Lectopiniones

Palacio Valdés

Palacio ValdésMás de un perdido o ignorante como yo habrá creído que el edificio donde veía películas de romanos -en aquellos tiempos en que ir al cine era realmente una actividad cultural- era un palacio convertido en teatro de ocasión... pero no, el teatro homenajeaba a Armando Palacio Valdés (1853-1938, imagen tomada de aquí y retocada con GIMP y GMIC), escritor muy celebrado en Avilés aunque sólo vivió su infancia allí; quizá por esa afinidad me sentí obligado al recorrer los libros del Proyecto Gutenberg a descargar alguna de sus obras para tratar de compensar el no haber leído algo de tan renombrado autor.

Leí La hermana San Sulpicio, publicada en 1889 que trata de un médico/poeta gallego que anda de turista por Andalucía y se enamora de una monja sevillana de visita en las aguas termales de Marmolejo (Jaén); la acción después se desarrolla en Sevilla. Inevitablemente refleja el tiempo en que fue escrita y algunas partes se hacen algo pesadas descriptivamente pero muchas situaciones son tan divertidas que contradicen directamente la imagen que uno podría tener de una eminencia decimononónica como Palacio Valdés. Voy a leer también Marta y María que según cuentan habla de dos visiones de Avilés y es la obra que le dió notoriedad.

El determinismo, de vuelta

Los autores de este artículo (vía) han hecho lo que llaman un ejercicio, crearon un modelo en el que relacionan clima y tipos de suelo con densidad de población. Tomaron datos de unos 2000 puntos aleatorios, aunque sólo del viejo mundo, y simplificaron las posibilidades del uso de la tierra a cuatro: agricultura, ganadería o pastoreo sedentario, pastoreo nómada y caza-recolección.

Sus resultados fueron altamente predictivos (estadísticamente); usando un validador que va de 0 a 1, dicen que las variables de suelo y clima determinaron el uso de la tierra y por ende la densidad de población en 0,8, y algo menos en el caso del pastoreo nómada.

Un par de mapas suministrados en el trabajo, dan claridad sobre la capacidad predictiva del modelo. El primero (arriba) muestra la correspondencia entre las áreas que la FAO postula como agrícolas y las producidas por el modelo: las áreas blancas corresponden; las áreas verdes son aquellas donde la FAO indica agricultura pero el modelo no; y las áreas rojas son aquellas donde el modelo predice agricultura pero la FAO no. El segundo mapa (aparece al pasar el "ratón" por encima de la imagen) muestra la correspondencia entre la densidad de población (en personas por km2) estimada por el modelo y la "real" (datos del año 2000); el color amarillo señala las áreas donde hay coincidencia; las áreas verdes, donde el modelo sobreestimó la densidad (o predijo mayor población) y las áreas rojas indican los lugares con mayor población que la estimada por el modelo.

Como los propios autores confiesan, las predicciones del modelo son más ajustadas en aquellos sitios donde hay menos población. Creo que la cuantificación del acierto que proclaman se debe a que utilizaron una medida geográfica; la superficie en kilómetros cuadrados de coincidencias entre modelo y realidad; ciertamente en las áreas más pobladas (y principalmente entre los trópicos) es justamente donde hay mayores errores, o desviaciones. A pesar de ello, plantean que un modelo tan simple funciona bastante bien y titulan el trabajo consecuentemente: "¿Está determinada la distribución espacial de los rasgos económicos básicos de la humanidad sólo por el clima y el suelo?". Aunque su respuesta tiende a sí, no parece que este nuevo intento de determinismo vaya a progresar mucho más allá que todos los anteriores.

Datación inconclusa del lenguaje

Todo el mundo puede observar el cambio en los lenguajes, y que ese cambio llega a un punto de inintelegibilidad; lo que no está tan claro es si eso ocurre en unos cientos o en unos miles de años. El grueso de los estudiosos parece favorecer la idea de que los lenguajes actuales han evolucionado de proto-lenguas no más antiguas de 6000-10000 años, mientras que los partidarios del paradigma de la continuidad paleolítica plantean -novedosamente- que los lenguajes actuales (i.e. antes del poblamiento europeo de América) ya existían (si bien en versión antigua) en el paleolítico, esto es al menos 15000 años. Parece que esos límites derivan de la propia metodología utilizada para reconstruir los lenguajes perdidos y de estimaciones basadas principalmente en los cambios detectados en el período histórico.

El artículo La forma y velocidad (tempo) de la evolución del lenguaje (vía; versión completa) trata de encontrar relaciones en los lenguajes no sólo por vía del vocabulario, que es la forma tradicional, sino también buscando posibles relaciones en la estructura. El resultado en breve es que no lo lograron, sin embargo, vale la pena ver el análisis y método que utilizaron.

El trabajo detalla las familias austronesia e indoeuropea y toma sus datos de dos fuentes principales; una lista de alrededor de 200 palabras que se creen muy estables (partes del cuerpo, números, pronombres, etc.) de cada uno de los lenguajes de aquellas familias, y por otro lado la lista de más de 130 características tipológicas extraídas -y recompuestas en algún caso- de la base de datos WALS. A esto aplican una serie de pruebas numéricas con software apropiado que produce también gráficas como esta que muestra las relaciones tipológicas entre un montón de lenguajes:

familias

El resultado expresado en la imagen encuentra algunas relaciones similares a las que se consiguen con el método de la comparación léxica, pero otras llamativas: coloca más cerca al alemán más cerca del francés que del inglés, y -del lado izquierdo- el guaraní aparece como cercano a varias lenguas norteamericanas, mientras que otras de esa misma zona están más alejadas.

Por otra parte, el sector marcado con el número 1 está compuesto por prácticamente todas las lenguas de Eurasia lo que sería un argumento a favor de la "familia nostrática" propuesta por Greenberg que incluiría a las familias urálica, altaica y alguna más, junto con la indoeuropea. Pero los propios autores determinan que los hallazgos no son significativos estadísticamente y que hacen falta mayores precisiones y mayor volumen de datos.

Así que el principal objeto del trabajo que sería encontrar un procedimiento para fechar ciertos rasgos estructurales en la evolución del lenguaje es más bien un propósito a alcanzar. En lo que considero un "error", los autores corroboran estadísticamente la clasificación de familias lingüísticas basada en el léxico, lo cual por supuesto era esperable ya que esa clasificación se hizo justamente utilizando las similitudes de las palabras. Pero es una lectura interesante....

Chiste translingüístico: Me pregunto si el autor principal (Greenhill) será descendiente de Greenberg.

La basura es un tesoro

No sé qué será de la vida de Ofelia Suárez pero una búsqueda me permitió localizar su tesis de 1990 "Aprendizale socio-ecológico adulto", donde describe su experiencia de reciclaje en Canoabo con gran detalle (páginas 63 y siguientes), incluidos los malos ratos debidos a la mentalidad cerrada de ciertos profesores universitarios. Décadas después de su intervención, mucha gente la recuerda, pero la basura sigue siendo basura en aquellos mismos lugares donde intentó convencer a la población de que la "basura es un tesoro", que era el nombre que le daba a su empeño.

Es por supuesto una referencia directa cuando uno se consigue con proyectos como el de
Justin Gignac, (vía) autocalificado artista, quien increíblemente ha montado el negocio de vender la basura de Nueva York, eso sí, empaquetada en un cubo trasparente y con esta garantía: "Recogida a mano en las fértiles calles de Nueva York".

Cada cubo como el de la foto, que fue enviada por Rafael Schneider desde Suiza, cuesta $50, y también tiene 'ediciones especiales', con basura de ciertos eventos, a $100. Hasta el momento, ha vendido más de 1200 cubos de basura, por lo que para Gignac, efectivamente la basura resultó un tesoro.

Cubo de basura

Por supuesto, lo más impresionante es que hay gente que compra tal cosa y están encantados además. Pero el talento de Gignac no se queda ahí; también ha montado otros dos proyectos en los que vende dibujos (no muy buenos) de cosas que quiere tener; la lista de dibujos vendidos es muy larga; sólo le ha costado un poco vender un dibujo de unas bolsas que representa "un poquito de shopping en Soho" que cuesta $2500 (todos estos precios son dólares USA; no es juego).

Conozco mi incapacidad empresarial, pero este caso la hace evidente de un modo inmisericorde.

El atlas de las estructuras lingüisticas

Este atlas fue publicado en 2005 y está ahora disponible en WALS.info (por World Atlas of Language Structures). Como explican allí:
WALS es una gran base de datos de propiedades estructurales de los lenguajes (fonológicas, sintácticas, léxicas) reunida de materiales descriptivos por un equipo de más de 40 autores (muchos de ellos principales autoridades en la materia)

Aunque es una recopilación libresca, es impresionante, son más de 140 rasgos língüísticos, por más que no estén todos descritos para cada lenguaje. Mejor aún es que permite cierto grado de interactividad y uno puede componer los mapas (presentados por vía de GoogleMaps) con cierto grado de personalización.

Como prueba y satisfacción de una vieja curiosidad he revisado la distribución mundial del número de vocales por lengua, que puede verse en el mapa (clic para ir a la versión original e interactiva en WALS.info), con esta aclaración: han dividido en tres grupos los lenguajes del mundo según su número de vocales, el punto azul representa aquellos lenguajes con entre 2 y 4 vocales que son un total de 93 en el inventario; el punto amarillo representa a lenguajes con 5 o 6 vocales, que es el promedio y alcanzan a 288 lenguas y, el punto rojo representa a los lenguajes con entre 7 y 14 vocales (¿se entiende entonces que no hay lenguas con más de 14 vocales?) que llegan a 183.

Vocales

La división en tres grupos resulta ilustrativa, aunque no se extrae una conclusión general sino quizá que la gran diversidad lingüística del centro de Africa también se expresa en amplitud de vocales. Un sitio de esos que justifican Internet.

La última renuncia

Los sucesos del 19 de abril de 1810 en Caracas son bastante conocidos: era jueves santo y el Cabildo se reunió como a las 8 de la mañana para discutir las noticias de España (prisión de Fernando VII y sus conscuencias); el Capitán General Vicente Emparan interrumpe la reunión para ir a cumplir con los ritos de la ocasión a eso de las 9; frente a la iglesia, es forzado a regresar a cabildo y según la tradición popular se vio en la necesidad de salir al balcón del Ayuntamiento y preguntar al "pueblo" allí presente si querían que siguiese en su cargo y como la respuesta fue un no por aclamación (aunque aparentemente el no fue precedido por un sí, que cambió luego que un par de conspiradores incitó a la concurrencia de la plaza), pronució su famosa frase: Pues entonces yo tampoco quiero mando.

En el Acta firmada ese mismo día, sin embargo, dice que la frase fue consecuencia de la intervención de un diputado. En cualquier caso, las consecuencias inmediatas fueron que el Cabildo de Caracas asumió los poderes de la Capitanía, al tiempo que juraba lealtad a Fernando VII; Emparan fue expulsado -aunque de muy buena manera, según parece- junto con los otros altos cargos militares y la independencia fue declarada el 5 de julio del año siguiente. La única imagen de un testigo presencial que se conserva es este cuadro de Juan Lovera que retrata el momento en que Emparan es forzado a regresar a cabildo; se aprecia a Emparan levantando su sombrero o gorra o qué se yo de mariscal.

Emparan en la catedral

De estos hechos, siempre me ha llamado la atención la renuncia pacífica de Emparan. Hay muchas maneras y motivaciones para renunciar; cansancio acumulado, "sugerencia" de un superior, ascenso o cambio a un empleo mejor, enfermedad, etc. Pero una renuncia provocada por deseo de los subordinados es un caso único en la historia, de Venezuela al menos. Mi experiencia -y muchas notas de prensa que podrían aludirse- dice que cuando un grupo cualquiera desea la renuncia de quien lo dirije, eso hará que persista en el cargo ad nauseam. Ejemplo quizá notable el de Rómulo Betancourt, presidente en 1962 cuando aparecían pintas en las paredes de la capital que pedían su renuncia; su frase: Ni renuncio, ni me renuncian.

He tenido ocasión de ver casos de personas en cargos ínfimos que se aferran a ellos justamente cuando menos los quieren allí (los sublaternos, no confundir con los deseos de los superiores que son cumplidos sin uso del órgano que supuestamente tenemos en el cráneo). Es por ello que tengo a Emparan en alta estima. Claro que existe la posibilidad de que su renuncia estuviese previamente acordada y que realmente quería irse pues ya tenía doce años en el cargo de capitán general; pero como no hay evidencias de esta posibilidad, pues le daremos el beneficio de la duda.

Poco se sabe de Vicente de Emparan y Orbe, aparte de sus cargos administrativos; pero de su carácter hay un testimonio directo de un testigo muy confiable. Tenía Humboldt treinta años cuando llegó a Cumaná en el inicio de su viaje a las regiones equinocciales (1799) y conoció y trató a Emparan (con 52 años) que era para la época gobernador de Nueva Andalucía con sede en aquella ciudad. Humboldt escribe:
Fuimos conducidos ... a casa del gobernador de la provincia Don Vicente Emparan, para presentarles los pasaportes que nos había dado la primera Secretaría de Estado. Nos recibió con la franqueza y noble sencillez que en todo tiempo han caracterizado a la nación vascongada. {...} nos manifestó su mucha satisfacción con motivo de la resolución que habíamos tomado de permanecer algún tiempo en la Nueva Andalucía, cuyo nombre, en aquella época, era cuasi desconocido en Europa... El Sr. de Emparan nos mostró algodones teñidos con plantas indígenas, y hermosos muebles en que se había empleado exclusivamente maderas del país. Se interesó vivamente en todo lo que se relacionaba con la física, y preguntó, con gran admiración nuestra, si pensábamos que bajo el hermoso cielo de los trópicos contenía la atmósfera menos nitrógeno que en España, o si la rapidez con que se oxida el hierro en estos climas era únicamente efecto de la mayor humedad indicada por el higrómetro de cabello. El nombre de la patria, pronunciado en una lejana costa, no hubiera sido más agradable al oído de un viajero que lo fueron para nosotros las palabras nitrógeno, óxido de hierro, e higrómetro. ... Demasiado amaba las ciencias el Sr. de Emparan para que encontrase extraño que de tan lejos viniésemos a recoger plantas y a determinar la posición de algunos lugares por medios astronómicos. No atribuyó otros motivos a nuestro viaje que los que estaban enunciados en nuestros pasaportes, y las públicas señales de consideración que nos dió durante una larga estada en su gobernación contribuyeron mucho a procurarnos una acogida favorable en todos los territorios de la América meridional.

¿Interesado en la ciencia? ¿Un militar y burócrata español del siglo XVIII? Si no fuese Humboldt quien lo cuenta, sería increíble. En el bicentenario que se celebra hoy quisiera que el ejemplo de Emparan tuviese una repercusión mucho mayor y mejor que el papel secundario y ramplón que se le atribuye.

Un mono mecánico

Alex

Que no se entere Darío, pero he visto por primera (y última) vez la famosa Una naranja mecánica de Stanley Kubrick cuando se aproxima al cuadragésimo aniversario de su realización y creo que he cubierto ampliamente mi cuota personal en lo que a ver películas de este director se refiere. Alguna vez soporté en una madrugada de ocio las veintisiete horas de baile circular en 2001: una odisea espacial, y por sugerencia de Yrvis aguanté El Resplandor; así que ya.

Que las películas de Kubrick sean un ladrillo no significa por cierto que no sean interesantes; pero ciertamente debe haber mejores maneras de transportar un mensaje. Caso: 2001 está basada en 'El Centinela' de Arthur Clarke, un cuento que si mal no recuerdo se puede leer en menos de una hora, en cambio, la película parece inacabable.

La 'Naranja Mecánica' dura dos horas y diecisiete minutos (o algo así), y es difícil no sentirse mal al verla, en parte por la temática violenta y en parte por la suma de paredes, libros, vestidos, etc. de color naranja o rojo que cargan tanto como el contenido. El asunto: ¿puede (debe) una sociedad aplicar tratamientos antiviolencia a un individuo aunque esto le prive de su voluntad natural? ¿Hay una forma de erradicar el mal? ¿No es peor la sociedad enferma que un individuo enfermo?

Está basada en la novela homónima de Anthony Burgess (1962) que incluye una especie de jerga maligna utilizada por el protagonista Alex (Malcolm McDowell, en la imagen) en la narración sobreimpuesta en la película; de allí que el título pueda entenderse también como 'un mono (orang, síncopa de orangután) mecánico' que es lo que sería una persona privada de su libre albredrío. Lástima que eso no se percibe en la traducción porque resume bien el espíritu del argumento y evitaría quizá tener que verla para enterarse.

Uno menos

Última hablante

En la foto aparece Anvita Abbi, directora del proyecto VOGA (Voces desvanecientes del Gran Andamán) recogiendo información en 2006 de Boa Sr la última hablante del lenguaje Bo perteneciente a la tribu Gran Andamanesa, aparentemente un lenguaje que se hablaba en las islas Andamán desde el paleolítico. La muerte de Boa Sr a los 85 años, ha sido recogida en varios medios; no es la primera vez que se reporta la muerte de un lenguaje pero no deja de ser relevante.

Dice Abbi que el lenguaje de la tribu Gran Andamanesa tenía un lenguaje distinto al de las otras dos que pueblan el archipiélago dependiente de India: Jarawar y Onge. De hecho, todos los lenguajes originales de las islas se han ido extinguiendo y han sido reemplazados por el hindi. Por otro lado, las islas están siendo ocupadas cada vez más por recién llegados y el destino del resto de lenguajes andamaneses no luce prometedor. En palabras de la propia Abbi:No puedes imaginar el dolor y la angustia que paso cada día al ser un testigo mudo de la pérdida de una cultura notable y un lenguaje único

Lloré en bable

Es bien sabido que los niños chinos son mucho más inteligentes que los demás, dominan el mandarín cuando no llegan a los cinco años de edad mientras que a cualquier extranjero le puede costar la vida entera aprenderlo. Mejor lo dijo Nicolás Fernández en los años 1700 (cito de memoria, aunque ahora se consigue en cualquier parte): Admiróse un portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés
Arte diabólico es
dijo torciendo el mostacho,
que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal,
llega a viejo y lo habla mal,
y aquí lo parla un muchacho

Ahora, gracias al estupendo blog de Dienekes Pontikos me entero que ha quedado científicamente establecido que los infantes recién nacidos ya lloran en el idioma de su contexto cultural. Para llegar a tal conclusión, los investigadores analizaron el llanto de 30 bebés franceses y 30 alemanes y encontraron que hay diferencias tanto en a melodía como en la intensidad de los dos grupos y supuestamente esa diferencia está dada por el lenguaje de los padres. No sabemos qué instrumentos utilizaron estos eruditos porque el artículo no está publicado, sino que lo vende una editorial, como si fuese algo valioso, y sólo tenemos acceso al resumen.

Así que no podemos eludir al niño llorón ahora con el viejo pretexto de que no se entiende lo que quiere, hay que poner más atención porque después de todo se está expresando en nuestro propio idioma.

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