Lloré en bable

Es bien sabido que los niños chinos son mucho más inteligentes que los demás, dominan el mandarín cuando no llegan a los cinco años de edad mientras que a cualquier extranjero le puede costar la vida entera aprenderlo. Mejor lo dijo Nicolás Fernández en los años 1700 (cito de memoria, aunque ahora se consigue en cualquier parte): Admiróse un portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés
Arte diabólico es
dijo torciendo el mostacho,
que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal,
llega a viejo y lo habla mal,
y aquí lo parla un muchacho

Ahora, gracias al estupendo blog de Dienekes Pontikos me entero que ha quedado científicamente establecido que los infantes recién nacidos ya lloran en el idioma de su contexto cultural. Para llegar a tal conclusión, los investigadores analizaron el llanto de 30 bebés franceses y 30 alemanes y encontraron que hay diferencias tanto en a melodía como en la intensidad de los dos grupos y supuestamente esa diferencia está dada por el lenguaje de los padres. No sabemos qué instrumentos utilizaron estos eruditos porque el artículo no está publicado, sino que lo vende una editorial, como si fuese algo valioso, y sólo tenemos acceso al resumen.

Así que no podemos eludir al niño llorón ahora con el viejo pretexto de que no se entiende lo que quiere, hay que poner más atención porque después de todo se está expresando en nuestro propio idioma.

Comentarios

¿Lloraste? :-)

Supongo, ¿no lloran todos los bebés?

:-)