Ciencia

La subida del nivel del mar

Con esto del calentamiento global (yo creía que estos calorones eran solamente tropicales) uno empieza a preocuparse por el eventual deshielo de los polos y la consiguiente subida del nivel del mar y aunque hay sitios que deben estar más preocupados que uno (como Venecia) no hay por qué dejar de ser precavido y revisar un poco el estado del asunto en la tierra que habitamos.

Manos a la obra, busco un par de mapas de relieve que hasta donde sé son los únicos que se pueden conseguir sin bajarse de la mula. El primero proviene del sitio Natural Earth y muestra en rojo la zona inundable hasta los 2 metros de altura y en amarilloso -poco visible- hasta los 5 metros. Como referencia he puesto en verde clarito la zona hasta 20 metros y en un poco más oscura la que llega hasta los 100 metros.

Versión 1

El delta del Orinoco se ve escandalosamente en peligro de desaparición. Las otras zonas de inmediato peligro son la especie de albufera que separa la península de Paraguaná del "continente" y la costa occidental del Lago de Maracaibo.

En otra versión de la topografía que pareciera más exacta -tomada de Diva-GIS- se ve más o menos lo mismo pero con menos escándalo.

Versión 2

De todas maneras esas zonas se inundan prácticamente todos los años, uno pudiera suponer que ya están acostumbradas y que quizá tienen remedio en caso de que la inundación sea perenne. La costa occidental del Lago de Maracaibo creo que sea la más preocupante porque es más poblada. No parece que Venezuela vaya a ser muy afectada por una subida moderada del mar, con la excepción de la pérdida del delta, pero si la cosa llegase a mayores prácticamente un tercio del territorio se vería inundado. Además de las zonas mencionadas el agua llegaría a la cuenca del Unare, la desembocadura del Tocuyo (Chichiriviche-Tucacas), a la del Tuy (Barlovento), y sobre todo el mar interior que constituyen los ríos Portuguesa-Guárico-Apure (la gran mancha verde en el centro). Esto sería catastrófico, como en el resto del mundo.

En lo inmediato no se ven ciudades grandes en peligro, con la excepción de Maracaibo, aunque es posible no sea muy grave la cosa por la topografía local que puede hacer la diferencia aunque el lago suba y se ensanche algo.

No sin razón llamaron alguna vez a esta parte del mundo Tierra de Gracia, después de ver el asunto quedé menos preocupado de lo que estaba...

De ambiente a paisaje

Civilizaciones desconocidas... líneas y círculos apenas vislumbrados bajo la selva... ciudades perdidas... es lo que sugieren los avistamientos cada vez más frecuentes en los últimos años, gracias sobre todo a la deforestación, que se van haciendo por todo lo ancho de la Amazonia.

Pero aparte de intuiciones hay gente estudiosa trabajando en esclarecer el asunto como es el caso de Clark Erickson quien tiene ya como veinte años en eso y en este artículo titulado La transformación de ambiente en paisaje: la ecología histórica de la construcción de terraplenes monumentales en el Amazonas boliviano hace un recuento muy respetable de lo que pudo haber sido el estilo de vida precolombino en la toda la cuenca amazónica.

En primer lugar está claro que las líneas no son una ilusión óptica, existen y son rastros de ocupación humana, no señales extraterrestres. Siempre se ha creído que la forma de vida de los aborígenes y habitantes actuales de las zonas selváticas basada en la caza, pesca, recolección y agricultura de pequeña escala es la misma que mantenían en tiempos precolombinos, sin embargo la magnitud del trabajo requerido para hacer zanjas y lomas y la transformación que implicaron en el entorno dan una idea muy diferente.

En la región de Baures, Bolivia, a la que se refiere Erickson mayormente, hay zanjas (a veces circulares), lomas o camellones e "islas de monte", cuya datación no está muy bien estructurada pero por algunos trabajos arqueológicos en unos -pocos- sitios parece que son de alrededor de 1200 y años siguientes, algunas de estas obras pueden haber perdurado hasta bien entrado el siglo XVII. Por la distribución de las zanjas y las estimaciones de trabajo requerido para realizarlas Erickson deduce por un lado que había una cultura común en aquel tiempo prehistórico y por otro que la población debía ser numerosa, en todo caso mayor que la actual.

Dada la topografía más bien plana de la zona amazónica cualquier pequeña altura sirve como retén de agua, y también como refugio ante inundaciones, con estas obras los indígenas habrían desarrollado una manera de utilizar este ecosistema manteniendo húmedas las zanjas y secas las partes más altas. Las zanjas circulares se distribuyen por grandes zonas de la amazonia boliviana y partes de Brasil. Entre las funciones que se han propuesto para estas áreas eco-trabajadas están:

  • defensa
  • asentamiento
  • residencia de la élite
  • trampas para animales
  • gestión del agua
  • espacios ceremoniales
  • marcas de recursos
  • cementerios
  • acuicultura
  • todas las anteriores

En los lugares más habitados se supone pudo haber empalizadas protectoras, aunque no se han encontrado evidencias de ello, pero uno de los argumentos a favor es el testimonio de los primeros europeos que llegaron a la zona, como Ulrich Schmidl cuya relación titulada Viaje al Río de La Plata publicada a fines del siglo XVI (cuenta las incursiones europeas realizadas entre 1534-1554 desde Buenos Aires pasando por el actual Paraguay hasta el Gran Chaco en la Amazonia) incluye algunos grabados que muestran comunidades indígenas rodeadas de empalizadas, incluso dobles.

Empalizadas ad libitum

Es posible sin embargo que esas empalizadas estuviesen constituidas al menos parcialmente por setos vivos. También dice Erickson que los jesuitas establecidos en aquella región dicen que los indígenas tenían pueblos o caseríos rodeados por zanjas profundas y empalizadas; se conectaban por caminos y canales que permitían viajes durante todo el año (no como ahora). Además de los pueblos propiamente dichos, habría también viviendas dispersas por las zonas de caza y agroforestales.

Tras la conquista y la difusión de enfermedades nuevas (y en parte por las guerras intertribales), la población debe haber disminuído considerablemente y por lo visto también la cultura que creaba y utilizaba aquellos terraplenes. Actualmente, muchas de aquellas antiguas zonas agrícolas y pobladas son ahora áreas protegidas bien como reservas biológicas, territorios indígenas o parques arqueológicos.

Hay otro asunto sumamente contraintuitivo e interesante en esto de la ocupación precolombina de la Amazonia, y es que evidentemente al momento de ocupar aquellos terrenos y construir las grandes zanjas y lomas la biodiversidad debe haberse reducido, por la deforestación y la selección de especies adecuadas, igualmente por el mantenimiento intenso que se requeriría (debía limpiarse un espacio suficiente adyacente a las zanjas, estimado en unos 20 metros a cada lado) sin embargo Erickson plantea que a la larga más bien la diversidad se habría incrementado debido al tráfico de especies entre una comunidad y otra. Un ejemplo es el del cacao (que ahora me entero es de origen amazónico aunque domesticado en Centroamérica) relacionado con las "islas de monte", casi un 30% de su superficie según Erickson.

En suma, los nativos construyeron suelos fértiles donde no los había y domesticaron plantas hasta entonces silvestres, con el solo movimiento de tierra alteraron la naturaleza y contribuyeron notablemente a la diversidad actual de la Amazonia; lo que eran bosques naturales se conviertieron en paisajes culturales. En palabras de Erickson:

He argumentado que los pueblos nativos domesticaron el paisaje. No se "adaptaron" a lo que algunos arguyen era un ambiente caracterizado por recursos limitados para el desarrollo humano; más bien, crearon el mundo que deseaban por medio de la creación y gestión de recursos

Habría entonces una cierta "arqueología" del paisaje que podría deducir cómo era anteriormente basándose en cosas como la concentración de plantas y animales, la existencia de bosques "oligárquicos", restos de fogatas, especies que están fuera de su hábitat natural, y de hecho eso es más o menos lo que hace Erickson con su análisis.

Luce difícil que la intervención actual caracterizada por deforestación sin control para el pasto en los hatos ganaderos llegue a tener ni siquiera a muy largo plazo alguna consecuencia positiva.

Crisol genético

Llegaron los análisis genéticos a la población de Venezuela. Este artículo (vía), aunque apenas hay un resumen accesible, da cuenta de un estudio reciente que tomó muestras en dos poblaciones bastante disímiles:

  • Caracas (131 personas)
  • Caracas

  • Pueblo Llano (219)
  • Pueblo Llano

Utilizaron ADN mitocondrial (según entiendo sólo transmitido por vía materna). Los resultados no dejan de ser llamativos; según sus autores el componente propiamente nativo representa el 80% del ADN, y deja un 10% para el componente de origen africano y otro 10% para el de origen europeo.

El detalle de las contribuciones genéticas europeas es así:

  • España: 38.4%
  • Portugal: 35.5%
  • Italia: 27.0%

Es bien conocido el mestizaje de la población en Venezuela, lo que no se conoce (o conocía) con exactitud son esos porcentajes y realmente no me cuadran con la percepción directa. Quizá se deba al asunto de la vía materna; esperemos más estudios que incluyan también al cromosoma Y para ver si hay cambios.

Predicción retrospectiva de terremotos

Suena prometedor. Contra todo pronóstico parece que hay una manera -llamésmola científica- de detectar con antelación un terremoto, al menos los grandes. No se había asentado todavía el desastroso tsunami de marzo en Japón cuando ya habían salido dos trabajos más o menos similares que obtienen sus datos no de sismógrafos o medidores de fallas sísmicas, ni de ladridos de perros o conducta de loros, sino del ¡comportamiento de la alta atmósfera! (vía).

El primero es de Kosuke Heki (PDF). El tipo se puso a revisar las mediciones del conteo total de electrones en la ionosfera (TEC) en los días previos y posteriores al terremoto de Japón (los datos provienen según entiendo de los mismos satélites utilizados para GPS) y encontró que hubo una variación notoria de este parámetro no lejos del epicentro. En una de las gráficas que presenta (abajo), se puede ver cómo el TEC aumenta en la región, una hora antes, 20 minutos antes y un minuto antes del terremoto.

Variaciones ionosféricas

Para corroborar la anomalía y su posible coincidencia con los terremotos Heki hizo el mismo estudio con los grandes sismos de Chile 2010; Sumatra 2004 y Hokaido 1994. En sus conclusiones dice que hay una correspondencia que depende de la magnitud; a mayor magnitud mayor anomalía en el valor de TEC, por lo que cree que al menos en terremotos de magnitud 9 (grandes de verdad) sería posible llegar a predecirlos (con poca antelación por lo visto, pero peor es nada).

Por los mismos días Dimitar Ouzunov et al. (PDF) hizo algo similar con unas variables algo distintas, pero también recogidas de mediciones atmosféricas en las que plantea algo similar. Una de las imágenes (abajo) muestra la variación diaria de la radiación de onda larga saliente sobre Japón y el resultado, sin ser tan consistente, también se acerca a la deseada predicción.

Radiación de onda larga saliente

Creo que el trabajo de Heki es más preciso, tanto que quizá sea insuficiente para llegar a salvar vidas, en cualquier caso, es un gran paso para lograr prepararse contra los (grandes) terremotos. Según parece, no hay sin embargo suficiente detección para los menores que causan quizá tanto daño pero más repartido. Habrá que tomar algo más en serio las "luces en el cielo" durante los terremotos.

Semicebra

Último Quagga

La fotografía muestra a uno de los últimos quagga (vía), que se encontraba preso en el zoológico del Regent's Park londinense; el último (una hembra) murió el 12 de agosto de 1883 en el zoológico de Amsterdam; es decir, ya tenían tiempo extintos para esa fecha.

Ahora hay un grupo de gente intentando revivirlos, aprovechando el hecho de que no eran una especie distinta de la cebra sino más bien una variedad o subespecie. Según cuentan, las franjas típicas de las cebras variaban de norte a sur y en este caso (Sudáfrica) que era el más sureño se presentaban difuminadas y de color más bien marrón. Fueron aniquilados por los cazadores y colonos de aquella región.

Era por eso

Quizá alguien se pregunte por qué razón se ha hecho tan lenta la actualización de este sitio; pues bien, es simple cosa de intrascendencia. Si el mundo se acaba pronto (tan pronto como octubre) y dentro de un par de días ocurrirá el arrebato de la humanidad -donde nos reuniremos con Jesús en el aire ¿o el cielo? no me queda claro-, qué sentido tiene estar escribiendo para el futuro.

Al menos es lo que dice este grupo que ha deducido las fechas de sus fervorosas lecturas de la Biblia y anda publicando vallas y haciendo bulla con el acontecimiento por convicción solidaria.

El rapto

Y es que no cabe duda de que estamos en tiempo de gran tribulación, y la postura correcta es justamente la que propugnan estos escatológos: leer la biblia y escuchar su emisora de radio mientras esperamos que todo se acabe.

El determinismo, de vuelta

Los autores de este artículo (vía) han hecho lo que llaman un ejercicio, crearon un modelo en el que relacionan clima y tipos de suelo con densidad de población. Tomaron datos de unos 2000 puntos aleatorios, aunque sólo del viejo mundo, y simplificaron las posibilidades del uso de la tierra a cuatro: agricultura, ganadería o pastoreo sedentario, pastoreo nómada y caza-recolección.

Sus resultados fueron altamente predictivos (estadísticamente); usando un validador que va de 0 a 1, dicen que las variables de suelo y clima determinaron el uso de la tierra y por ende la densidad de población en 0,8, y algo menos en el caso del pastoreo nómada.


Agricultura

Un par de mapas suministrados en el trabajo, dan claridad sobre la capacidad predictiva del modelo. El primero (arriba) muestra la correspondencia entre las áreas que la FAO postula como agrícolas y las producidas por el modelo: las áreas blancas corresponden; las áreas verdes son aquellas donde la FAO indica agricultura pero el modelo no; y las áreas rojas son aquellas donde el modelo predice agricultura pero la FAO no. El segundo mapa (aparece al hacer clic en la imagen) muestra la correspondencia entre la densidad de población (en personas por km2) estimada por el modelo y la "real" (datos del año 2000); el color amarillo señala las áreas donde hay coincidencia; las áreas verdes, donde el modelo sobreestimó la densidad (o predijo mayor población) y las áreas rojas indican los lugares con mayor población que la estimada por el modelo.

Como los propios autores confiesan, las predicciones del modelo son más ajustadas en aquellos sitios donde hay menos población. Creo que la cuantificación del acierto que proclaman se debe a que utilizaron una medida geográfica; la superficie en kilómetros cuadrados de coincidencias entre modelo y realidad; ciertamente en las áreas más pobladas (y principalmente entre los trópicos) es justamente donde hay mayores errores, o desviaciones. A pesar de ello, plantean que un modelo tan simple funciona bastante bien y titulan el trabajo consecuentemente: "¿Está determinada la distribución espacial de los rasgos económicos básicos de la humanidad sólo por el clima y el suelo?". Aunque su respuesta tiende a sí, no parece que este nuevo intento de determinismo vaya a progresar mucho más allá que todos los anteriores.

Datación inconclusa del lenguaje

Todo el mundo puede observar el cambio en los lenguajes, y que ese cambio llega a un punto de inintelegibilidad; lo que no está tan claro es si eso ocurre en unos cientos o en unos miles de años. El grueso de los estudiosos parece favorecer la idea de que los lenguajes actuales han evolucionado de proto-lenguas no más antiguas de 6000-10000 años, mientras que los partidarios del paradigma de la continuidad paleolítica plantean -novedosamente- que los lenguajes actuales (i.e. antes del poblamiento europeo de América) ya existían (si bien en versión antigua) en el paleolítico, esto es al menos 15000 años. Parece que esos límites derivan de la propia metodología utilizada para reconstruir los lenguajes perdidos y de estimaciones basadas principalmente en los cambios detectados en el período histórico.

El artículo La forma y velocidad (tempo) de la evolución del lenguaje (vía; versión completa, PDF) trata de encontrar relaciones en los lenguajes no sólo por vía del vocabulario, que es la forma tradicional, sino también buscando posibles relaciones en la estructura. El resultado en breve es que no lo lograron, sin embargo, vale la pena ver el análisis y método que utilizaron.

El trabajo detalla las familias austronesia e indoeuropea y toma sus datos de dos fuentes principales; una lista de alrededor de 200 palabras que se creen muy estables (partes del cuerpo, números, pronombres, etc.) de cada uno de los lenguajes de aquellas familias, y por otro lado la lista de más de 130 características tipológicas extraídas -y recompuestas en algún caso- de la base de datos WALS. A esto aplican una serie de pruebas numéricas con software apropiado que produce también gráficas como esta que muestra las relaciones tipológicas entre un montón de lenguajes:

familias

El resultado expresado en la imagen encuentra algunas relaciones similares a las que se consiguen con el método de la comparación léxica, pero otras llamativas: coloca al alemán más cerca del francés que del inglés, y -del lado izquierdo- el guaraní aparece como cercano a varias lenguas norteamericanas, mientras que otras de esa misma zona están más alejadas.

Por otra parte, el sector marcado con el número 1 está compuesto por prácticamente todas las lenguas de Eurasia lo que sería un argumento a favor de la "familia nostrática" propuesta por Greenberg que incluiría a las familias urálica, altaica y alguna más, junto con la indoeuropea. Pero los propios autores determinan que los hallazgos no son significativos estadísticamente y que hacen falta mayores precisiones y mayor volumen de datos.

Así que el principal objeto del trabajo que sería encontrar un procedimiento para fechar ciertos rasgos estructurales en la evolución del lenguaje es más bien un propósito a alcanzar. En lo que considero un "error", los autores corroboran estadísticamente la clasificación de familias lingüísticas basada en el léxico, lo cual por supuesto era esperable ya que esa clasificación se hizo justamente utilizando las similitudes de las palabras. Pero es una lectura interesante....

Chiste translingüístico: Me pregunto si el autor principal (Greenhill) será descendiente de Greenberg.

Actualización: febreroo 2015: Este artículo presenta otra manera de enfocar el asunto estudiando los cambios de los sonidos de un lenguaje; lo que no me queda claro es si ese cálculo lo hacen mediante una velocidad de cambio supuesta o si más bien encuentran la velocidad de cambio a partir de los cambios bien documentados (el enlace al artículo original lleva a una publicación cerrada). El ejemplo que presentan es el de las lenguas de la familia turca, del cual muestran esta imagen del flujo y dirección en los cambios en consonantes y vocales.

Sonidos

El atlas de las estructuras lingüisticas

Este atlas fue publicado en 2005 y está ahora disponible en WALS.info (por World Atlas of Language Structures). Como explican allí:
WALS es una gran base de datos de propiedades estructurales de los lenguajes (fonológicas, sintácticas, léxicas) reunida de materiales descriptivos por un equipo de más de 40 autores (muchos de ellos principales autoridades en la materia)

Aunque es una recopilación libresca, es impresionante, son más de 140 rasgos língüísticos, por más que no estén todos descritos para cada lenguaje. Mejor aún es que permite cierto grado de interactividad y uno puede componer los mapas (presentados por vía de GoogleMaps) con cierto grado de personalización.

Como prueba y satisfacción de una vieja curiosidad he revisado la distribución mundial del número de vocales por lengua, que puede verse en el mapa (clic para ir a la versión original e interactiva en WALS.info), con esta aclaración: han dividido en tres grupos los lenguajes del mundo según su número de vocales, el punto azul representa aquellos lenguajes con entre 2 y 4 vocales que son un total de 93 en el inventario; el punto amarillo representa a lenguajes con 5 o 6 vocales, que es el promedio y alcanzan a 288 lenguas y, el punto rojo representa a los lenguajes con entre 7 y 14 vocales (¿se entiende entonces que no hay lenguas con más de 14 vocales?) que llegan a 183.

Vocales

La división en tres grupos resulta ilustrativa, aunque no se extrae una conclusión general sino quizá que la gran diversidad lingüística del centro de Africa también se expresa en amplitud de vocales. Un sitio de esos que justifican Internet.

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