Ascenso al pico Codazzi       

img000.jpeg.small.jpeg
La montaña luce atemorizante y al mismo tiempo atrayente.
img001.jpeg.small.jpeg
Lo más difícil ya pasó: el camino está iniciado.
img002.jpeg.small.jpeg
Algunos obstáculos se resuelven con fuerza y en última instancia y sólo si fuese imprescindible, con inteligencia.
img003.jpeg.small.jpeg
La subida es persistente y causa momentáneo agotamiento en los montañistas.
img004.jpeg.small.jpeg
Subida incesante.
img005.jpeg.small.jpeg
Hay que enfrentar con coraje el ascenso.
img006.jpeg.small.jpeg
Porque el descenso se hace como una exhalación.
img007.jpeg.small.jpeg
Después de mucho esfuerzo, al fin se asoma la meta, entre hojarasca salvaje e impenetrable selva nublada.
img008.jpeg.small.jpeg
Unos pasos más y misión cumplida.
img009.jpeg.small.jpeg
¿Y ahora que estamos aquí arriba, qué hacemos?
img010.jpeg.small.jpeg
Hace mucho sol y las nubes no dejan ver el paisaje.
img011.jpeg.small.jpeg
No hace tanto sol y las nubes no me importan.
img012.jpeg.small.jpeg
El descenso es tan o más complicado que el ascenso.
img013.jpeg.small.jpeg
El ciclo se ha cerrado.
img014.jpeg.small.jpeg
Allá -muy arriba- puede verse el picacho que fue nuestro destino expedicionario.
img015.jpeg.small.jpeg
La satisfacción es evidente.
img016.jpeg.small.jpeg
Lástima de día.
img017.jpeg.small.jpeg
Hasta da tiempo para pasar por el pueblo cercano.