Violines y clima

En 'Dendrochronologia' dicen Lloyd Burckle y Henri Grissino-Mayer que la calidad de los violines y otros instrumentos de los siglos 17 y 18 se debe a las condiciones climáticas de los años 1645-1715: baja actividad solar y enfriamiento global, situación conocida como 'mínimo de Maunder'. Esto habría producido unos anillos forestales estrechos y de lento crecimiento, con lo cual la madera sería más densa. .

Stradivarius de Cremona nació justo un año antes de esa época; y utilizaría la madera que estaba a su alcance. Podría ser que el brillo del sol influyese en el tono y calidad de los sonidos de los famosos violines, si la hipótesis es plausible.