cohen) en personas de la casta "sacerdotal" de los Lemba; esto dió lugar en su momento al documental correspondiente.

El planteamiento ahora es que los Lemba no sólo son una de las tribus perdidas de Israel, sino que son los que tuvieron el Arca de la Alianza, perdida en 586 a.C. y Parfitt dice haberla encontrado, además. Sí, es cierto que ya la han encontrado varias veces y en lugares distintos (p.e. Graham Hancock en Aksum), pero la hipótesis de Parfitt merece algo de respeto al menos por el esfuerzo invertido. Siguiendo las pistas que pudo conseguir, tradiciones y leyendas, llegó a un objeto Ngoma-lungundu venerado por algunas tribus africanas mediante el cual se expresaba el dios Mwali y que tiene poderes y cualidades especiales y que no podía ser tocado por mortales. Continuando en la búsqueda llegó al Museo Victoria en Harare, donde consiguió casi abandonado el propio ngoma. Ahora bien, ngoma no es otra cosa que un tambor, y hay muchos tipos, sin embargo el que está en el museo tiene la particularidad de tener argollas en las esquinas (si es que tiene esquinas) y unos dibujos laterales que hicieron a Parfitt sentir un escalofrío apenas lo vió.

Decir que el Arca de la Alianza es un tambor, que además se puede utilizar como arma, una especie de cañón, según entiendo, tiene su mérito. Aunque ya lo niegan, porque nunca fue mencionado así en el Antiguo Testamento. Por otra parte, un análisis de radiodatación obtuvo que este ejemplar es del año 1350; unas fuentes hablan de que es una reconstrucción del original, destruído en esa época. Parfitt también ha encontrado los ancestros de los Lemba en Yemen y tiene una explicación para el largo camino del "Arca" hasta el museo de Harare. El cuento es fascinante; uno se imagina a los primeros reyes israelitas cargando el Arca y tocándola como acompañante de las trompetas que siempre se mencionan en sus apariciones. Lo que falta para ser más creíble es una imagen del ngoma archivado, pero según parece todo lo van a dejar para el documental. No he conseguido ni una mísera fotografía. Lo que sí conseguí es esta imagen de una talla de madera de la artista Noria Mabasa, de la cual cuentan que es la única mujer que produce esculturas de madera en la provincia surafricana de Venda. Aunque falta un larguero y más porteadores, al menos da la idea de cómo un tambor puede pasar por ser el afamadísimo Arca.

Ngoma

Agronegocio apocalíptico

Introito: Hoy deben estar inaugurando en Longyearbyen, isla Spitspbergen del archipiélago Svarbald, cedido a Noruega en 1925, el mayor banco de semillas del mundo.

Preludio: Es un repositorio remoto para proteger "en última instancia" la diversidad vegetal del planeta. Albergará más de cuatro millones de semillas, traídas de todas partes del mundo, que estarán en preservación permanente en este depósito subterráneo en un área que está a más de 78 grados de latitud, de forma mucho más segura que en cualquier otro de los más de 1400 bancos de semillas existentes actualmente. La prioridad es almacenar las semillas de los cultivos que son importantes en la alimentación y la agricultura, de cada tipo de semilla se guardarán 500 ejemplares; mantenidas a -18 grados durarán entre dos y muchas décadas, antes de que pierdan su capacidad de germinación serán sembradas y colectadas nuevamente para lograr mantenerlas indefinidamente. Noruega es la dueña y promotora de la instalación, y cada país o institución que aporte semillas será dueño de ellas; un poco al estilo de un banco de billetes, según parece. El Global Crop Diversity Trust asesora y organiza el movimiento de las semillas desde sus países de origen.

Entrada del banco de semillas, en construcción

Andante: Un artículo de diciembre 2007 llegó a mi atención por sugerencia de un alto porcentaje de asíduos lectores (¡gracias, Lolo!) escrito por F. William Engdahl, autor de un libro titulado "Semillas de destrucción" cuyos argumentos, presumo, resume. Engdahl se pregunta por qué la Fundación Bill and Melinda Gates invierte $30 millones en este depósito de semillas junto con aportes de Rockefeller Foundation, Monsanto Corporation, Syngenta Foundation y el gobierno de Noruega. Ya que uno de los propósitos del banco de semillas es que "la diversidad de cultivos pueda ser conservada para el futuro" se pregunta ¿qué sabe esa gente que nosotros no?, ¿qué futuro esperan?

Luego comienza una larguísima explicación sobre el trabajo realizado por un ente llamado CGIAR (Consultative Group on International Agriculture Research) que aparentemente es un brazo de la Fundación Rockefeller (FR) y se dedica, siempre según Engdahl, a "poner la ciencia al servicio de la eugenesia, por décadas". Dice que los Rockefeller, ya en los primeros años del siglo pasado se habían propuesto "purificar" la humanidad, y tenían planes para eliminar la pobreza, pero no de la manera que uno esperaría... en los 1920s promovía la eugenesia, "luego renombrada genética, para justificar la creación de una Raza genéticamente fabricada", incluso atribuye a la Fundación Rockefeller el financiamiento de la eugenesia en tiempos de Hitler. El tono no deja de ser algo paranoico, aunque quizá sea muy real: la FR creó la pseudo-disciplina biología molecular, en su pretensión de obtener las claves genéticas de una raza superior. La FR creó la denominada Revolución Verde, que según Engdahl no era más que un esquema familiar para desarrollar agronegocios globalizados que pudiesen monopolizar. La FR estaba en los años setenta en posición para determinar la política agrícola mundial; vieron que educar a los científicos y agrónomos del tercer mundo crearía una red de influencia para la promoción de los agronegocios de USA en esos países, trabajando estrechamente con las metas de la política exterior norteamericana y la CIA.

Engdahl continúa el análisis diciendo que la Revolución Verde se fundamentó en el desarrollo de semillas híbridas para los mercados subdesarrollados; las semillas híbridas no se reproducen o tienen una capacidad regenerativa muy baja; por lo tanto los agricultores que las utilizaban aunque obtenían en principio un aumento del doble o triple en las cosechas quedaban -quedan- a merced de las grandes compañías que monopolizan el proceso de generar las semillas. De este modo, prácticamente toda la agricultura de alto desempeño en el mundo depende de cuatro compañías: Monsanto, DuPont, Syngenta and Dow Chemical. Dice que concentración de gente en las ciudades no fue accidental sino que era resultado del plan para conseguir mano de obra barata para lo que años después sería la globalización. Al final, Engdahl plantea cómo el poder reunido por esas empresas (y la FR) puede ser utilizado para dirigir los alimentos hacia uno u otro país, según las preferencias del Departamento de Estado, o de sus accionistas. De hecho, se trata de guerra biológica, y una guerra que para Engdahl comenzó hace más de cincuenta años.

Coda: La única esperanza que resta después de leer a Engdahl es que no tenga razón, que la FR de ninguna manera sea lo que él dice que es, y que el resto del mundo no se deje convencer por la ganancia inicial y fácil...

Fuga: ¡estamos perdidos!

Una capilla de mano

Para variar, la revista Biblical Archaeology Review ofrece el número de marzo-abril de forma abierta con la esperanza de colectar suscriptores para su versión impresa, y hay un par de artículos atractivos. Parte del interés surge de la posición editorial de la revista acerca del tráfico de antigüedades; mientras en organizaciones serias se le niega incluso la publicación de análisis de objetos de procedencia desconocida, o de coleccionistas, en suma, que no poseen contexto, en esta revista le dan cabida y amplia cobertura. Los argumentos son por un lado que el expolio de restos antiguos no disminuye en absoluto ignorando sus resultados en pequeños círculos científicos, antes bien ha aumentado, y por otro, que vengan de donde vengan, si son auténticos, esos restos sirven para aprender algo del pasado.

Así que en este artículo William G. Dever, profesor emérito de arqueología y antropología del medio oriente, ahora retirado, se dedica a analizar una pequeña capilla casera, propiedad de un coleccionista que prefiere mantenerse anónimo y que según Dever tiene aspectos significativos que no deberían dejarse sin publicación. Según se infiere hay montones de capillitas de forma similar, provenientes del sur de Jordania y de los siglos X a VII a.C. La noticia es que este ejemplar en particular no había sido publicado y ha sido investigado a fondo en propiedades físicas y químicas incluso, mostrando que no es un falsificación.

Capilla

Los elementos clave que componen casi todos estos objetos y que aparecen también en éste, aunque en menor calidad material, son el par de columnas en la entrada, los capiteles con forma de palmera unas veces, otras con bustos de mujer, otras simples columnas; la presencia de los leones al lado o debajo de las columnas; y presencia de animales en el frontispicio, generalmente palomas o similar. Todos estos indicadores apuntan, como explica largamente Dever, a Asherah, una diosa canaanita que no me queda claro si está relacionada o es la misma Astarté. Gran parte del artículo se detiene en corroborar que se trata de Asherah, y repite en parte, otro artículo de 1991 referenciado en éste -y abierto por esta vez- titulado "Comprender a Asherah — Exploración de la iconografía semítica" en el que se dan todos, pero todos, los argumentos para convencernos de que Asherah aparece en diversas manifestaciones gráficas o esculpidas de las siguientes formas:

  • Como mujer
  • Como árbol verde o floreciente
  • Como tronco de árbol
  • Como pilar (de madera)
  • Como paloma, y...
  • generalmente flanqueada por íbices y/o leones

Y es cierto, al final uno queda convencido de la asociación entre esos elementos y -quizá- que se refieren a Asherah; lo que de ninguna manera logra la autora de este anterior artículo, muy a pesar del título, es hacernos comprender a Asherah, y por qué adopta formas tan diversas, o qué tiene que ver una paloma con un león.

Volviendo a la capilla, para Dever, lo más relevante de este ejemplar es el doble trono que se puede apreciar al fondo; y ya que se sobreentiende que estas capillas son para dioses se pregunta ¿quiénes son los que comparten trono aquí? Por supuesto la pregunta no es ingenua, Dever publicó un libro en 2005 que se titula ¿Tuvo Dios una esposa? Arqueología y religión popular en el antiguo Israel y creo que lo que ve en la capillita es su tesis de un dios y una diosa venerados en aquellos tiempos preisraelitas en todo Canaán; pero la verdad lo que uno ve es un pequeño trazo, o soporte, en el respaldo de lo que -digamos- es un trono. La tesis, sin embargo, es muy razonable, y señala la existencia de amplísimas áreas de culto a la diosa Asherah y a otro dios, que era su consorte, dependiendo de la época El o Baal; que pervivió hasta la llegada del monoteísmo machista e incluso después. Sus palabras conclusivas:

Asherah fue, por supuesto, finalmente llevada al culto subrepticio por los partidos reformistas que editaron la biblia hebrea. En su forma final ella está escrita fuera del texto. Por lo tanto, desaparece y toda la imaginería del culto con ella cuando el monoteísmo judío al fin triunfó en el período posterior al regreso de los israelitas del exilio babilónico.

Aparte de este asunto, al ver varias de las capillas se evidencia una tipología de templo, o casa para un dios, que en ambos artículos apenas sugieren, y que claramente está relacionada con la propia conformación del templo de Salomón, sobre todo por las dos columnas, pero también por las aves (¿querubines?). Más elementos para potenciar la moda del culto subterráneo de la deidad femenina innominada, pero también para la idea de que los israelitas surgieron sin invasión de las tierras de Canaán.

A saltos o no

¿Cambian los lenguajes progresivamente o en ráfagas? Mientras decidimos una respuesta nos indican que un grupo comandado por Quentin Atkinson ha escrito un estudio que aparentemente comprueba la idea de que los cambios más relevantes en los lenguajes son puntuales y producidos en momentos de expansión o revolución. Lamentablemente, no se puede decir que el estudio está publicado ya que se encuentra en un sitio que no es público, y lo único que se puede leer es el resumen.

Allí vemos que lo que hicieron fue comparar los vocabularios de tres grupos lingüísticos, bantú, indo-europeo y austronesio, aparentemente tomando en cuenta la variación léxica en el tiempo, y llegan a la conclusión de que un porcentaje significativo (entre 10 y 30%) de las diferencias entre los lenguajes de cada grupo se deben a ráfagas repentinas causadas por el denominado "efecto del fundador" o por la intención de establecer una diferente identidad social. Si algún día leemos el texto completo seguramente veremos que los ejemplos resaltan ciertos eventos sociales de importancia, como migraciones, tomas de poder por clases desfavorecidas, independencias, etc. Lo que no queda claro es si la armonía entre los resultados y la teoría evolutiva se debe a que los datos coinciden o a que este grupo parte de esa idea.
En un trabajo anterior este mismo grupo determinó que las palabras que se usan menos tienen tendencia a cambiar más rápido. Gran descubrimiento. En ambos casos no se trata de avances teóricos sino de corroboración matemática de lo que la mayor parte de la gente cree.

Lo que me llama la atención, sin embargo, no es tanto que el lenguaje cambie en gran medida por impulsos ya que cambia todo el tiempo, después de todo, sino que no cambia tanto como se supondría. No hay manera de escuchar cómo se hablaba el castellano hace 100 o 500 años ¿sería inteligible hoy? Si nos basamos en un par de ejemplos, El Quijote de hace 400 años, es perfectamente legible salvo algún que otro detalle, y en el caso del lenguaje venezolano, los escritos de Bolívar o de Simón Rodríguez con 200 años de antigüedad tienen apenas pequeñas diferencias ortográficas y de estilo.

Pseudoescepticismo o dogmatismo disfrazado

Así como hay sitios dedicados a temas pseudocientíficos, parapsicológicos o no, hay también sitios de autodenominados escépticos en la red. Un artículo aparecido en Investigaciones Escépticas, tomado a su vez de Ciencia Suprimida hace una compilación contundente de argumentos en contra de quienes llamándose también escépticos se conducen como dogmáticos rancios en cuanto las cosas no cuadran con su manera de ver el mundo. La lista y las explicaciones son larguísimas, baste mencionar algunas:

  • Si fuese cierto, no hay manera de que la ciencia no lo descubriese, dicen los que en el artículo llaman pseudoescépticos, manifestando -por decir lo menos- ignorancia.
  • Los pseudoescépticos confunden supuestos con hechos, como ejemplo cuando dan por sentado que el funcionamiento del cerebro se explica en términos de física, y -dice en el artículo- después de la duradera y vergonzosa falla en explicar la conciencia por esta vía.
  • Asumen una autoridad científica que no tienen, cosa que se puede ver con cierta frecuencia entre los defensores a ultranza del status científico.
  • Acusan a los investigadores "alternativos" de reportar sólo hechos favorables a sus hipótesis; cosa que muestra fácilmente el autor como una actitud corriente en todo el ámbito "científico"
  • Para los pseudoescépticos ciertos fenómenos son imposibles a priori, sin importar la evidencia; en el artículo titulan esto como 'la teoría manda sobre la evidencia'.

y así, hasta reunir veinte puntos cuidadosamente elegidos para derrumbar argumentativamente las posiciones de los pseudoescépticos.

El trasfondo del artículo es una defensa de la investigación no alineada con los círculos científicos tradicionales. Cosas como OVNIs, homeopatía, telepatía, etc. que no tienen aceptación como materias de estudio serias. Sin embargo, los planteamientos son en general correctos y ayudan a diferenciar a los neo-dogmáticos que se amparan en la "ciencia". Pero el artículo es anónimo y eso no ayuda; quizás se trata de un resumen de artículos, de los cuales hay enlaces en el sitio.

En una onda relacionada este periodista hace mofa de esos estudios que aparecen con frecuencia en la prensa internacional acusándolos de inanidad, con toda razón. Ciertamente, para distinguir un estudio útil de entre la multitud de publicaciones diarias hace falta un profundo estudio; como éste en el que han explorado miles de artículos y comparando cuáles comparten más del 45% del contenido, han encontrado más de 700.000; en algunos casos con autores distintos...