Incredulidad demográfica

Antes de la realización del censo de población de Venezuela en 2011 yo tenía ya una estimación del resultado moderada: 40 millones de habitantes, que podía dejar en 36 por aquello de los márgenes de error y tal. A fines de febrero el instituto encargado publicó los primeros resultados que corresponden a cifras globales y para sorpresa de todo humano viviente en esta república dicen que tan sólo 27.150.095 personas ocupan este territorio. Este número no incluye omisiones en el censo, cuyo total desconocemos, pero suena exagerado que hayan dejado sin censar a 13 millones.

La evolución del crecimiento demográfico de Venezuela se muestra en este gráfico optimista en el que se ve, junto con la cantidad de población por cada censo realizado, la tasa de crecimiento en cada lapso, tasa que tuvo un pico de 4% en los años sesenta y -supuestamente- ha ido cayendo hasta un modestísimo 1,6% actualmente:

Censos Vzla

Otros indicios de poca credibilidad vienen del conteo de viviendas; son 8.230.140, ocupadas en un 84,3%. ¡Esto implica que hay 1.292.132 viviendas desocupadas, en construcción o vacacionales! ¿dónde? Puede ser cierto en Tucacas y ... y ... no se me ocurre ningún otro lugar. Aún así, si multiplicamos el total de las viviendas con el número promedio de 3,9 personas por vivienda el total apenas alcanza a 32.097.546, lejos todavía de lo que supongo es la realidad. Además ¿cómo se compagina esto con el déficit declarado de viviendas que alcanza a más de un millón?

¿A qué se debe tamaña incongruencia? Es esto (error u omisión grande en el censo) o es otra cosa: la percepción de la cantidad de población que tenemos no se basa realmente en la cantidad de población sino en el desorden habitual por donde quiera que andamos. El caos es tan grande que probablemente vemos a las mismas personas varias veces y durante más tiempo del que sería normal, o de lo que fue normal en años pasados, porque nunca como ahora se ha visto tan reducido el espacio público, manifiestamente las vías, y ese roce excesivo pudiera tergiversar la noción de cuánta gente vive a nuestro alrededor.

También es cierto que la mayoría de la población, un 66%, se encuentra concentrada en 9 de los 23 estados que conforman el país, estados que casualmente son los más transitados (Zulia, Miranda, Carabobo, Distrito Capital, Lara, Aragua, Anzoátegui, Bolívar y Táchira). Así que es posible que el censo no esté tan errado, pero la sensación de vivir en un país acogotado de gente no se quita con eso.

De ambiente a paisaje

Civilizaciones desconocidas... líneas y círculos apenas vislumbrados bajo la selva... ciudades perdidas... es lo que sugieren los avistamientos cada vez más frecuentes en los últimos años, gracias sobre todo a la deforestación, que se van haciendo por todo lo ancho de la Amazonia.

Pero aparte de intuiciones hay gente estudiosa trabajando en esclarecer el asunto como es el caso de Clark Erickson quien tiene ya como veinte años en eso y en este artículo titulado La transformación de ambiente en paisaje: la ecología histórica de la construcción de terraplenes monumentales en el Amazonas boliviano hace un recuento muy respetable de lo que pudo haber sido el estilo de vida precolombino en la toda la cuenca amazónica.

En primer lugar está claro que las líneas no son una ilusión óptica, existen y son rastros de ocupación humana, no señales extraterrestres. Siempre se ha creído que la forma de vida de los aborígenes y habitantes actuales de las zonas selváticas basada en la caza, pesca, recolección y agricultura de pequeña escala es la misma que mantenían en tiempos precolombinos, sin embargo la magnitud del trabajo requerido para hacer zanjas y lomas y la transformación que implicaron en el entorno dan una idea muy diferente.

En la región de Baures, Bolivia, a la que se refiere Erickson mayormente, hay zanjas (a veces circulares), lomas o camellones e "islas de monte", cuya datación no está muy bien estructurada pero por algunos trabajos arqueológicos en unos -pocos- sitios parece que son de alrededor de 1200 y años siguientes, algunas de estas obras pueden haber perdurado hasta bien entrado el siglo XVII. Por la distribución de las zanjas y las estimaciones de trabajo requerido para realizarlas Erickson deduce por un lado que había una cultura común en aquel tiempo prehistórico y por otro que la población debía ser numerosa, en todo caso mayor que la actual.

Dada la topografía más bien plana de la zona amazónica cualquier pequeña altura sirve como retén de agua, y también como refugio ante inundaciones, con estas obras los indígenas habrían desarrollado una manera de utilizar este ecosistema manteniendo húmedas las zanjas y secas las partes más altas. Las zanjas circulares se distribuyen por grandes zonas de la amazonia boliviana y partes de Brasil. Entre las funciones que se han propuesto para estas áreas eco-trabajadas están:

  • defensa
  • asentamiento
  • residencia de la élite
  • trampas para animales
  • gestión del agua
  • espacios ceremoniales
  • marcas de recursos
  • cementerios
  • acuicultura
  • todas las anteriores

En los lugares más habitados se supone pudo haber empalizadas protectoras, aunque no se han encontrado evidencias de ello, pero uno de los argumentos a favor es el testimonio de los primeros europeos que llegaron a la zona, como Ulrich Schmidl cuya relación titulada Viaje al Río de La Plata publicada a fines del siglo XVI (cuenta las incursiones europeas realizadas entre 1534-1554 desde Buenos Aires pasando por el actual Paraguay hasta el Gran Chaco en la Amazonia) incluye algunos grabados que muestran comunidades indígenas rodeadas de empalizadas, incluso dobles.

Empalizadas ad libitum

Es posible sin embargo que esas empalizadas estuviesen constituidas al menos parcialmente por setos vivos. También dice Erickson que los jesuitas establecidos en aquella región dicen que los indígenas tenían pueblos o caseríos rodeados por zanjas profundas y empalizadas; se conectaban por caminos y canales que permitían viajes durante todo el año (no como ahora). Además de los pueblos propiamente dichos, habría también viviendas dispersas por las zonas de caza y agroforestales.

Tras la conquista y la difusión de enfermedades nuevas (y en parte por las guerras intertribales), la población debe haber disminuído considerablemente y por lo visto también la cultura que creaba y utilizaba aquellos terraplenes. Actualmente, muchas de aquellas antiguas zonas agrícolas y pobladas son ahora áreas protegidas bien como reservas biológicas, territorios indígenas o parques arqueológicos.

Hay otro asunto sumamente contraintuitivo e interesante en esto de la ocupación precolombina de la Amazonia, y es que evidentemente al momento de ocupar aquellos terrenos y construir las grandes zanjas y lomas la biodiversidad debe haberse reducido, por la deforestación y la selección de especies adecuadas, igualmente por el mantenimiento intenso que se requeriría (debía limpiarse un espacio suficiente adyacente a las zanjas, estimado en unos 20 metros a cada lado) sin embargo Erickson plantea que a la larga más bien la diversidad se habría incrementado debido al tráfico de especies entre una comunidad y otra. Un ejemplo es el del cacao (que ahora me entero es de origen amazónico aunque domesticado en Centroamérica) relacionado con las "islas de monte", casi un 30% de su superficie según Erickson.

En suma, los nativos construyeron suelos fértiles donde no los había y domesticaron plantas hasta entonces silvestres, con el solo movimiento de tierra alteraron la naturaleza y contribuyeron notablemente a la diversidad actual de la Amazonia; lo que eran bosques naturales se conviertieron en paisajes culturales. En palabras de Erickson:

He argumentado que los pueblos nativos domesticaron el paisaje. No se "adaptaron" a lo que algunos arguyen era un ambiente caracterizado por recursos limitados para el desarrollo humano; más bien, crearon el mundo que deseaban por medio de la creación y gestión de recursos

Habría entonces una cierta "arqueología" del paisaje que podría deducir cómo era anteriormente basándose en cosas como la concentración de plantas y animales, la existencia de bosques "oligárquicos", restos de fogatas, especies que están fuera de su hábitat natural, y de hecho eso es más o menos lo que hace Erickson con su análisis.

Luce difícil que la intervención actual caracterizada por deforestación sin control para el pasto en los hatos ganaderos llegue a tener ni siquiera a muy largo plazo alguna consecuencia positiva.

Ostracismo de Aristides el justo

Dicen que la democracia ateniense empezó con la reforma de Clístenes y que ya desde un principio estaba totalmente desarrollada. No sé; el caso es que entre otras cosas como rotación permanente de todos los cargos, duración no mayor de un año, no repetibles en lapsos de 10 años, etc. los previsivos legisladores incluyeron un mecanismo que también mediante votación popular permitía sacar de la vida pública a cualquier ciudadano, en particular a los que se creyesen que ya eran líderes eternos: el ostracismo.

Para que se diese el destierro de una persona debían hacerse dos votaciones, una en la que se votaba si ese año habría algún destierro, que debía reunir al menos 6.000 votos y otra que sólo se daba cuando se cumplía la primera condición, en la que se elegía el nombre de la persona a desterrar, que también requería un mínimo de 6.000 votos. El ostracon o cascajo cerámico que se utilizaba para escribir el nombre dio nombre al proceso que bien podría denominarse cascajismo.

Cascajo de Aristides

Por esas complicaciones sólo un puñado de políticos fue exiliado por ostracismo, aunque la práctica cayó en desuso entre otras razones porque no era tan difícil desviar los resultados; la mayor parte de la gente era analfabeta y requerían ayuda para escribir el nombre, de allí también que probablemente hayan existido funcionarios que cumplían este propósito como se intuye por el gran número de cascajos encontrados que tienen letra similar.

Lo que dio ocasión al famoso caso de Aristides, quien estaba en esto de votar un ostracismo y un hombre a su lado que no sabía escribir le pidió que pusiese en el cascajo el nombre de Aristides, un poco sorprendido quizá, le preguntó:
-¿Te ha hecho algún daño?
-No, ni siquiera lo conozco, pero ya estoy hasta aquí de escuchar a cada rato que le llamen "el justo"...

Aristides, escribió su nombre y le devolvió el cascajo, según documenta Plutarco en sus Vidas Paralelas. Efectivamente fue desterrado a pesar -o a causa de- su participación exitosa en la batalla de Maratón y en otros asuntos públicos. Tanto Platón como Aristóteles concuerdan en que era el más honorable de los atenienenses.

Sólo tres años después (de los diez pautados de exilio) fue llamado de nuevo a Atenas porque se avecinaba la nueva invasión persa; pese a su conflicto de larga duración con su coetáneo Temístocles lo respaldó y secundó en Salamina. Luego participó en la batalla de Platea (no está claro si Temístocles lo hizo).

Con respecto a la enemistad de Aristides y Temístocles, y sus diferentes caracteres y maneras de ser cuenta Plutarco -citando la fuente (Aristón de Ceo)- que:
la enemistad de ambos dimanó de ciertos amores, hasta llegar al último punto: porque enamorados de Estesilao, natural de Ceo, sumamente gracioso en la forma y figura de su cuerpo, llevaron tan mal la competencia, que aun después de marchita la hermosura de aquel joven no cesaron en su oposición; sino que como si se hubieran ensañado en aquel objeto, con el mismo afecto pasaron al gobierno, acalorados y encontrados el uno con el otro. Y Temístocles, dándose a cultivar amistades, alcanzó un influjo y poder de ningún modo despreciable; así es que a uno que le propuso que el modo de gobernar bien a los Atenienses sería el que se mostrase igual e imparcial a todos: “No querría- le respondió- sentarme en una silla en la que no alcanzaran más de mí los amigos que los extraños”; mas Aristides, manteniéndose solo, siguió en el gobierno otro camino particular: lo primero, porque ni quería tener condescendencias injustas con sus amigos ni tampoco disgustarlos, no haciéndoles favores; lo segundo, porque veía que el poder de los amigos alentaba a muchos para ser injustos, y él entendía que el buen ciudadano no debía poner su confianza sino en hacer y decir cosas justas y honestas.

Aristides murió pobre porque nunca se aprovechó ilícitamente de sus cargos públicos, y tampoco lo permitía a sus amigos o familia; en fin, un hombre memorable por su rareza y virtud... pública.

Todo esto hace que uno pierda interés en el ostracismo, porque suena interesante para variar un poco el panorama político que suele ser de eternos recandidatos, rediputados o represidentes, sin embargo si va a ser usado -como en este caso- en contra de los más virtuosos quizá sea mejor dejar las cosas como están.

Sound of noise

Esta película de 2010 no sólo es extraña por ser sueca (cualquier cosa fuera de Hollywood en la pantalla cinematográfica viene siendo extraña en estos días) y tener su título en inglés sino porque es una especie de comedia de baja intensidad que no produce carcajadas pero es graciosa y divertida.

Policía sin oido

Es una especie de historia policial en la que el protagonista (Bengt Nilsson, arriba), un detective proveniente de una familia de músicos y que tiene un hermano que es un connotado director de orquesta carece sin embargo totalmente de oido musical se ve a cargo de contrarrestar una ola de ataques realizados por una banda de músicos que desprecian la música "oficial", cuyos ataques consisten en tocar en sitios públicos con los elementos propios del sitio (un hospital, una plaza) causando -aparentemente- terror en la ciudad.

La banda de músicos/delincuentes en realidad está ejecutando un Concierto para una ciudad y seis bateristas, cuya partitura aparece a ratos en la película.

Partitura de un concierto para una ciudad

No puedo evitar contar lo que me pareció el mejor momento: los músicos asaltan un banco, caracterizados con capuchas y amenazando a los presentes con un metrónomo, apartando a los clientes de las taquillas y en fin con toda la prosopopeya de los ladrones de bancos diciendo en voz bien alta y autoritaria: ¡Esto es un concierto!

Margarita tradicional

Tras muchos años de ausencia, he podido visitar la isla de Margarita y en un rápido pasaje tomar las tradicionales fotos que se han hecho allí desde los tiempos del tirano Aguirre, o casi. Comenzando por unos panoramas procesados con efectos que aminoran el gentío y la bruma.

El centro de La Asunción, visto desde el fortín de Santa Rosa y el cerro Matasiete al fondo:

Vista de La Asunción

La bahía de Juan Griego desde el sitio del antiguo fuerte de La Galera:

La bahía de Juan Griego

La playa de Manzanillo, prácticamente el punto más norteño de la isla:

La playa de Manzanillo

Otras fotos igualmente arquetípicas (o esterotípicas) se pueden ver aquí.

Mapa personal de Venezuela

Mapa personal

Creo que son tres años ya desde que rastreo algunos recorridos con GPS; los he reunido y colocado (con QGIS) sobre un mapa con topografía y vías de OpenStreetMap y se puede llegar a algunas conclusiones.

Primero y principal, que el mapa de OpenStreetMap -las líneas grises- está bastante crudo; sólo algunas áreas parecen estar cubiertas y eso puede dar una impresión totalmente errónea de despoblamiento nacional. Varios de estos trayectos los he ido incorporando, pero falta mucho todavía para que sea un mapa comparable, por ejemplo, al VenRut (queja: y es el colmo que el VenRut, hecho también colectivamente, esté amarrado a un formato propietario cuyos datos -hasta el momento- no se pueden agregar a OSM).

Segundo, que mis movimientos se han desarrollado principalmente por las áreas montañosas, resaltando los Andes, Serranía del Interior, cordillera de la Costa y sierras falconianas. Las áreas planas (el color mayoritario que representa alturas de hasta 100 m.) son casi siempre lugares de transición entre una montaña y otra (también es cierto que la mayor parte de la población se encuentra en esas mismas áreas cercanas a las cordilleras).

Tercero, que el énfasis que he puesto en recorrer los caminos menos transitados apenas si se aprecia; habría que ampliar mucho la imagen para notar los sitios menos conocidos y más inaccesibles.

Cuarto, que a los sitios "no recorridos" como Maracaibo, y el oriente del país, hace tiempo que no voy, y por lo tanto, están pendientes para una próxima versión...

Haciendo clic en la imagen se puede ver un poco más grande..

Areas urbanas, GIS y color

Mi primer acercamiento al mundo de los sistemas de información geográfica (GIS) no podía enfocar otro lugar que la cuenca del lago de Valencia, y su casi desaparición entre áreas urbanizadas. Ya hace algún tiempo traté de representar esas áreas sobre un mapa con un resultado algo pesimista y quizá exagerado.

En esta ocasión, el asunto pasa de imagen fotográfica a vectorial y gracias a la ignorancia preexistente me ha costado bastante trabajo llegar a algo medio presentable (clic para ver en grande):

Valencia y alrededores

A pesar del esfuerzo es muy posible que el mapa dé una idea equivocada de lo que representa, porque se ve una gran cantidad de espacio "silvestre" sobre todo fuera de la cuenca del lago, cosa que por supuesto no es como la pinté, aunque ciertamente hay más de más de dos parques nacionales por allí. Tampoco debe tomarse literalmente el azul claro de las aguas, aunque sospecho que no hace falta mencionarlo sobre todo si has pasado cerca de esa putrefactoría alguna vez.

En cualquier caso, las zonas azul oscuro corresponden a las áreas urbanas principales, unos polígonos que realicé sobre fotos satelitales y que adolecen de exceso de precisión. Para comparar, utilicé también las áreas urbanas descargadas de Natural Earth, más redondeadas y generalmente menores.

Lo más complicado fue conseguir un mapa topográfico adecuado, que tras mucha vuelta internética conseguí donde debí empezar; en el proyecto japonés ASTER GDEM; allí se encuentra cualquier parte del mundo en formato DEM (Digital Elevation Model).

La otra complicación está en el manejo del programa que permite juntar todo, polígonos KML, rutas GPX, capas vectoriales (SHP) de OpenStreetMap con la línea costera y fronteras administrativas (que no incluí finalmente), y la capa topográfica coloreable. Se trata de QGIS, un estupendo programa que aunque requiere un estudio inicial algo empinado, tiene todas las ventajas y cualidades para hacer cosas como estas y mucho mejores. Ahora que ya lo tengo bajo control, es de esperar que los mapas comiencen por aquí con más frecuencia :-)

Las franjas hipsométricas no están coloreadas a intervalos regulares sino para resaltar lo que me parece llamativo de la topografía: la planicie del lago entre 400 y 500 msnm, la costa abrupta, las pequeñas elevaciones de la Serranía del Interior, las alturas mayores a 2000 msnm en la cordillera.

Un par de recursos cartográficos

GAPvis

Es una iniciativa financiada por Google que permite leer un libro -digamos clásico- y ver simultáneamente los sitios que han podido ser identificados en un mapa interactivo. El mapa base es topográfico -como debe ser- y cada lugar está asociado con las apariciones en el texto.

En la imagen, por ejemplo, se ve Argos en el Peloponeso. Una línea temporal muestra las veces y posiciones en que aparece en el texto que en este caso es la Historia de Herodoto (también resalta en amarillo en el texto).

Hasta ahora lo ofrecen como una iniciativa beta, con sólo una veintena de libros; seguro que mejorará con la adición de obras y la corrección de ubicaciones (muestra Egipto como un punto en el Mediterráneo y algunas otras cosas así).

GAPvis

Old Maps online

Es un práctico buscador de lo más simpático (aunque no sonríe a todo el mundo) de mapas antiguos, la mayoría por supuesto de David Rumsey, más unos tres o cuatro sitios más.

Hay una línea temporal (arriba en la imagen) en la que se puede restringir el período y mediante el mapa se va ubicando el lugar de interés; los resultados aparecen inmediatamente en una lista a la derecha y el área cubierta por cada mapa resaltada (rectángulo rojo).

Old Maps online

Actualidad de Codazzi

La reciente adición de una herramienta comparativa en la colección de mapas antiguos de David Rumsey (por vía de) nos permite evocar de nuevo la obra de Agustín Codazzi. El único mapa del lote de los 120 elegidos por Rumsey que toca el área de Venezuela es precisamente uno suyo: el de la 'República de Colombia', fechado en 1840 pero representando la breve realidad de la denominada Gran Colombia, que como mucho llegó hasta 1831.

Gran Colombia transparente

Gracias a la posibilidad de transparencia se puede apreciar la tremenda exactitud del mapa de Codazzi, donde resaltan particularmente los ríos, que serían las mejores referencias junto con las montañas para la creación de tal mapa (ahora los ríos o son cloacas, o son invisibles porque se les pasa por encima y -al menos en Venezuela- no tienen señalización alguna en carretera). De hecho, debe haber sido el mejor mapa de la región hasta bien avanzado el siglo XX, mucho mejor sin duda alguna que cualquiera de los viejos mapas de carreteras que se podían comprar en las estaciones de servicio (de los nuevos no hablo, porque no hay; y ya no vale la pena que haya, todo sea dicho).

Buscando imperfecciones, hay una pequeña discrepancia en la forma del lago de Valencia que sería interesante precisar, porque se ve alargado en el sentido este-oeste; quizá en ese tiempo (apenas hace 200 años) era así, o bien Codazzi no tenía suficientes puntos de referencia para llegar a detalles en escala menor.

En cualquier caso es un hermoso mapa que no sólo refleja la realidad física sino también la idea de lo que pudo haber sido un gran país suramericano.

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