Ciencia

El determinismo, de vuelta

Los autores de este artículo (vía) han hecho lo que llaman un ejercicio, crearon un modelo en el que relacionan clima y tipos de suelo con densidad de población. Tomaron datos de unos 2000 puntos aleatorios, aunque sólo del viejo mundo, y simplificaron las posibilidades del uso de la tierra a cuatro: agricultura, ganadería o pastoreo sedentario, pastoreo nómada y caza-recolección.

Sus resultados fueron altamente predictivos (estadísticamente); usando un validador que va de 0 a 1, dicen que las variables de suelo y clima determinaron el uso de la tierra y por ende la densidad de población en 0,8, y algo menos en el caso del pastoreo nómada.

Un par de mapas suministrados en el trabajo, dan claridad sobre la capacidad predictiva del modelo. El primero (arriba) muestra la correspondencia entre las áreas que la FAO postula como agrícolas y las producidas por el modelo: las áreas blancas corresponden; las áreas verdes son aquellas donde la FAO indica agricultura pero el modelo no; y las áreas rojas son aquellas donde el modelo predice agricultura pero la FAO no. El segundo mapa (aparece al pasar el "ratón" por encima de la imagen) muestra la correspondencia entre la densidad de población (en personas por km2) estimada por el modelo y la "real" (datos del año 2000); el color amarillo señala las áreas donde hay coincidencia; las áreas verdes, donde el modelo sobreestimó la densidad (o predijo mayor población) y las áreas rojas indican los lugares con mayor población que la estimada por el modelo.

Como los propios autores confiesan, las predicciones del modelo son más ajustadas en aquellos sitios donde hay menos población. Creo que la cuantificación del acierto que proclaman se debe a que utilizaron una medida geográfica; la superficie en kilómetros cuadrados de coincidencias entre modelo y realidad; ciertamente en las áreas más pobladas (y principalmente entre los trópicos) es justamente donde hay mayores errores, o desviaciones. A pesar de ello, plantean que un modelo tan simple funciona bastante bien y titulan el trabajo consecuentemente: "¿Está determinada la distribución espacial de los rasgos económicos básicos de la humanidad sólo por el clima y el suelo?". Aunque su respuesta tiende a sí, no parece que este nuevo intento de determinismo vaya a progresar mucho más allá que todos los anteriores.

Datación inconclusa del lenguaje

Todo el mundo puede observar el cambio en los lenguajes, y que ese cambio llega a un punto de inintelegibilidad; lo que no está tan claro es si eso ocurre en unos cientos o en unos miles de años. El grueso de los estudiosos parece favorecer la idea de que los lenguajes actuales han evolucionado de proto-lenguas no más antiguas de 6000-10000 años, mientras que los partidarios del paradigma de la continuidad paleolítica plantean -novedosamente- que los lenguajes actuales (i.e. antes del poblamiento europeo de América) ya existían (si bien en versión antigua) en el paleolítico, esto es al menos 15000 años. Parece que esos límites derivan de la propia metodología utilizada para reconstruir los lenguajes perdidos y de estimaciones basadas principalmente en los cambios detectados en el período histórico.

El artículo La forma y velocidad (tempo) de la evolución del lenguaje (vía; versión completa) trata de encontrar relaciones en los lenguajes no sólo por vía del vocabulario, que es la forma tradicional, sino también buscando posibles relaciones en la estructura. El resultado en breve es que no lo lograron, sin embargo, vale la pena ver el análisis y método que utilizaron.

El trabajo detalla las familias austronesia e indoeuropea y toma sus datos de dos fuentes principales; una lista de alrededor de 200 palabras que se creen muy estables (partes del cuerpo, números, pronombres, etc.) de cada uno de los lenguajes de aquellas familias, y por otro lado la lista de más de 130 características tipológicas extraídas -y recompuestas en algún caso- de la base de datos WALS. A esto aplican una serie de pruebas numéricas con software apropiado que produce también gráficas como esta que muestra las relaciones tipológicas entre un montón de lenguajes:

familias

El resultado expresado en la imagen encuentra algunas relaciones similares a las que se consiguen con el método de la comparación léxica, pero otras llamativas: coloca más cerca al alemán más cerca del francés que del inglés, y -del lado izquierdo- el guaraní aparece como cercano a varias lenguas norteamericanas, mientras que otras de esa misma zona están más alejadas.

Por otra parte, el sector marcado con el número 1 está compuesto por prácticamente todas las lenguas de Eurasia lo que sería un argumento a favor de la "familia nostrática" propuesta por Greenberg que incluiría a las familias urálica, altaica y alguna más, junto con la indoeuropea. Pero los propios autores determinan que los hallazgos no son significativos estadísticamente y que hacen falta mayores precisiones y mayor volumen de datos.

Así que el principal objeto del trabajo que sería encontrar un procedimiento para fechar ciertos rasgos estructurales en la evolución del lenguaje es más bien un propósito a alcanzar. En lo que considero un "error", los autores corroboran estadísticamente la clasificación de familias lingüísticas basada en el léxico, lo cual por supuesto era esperable ya que esa clasificación se hizo justamente utilizando las similitudes de las palabras. Pero es una lectura interesante....

Chiste translingüístico: Me pregunto si el autor principal (Greenhill) será descendiente de Greenberg.

El atlas de las estructuras lingüisticas

Este atlas fue publicado en 2005 y está ahora disponible en WALS.info (por World Atlas of Language Structures). Como explican allí:
WALS es una gran base de datos de propiedades estructurales de los lenguajes (fonológicas, sintácticas, léxicas) reunida de materiales descriptivos por un equipo de más de 40 autores (muchos de ellos principales autoridades en la materia)

Aunque es una recopilación libresca, es impresionante, son más de 140 rasgos língüísticos, por más que no estén todos descritos para cada lenguaje. Mejor aún es que permite cierto grado de interactividad y uno puede componer los mapas (presentados por vía de GoogleMaps) con cierto grado de personalización.

Como prueba y satisfacción de una vieja curiosidad he revisado la distribución mundial del número de vocales por lengua, que puede verse en el mapa (clic para ir a la versión original e interactiva en WALS.info), con esta aclaración: han dividido en tres grupos los lenguajes del mundo según su número de vocales, el punto azul representa aquellos lenguajes con entre 2 y 4 vocales que son un total de 93 en el inventario; el punto amarillo representa a lenguajes con 5 o 6 vocales, que es el promedio y alcanzan a 288 lenguas y, el punto rojo representa a los lenguajes con entre 7 y 14 vocales (¿se entiende entonces que no hay lenguas con más de 14 vocales?) que llegan a 183.

Vocales

La división en tres grupos resulta ilustrativa, aunque no se extrae una conclusión general sino quizá que la gran diversidad lingüística del centro de Africa también se expresa en amplitud de vocales. Un sitio de esos que justifican Internet.

Uno menos

Última hablante

En la foto aparece Anvita Abbi, directora del proyecto VOGA (Voces desvanecientes del Gran Andamán) recogiendo información en 2006 de Boa Sr la última hablante del lenguaje Bo perteneciente a la tribu Gran Andamanesa, aparentemente un lenguaje que se hablaba en las islas Andamán desde el paleolítico. La muerte de Boa Sr a los 85 años, ha sido recogida en varios medios; no es la primera vez que se reporta la muerte de un lenguaje pero no deja de ser relevante.

Dice Abbi que el lenguaje de la tribu Gran Andamanesa tenía un lenguaje distinto al de las otras dos que pueblan el archipiélago dependiente de India: Jarawar y Onge. De hecho, todos los lenguajes originales de las islas se han ido extinguiendo y han sido reemplazados por el hindi. Por otro lado, las islas están siendo ocupadas cada vez más por recién llegados y el destino del resto de lenguajes andamaneses no luce prometedor. En palabras de la propia Abbi:No puedes imaginar el dolor y la angustia que paso cada día al ser un testigo mudo de la pérdida de una cultura notable y un lenguaje único

Lloré en bable

Es bien sabido que los niños chinos son mucho más inteligentes que los demás, dominan el mandarín cuando no llegan a los cinco años de edad mientras que a cualquier extranjero le puede costar la vida entera aprenderlo. Mejor lo dijo Nicolás Fernández en los años 1700 (cito de memoria, aunque ahora se consigue en cualquier parte): Admiróse un portugués
al ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés
Arte diabólico es
dijo torciendo el mostacho,
que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal,
llega a viejo y lo habla mal,
y aquí lo parla un muchacho

Ahora, gracias al estupendo blog de Dienekes Pontikos me entero que ha quedado científicamente establecido que los infantes recién nacidos ya lloran en el idioma de su contexto cultural. Para llegar a tal conclusión, los investigadores analizaron el llanto de 30 bebés franceses y 30 alemanes y encontraron que hay diferencias tanto en a melodía como en la intensidad de los dos grupos y supuestamente esa diferencia está dada por el lenguaje de los padres. No sabemos qué instrumentos utilizaron estos eruditos porque el artículo no está publicado, sino que lo vende una editorial, como si fuese algo valioso, y sólo tenemos acceso al resumen.

Así que no podemos eludir al niño llorón ahora con el viejo pretexto de que no se entiende lo que quiere, hay que poner más atención porque después de todo se está expresando en nuestro propio idioma.

Olvídate de Funes

Jill Price

Esta señora se llama Jill Price y Samiha Shafy publica una entrevista que le hizo promovida por el hecho de que Price tiene una memoria casi perfecta. Recuerda con detalles todos los eventos de su vida desde aproximadamente los quince años y muchos anteriores también. Ella no se siente particularmente dichosa con esa capacidad, y de hecho menciona que es algo agotador; tanto así, que cansada de recordar, un día del año 2000 colocó en Google este término de búsqueda: memoria. Y así encontró al doctor James McGaugh que hace estudios de estos asuntos; para confirmar la potente memoria de Price sin embargo, había que confrontar los recuerdos con sucesos públicos bien documentados o con el propio diario que Price lleva desde su infancia, ya que además de la memoria siente la necesidad de documentar su vida coleccionando cosas y "recuerdos", facturas, etc.

Según McGaugh hay dos tipos de memoria, uno que llama episódica que almacena las experiencias personales y los sentimientos asociados y otro semántica que se ocuparía del conocimiento factual, vocabulario, datos geográficos, matemáticos o literarios, etc. Se ha venido creyendo que los recuerdos mejor conservados son aquellos que se asocian con emociones fuertes, pero Price, con su memoria episódica prácticamente perfecta, recuerda cosas totalmente intrascendentes y desvinculadas de una particular emoción.

Cuando McGaugh publicó -sin mencionar la identidad- un trabajo sobre Price (en 2006) un montón de gente se comunicó con él proclamando que tenía la misma capacidad; sin embargo, después de los filtros necesarios, sólo tres personas más (todas zurdas) convencieron al doctor de tener similares condiciones. Así que ya van cuatro.

El caso da esperanzas para el resto del mundo que no tiene tal habilidad memorística quienes, por otra parte, deberíamos estar muy descansados por el trabajo que el cerebro evita al no tener que recordar tantas cosas.

El artículo detalla más aspectos de la vida de Price. Por ejemplo, en el almuerzo que compartió la periodista con la memoriosa:

Este miércoles ordenó un filet de pescado con crema de espinacas y un refresco, otro detalle inmaterial que ella ahora recordará para siempre. Las palabras dichas durante la comida, la cara de su compañero de mesa, el cuaderno rojo, las lámparas de vidrio verde en la mesa, la cuidada reserva del mesonero de cabello gris -- todo quedará grabado en su memoria y ella no puede hacer nada al respecto.

Esta descripción es tan evocadora del famoso cuento de Borges Funes, el memorioso (1944) que no me explico por qué razón Shafy no lo menciona; quizá por desconocimiento u olvido voluntario. A mi modo de ver Borges fue un adelantado del concepto de información que despegó a fines de los años cuarenta y trató en diversos relatos las situaciones que esa comprensión le daba. Un párrafo de "Funes", da claramente la idea de qué pasaría si se pudiera recordar todo:

Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. [ … ] Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos

Escépticos y no tanto

Este artículo de Mac Tonnies trata de deslindar tres términos (escépticos, desmitificadores o desenmascaradores (debunkers) y creyentes) frecuentemente aplicados a las personas según la actitud con que enfrentan un determinado fenómeno, en este caso la búsqueda de inteligencia extraterrestre.

Dice "Los escépticos son pensadores; no desmitifican ni creen" en principio; "ser escéptico requiere valor y flexibilidad intelectual". Por eso debe ser que todo el mundo dice ser escéptico, el término tiene cierto prestigio, y quien quiere prestigio busca colocarse muchas etiquetas prestigiosas.

De los "desmontadores", desmitificadores o como quiera que se traduzca 'debunkers' dice que "son los más virulentos de los auto-denominados 'escépticos' contemporáneos". Estas personas quizá responderían a la descripción de anti-creyentes.

"Los creyentes no sienten necesidad de hechos; unas pocas vagas correlaciones... bastarán". Tonnies asocia a los creyentes con quienes creen en que los grandes cambios en la ciencia surgen del trabajo de genios solitarios que sólo son reconocidos como tal una vez desaparecidos.

En suma, entre escépticos y crédulos no habría mucha duda a la hora de elegir un bando; sin embargo, una cosa son las etiquetas y otra muy distinta las acciones (o del dicho al hecho...).

Dignidad de las plantas

Vía Planetsave veo que el Parlamento suizo ha enmendado una ley sobre tecnología genética para incorporar en ella explícitamente a las plantas en cuanto seres vivos basándose en un informe de una comisión ad hoc (aquí hay un enlace al texto).

Resulta interesante el gráfico-resumen de la discusión que realizaron para desarrollar el documento:

Flujo decisivo

Entre otros factores diferenciaron si las plantas tienen valor intrumental, en relación con otras cosas (con personas o situaciones) o intrínseco. Se preguntaron si se requiere alguna justificación moral para alterar plantas y de las tres respuestas posibles (no; no sabemos y sí) dedujeron que las dos últimas conducen al siguiente paso, y la primera es moralmente "neutral". Luego revisaron si el valor se encuentra en la planta individual o en la especie (colectiva). Las conclusiones están expresadas distinguiendo dónde hubo unanimidad y donde mayoría. La única conclusión con unanimidad fue que es inaceptable causar daño arbitrariamente a las plantas. En relación a las patentes dicen:

Para la mayoría, la justificación ética de patentar plantas es una cuestión de ética social; no involucra la consideración de las plantas en sí mismas y por lo tanto no es el objeto de esta discusión. Para una minoría patentar plantas es moralmente inaceptable y contradice la dignidad de los seres vivos aplicada a las plantas

Estoy de acuerdo con esa minoría. (Relacionado: la Declaración universal de los derechos de las plantas).

Mapa genético

El mapa genético de Europa que ha tenido repercusión últimamente procede del trabajo de un grupo de 33 personas, y sus datos se originaron en 2514 individuos tomados en 23 sitios repartidos por toda Europa. El resultado (o uno de ellos) está expresado en este esquema que parece un mapa, y de hecho expresa la relación entre la ubicación geográfica de las muestras con similaridad genética de cada uno de los 23 grupos. Cada grupo está representado con un color y el código de dos letras de cada país; el área de cada color expresa la diversidad genética de ese grupo, se han representado las diferencias norte-sur y este-oeste en los ejes.

Geo-genes

Como bien dicen los autores, el esquema evoca en gran medida el mapa de Europa. Finlandia aparece totalmente aislada del resto; Italia tiene un buen porcentaje aislado también; llama la atención que no hay solapamiento entre Grecia e Italia (¿no se supone que los griegos poblaron el sur de Italia?), más bien Grecia comparte su conformación genética con los demás pueblos balcánicos y Hungría. Las dos poblaciones alemanas (DE1 y DE2) están bien separadas, algo similar sucede en España (ES1 y ES2); Suiza (CH) está prácticamente integrada en Francia igual que Irlanda (IE) en el Reino Unido (UK).

En suma, el trabajo corrobora lo que más o menos se conoce de la historia del poblamiento europeo. Interesante será ver los esquemas-mapas de otros continentes, parece que la gente tiende a permanecer en sus sitios ancestrales.

Suscribirse