Democracia turca

Elif Shafak

Extracto de entrevista a la escritora Elif Shafak, en Der Spiegel.

SPIEGEL: Muchos en Europa no están seguros de cómo ver a Erdogan. ¿Es autoritario, islamista, nacionalista o un demócrata fallido?

Yo diría que es un político autoritario que es muy divisivo. Esta es una sociedad del baba, el padre, el patriarca. Comienza en la familia, continúa en la escuela, en la familia, en la calle, en cada aspecto de la vida, incluso el fútbol, la sociedad turca es baba-orientada. Y nuestra mentalidad en política no es tan diferente. Creo que esto es gran parte del problema. Nuestros politicos son muy masculinos, muy agresivos, y eso es muy polarizante. Y el paso de este proceso se ha incrementado en años recientes. Erdogan es, para mí, el político más polarizante de la reciente historia política turca.

SPIEGEL: ¿De dónde viene esta extrema polarización?

Tiene un trasfondo complejo, pero una de las respuestas puede encontrarse en un reciente estudio realizado en 38 países, el centro de investigación Pew preguntó si era legítio criticar al gobierno públicamente. En Líbano, 98 % del público dijo que sí, está bien. En Jordania el número cae a 64 %. En Pakistán es 54 % y en Turquía es 52. Eso significa que casi la mitad de la población turca cree que no es legítimo criticar al gobierno. Curiosamente, esto se correlaciona con el número de seguidores del gobierno de Erdogan.

SPIEGEL: Sin embargo, de los países que ha mencionado Turquía es en realidad el más democrático. ¿Cómo puede ser?

Este es un nuevo fenómeno -- y sí, es una gran paradoja. Los principales medios dicen constantemente que hay enemigos en todas partes, tanto adentro como afuera -- y cualquiera que habla críticamente queda estigmatizado como "traidor". Así que la conclusión que la gente extrae es que no deben criticar al gobierno. Tan ridículo como suene, he sido acusada de estar dirigida por un 'lobby internacional de literatura'. Se dice que hay un gran lobby en alguna parte en el exterior y en cada país escogen dos o tres autores y los utilizan para criticar sus gobiernos. Hay mucha gente en Turquía que cree tales mierdas.

Fuente: Spiegel Online