El Atlas de Quin

Peacay, el autor de Bibliodyssey (el mejor blog del mundo) publica una reseña del libro (que agregaré a una incumpible wishlist) Cartografías del tiempo, un recorrido por las distintas formas que se han ideado para visualizar el paso de la historia en forma de mapa. Uno de esos esfuerzos es el de Edward Quin, quien realizó un atlas de historia del mundo hasta 1828, que se encuentra convenientemente disponible en la colección de David Rumsey, de donde provienen las imágenes a continuación que abarcan desde el diluvio hasta 1300, cada una titulada según el evento considerado principal y coloreadas según los imperios existentes. Quin mantiene la escala en todos los mapas para reforzar la impresión de aumento en el conocimiento del mundo (más de la mitad de las veintipico láminas es entonces de color negro).

Diluvio

Año 2348 a.C. El diluvio.

Exodo

Año 1491 a.C. El éxodo de los israelitas.

Roma

Año 753 a.C. La fundación de Roma.

Ciro

Año 529 a.C. El imperio de Ciro.

Alejandro

Año 323 a.C. El imperio de Alejandro.

Satrapías

Año 301 a. C. La partición del imperio de Alejandro.

Augusto

Año 1 d. C. El imperio romano en tiempos de Augusto.

División

Año 395 d. C. La división del imperio romano.

Disolución

Año 395 d. C. La disolución del imperio romano de occidente.

Carlomagno

Año 814 d. C. Disolución del imperio de Carlomagno

Cruzada

Año 1100 d. C. El período de la primera cruzada.

Kublai

Año 1294 d. C. El imperio de Kublai Khan.

Para el año de su publicación, 1830, prácticamente todo el mundo aparece ya como "conocido". Aunque pareciera tendencioso, él mismo explica en el prefacio que por supuesto China existía todo el tiempo, pero su interés está centrado en desplegar el desarrollo de eso que suelen llamar "occidente".

Sorprende también que la historia retratada por Quin, particularmente al inicio, es la de la Biblia, dando como hechos y ubicando en lugares precisos ese par de mitos que son el Diluvio y el Éxodo israelita. Por ambas razones (punto de vista occidental, creencias míticas) este Atlas podría ser utilizado tranquilamente -como de última generación- en alguno que otro lugar que conocemos.