Çatalhöyük y el alfabeto turco

El titular dice: "Motivos espirales en las paredes revelan la migración en Çatalhöyük"; y pareciera entenderse que se trata de una especie de mapa que mostraría la trayectoria migratoria que condujo a la fundación de esa ciudad, pero no.

Lo que quiere decir es que los motivos grabados en las paredes se repiten en sellos y otros utensilios, y que si estudian a fondo el asunto, en un futuro, podrían llegar a trazar aquella ruta migratoria basándose en los hallazgos de esos motivos que según parece se consiguen en toda la Anatolia central.

Pared en Chataljoyik

Uno ha oído de Çatalhöyük (si acaso) porque siempre la citan como la ciudad más antigua, desde que la encontraron en los años cincuenta; le dan entre ocho y diez mil años de antigüedad y según parece no han encontrado una aglomeración residencial de ese tiempo y tan grande en ninguna otra parte, hasta ahora. Las viviendas están construidas con adobe y tenían techo dicen los arqueólogos que trabajan allí. Y estuvo habitada por un montón de años, tanto que las sucesivas construcciones dieron origen a una pequeña colina dividida en dos y de allí su nombre: monte partido.

Las excavaciones que han hallado las espirales están dirigidas por Ian Hodder, comenzaron en 1993 y van a durar 25 años. Çatalhöyük resulta interesante porque reflejaría la consolidación del Neolítico: agricultura y sedentarismo. Hodder es de la tendencia "postprocesual" lo que implica que es cuidadoso (y lento) en la excavación y subjetivo en las interpretaciones de sus hallazgos; más importante es consciente de la naturaleza social y humana de la arqueología y supongo que por eso publica directamente en el sitio dedicado a la excavación sus informes anuales así como fotografías (más de 200, como la que acompaña esta nota) de los avances y demás acontecimientos relativos al trabajo (visitas, etc.).

Hay muchas instituciones involucradas, tanto en financiamiento como en promoción de este asunto (mmmm...). En el Museo de Ciencias de Minnesota hay una página estupenda, sobre la excavación y exposición conexa en el museo, hecha con estética de 'comic'.

Ahora bien, con tantos signos diacríticos que tiene el nombre turco de este sitio, tantos que convierten a esa palabra en una diacrisis completa, ¿cómo sabe uno la manera de pronunciar tal cosa? Pues se busca a alguien que lo oriente a uno, y haciendo un esfuerzo se llega a la conclusión que si lo escribíeramos en español sería algo así: Chataljeyic.

Lo malo es que el turco tiene ocho vocales y la equivalencia no es buena; lo bueno es que tiene una ortografía muy estable y predecible, según la fuente antedicha, así que de ahora en adelante ya no diré "Cataluyuc".