Lectura

Palacio Valdés

Palacio ValdésMás de un perdido o ignorante como yo habrá creído que el edificio donde veía películas de romanos -en aquellos tiempos en que ir al cine era realmente una actividad cultural- era un palacio convertido en teatro de ocasión... pero no, el teatro homenajeaba a Armando Palacio Valdés (1853-1938, imagen tomada de aquí y retocada con GIMP y GMIC), escritor muy celebrado en Avilés aunque sólo vivió su infancia allí; quizá por esa afinidad me sentí obligado al recorrer los libros del Proyecto Gutenberg a descargar alguna de sus obras para tratar de compensar el no haber leído algo de tan renombrado autor.

Leí La hermana San Sulpicio, publicada en 1889 que trata de un médico/poeta gallego que anda de turista por Andalucía y se enamora de una monja sevillana de visita en las aguas termales de Marmolejo (Jaén); la acción después se desarrolla en Sevilla. Inevitablemente refleja el tiempo en que fue escrita y algunas partes se hacen algo pesadas descriptivamente pero muchas situaciones son tan divertidas que contradicen directamente la imagen que uno podría tener de una eminencia decimononónica como Palacio Valdés. Voy a leer también Marta y María que según cuentan habla de dos visiones de Avilés y es la obra que le dió notoriedad.

La basura es un tesoro

No sé qué será de la vida de Ofelia Suárez pero una búsqueda me permitió localizar su tesis de 1990 "Aprendizale socio-ecológico adulto", donde describe su experiencia de reciclaje en Canoabo con gran detalle (páginas 63 y siguientes), incluidos los malos ratos debidos a la mentalidad cerrada de ciertos profesores universitarios. Décadas después de su intervención, mucha gente la recuerda, pero la basura sigue siendo basura en aquellos mismos lugares donde intentó convencer a la población de que la "basura es un tesoro", que era el nombre que le daba a su empeño.

Es por supuesto una referencia directa cuando uno se consigue con proyectos como el de
Justin Gignac, (vía) autocalificado artista, quien increíblemente ha montado el negocio de vender la basura de Nueva York, eso sí, empaquetada en un cubo trasparente y con esta garantía: "Recogida a mano en las fértiles calles de Nueva York".

Cada cubo como el de la foto, que fue enviada por Rafael Schneider desde Suiza, cuesta $50, y también tiene 'ediciones especiales', con basura de ciertos eventos, a $100. Hasta el momento, ha vendido más de 1200 cubos de basura, por lo que para Gignac, efectivamente la basura resultó un tesoro.

Cubo de basura

Por supuesto, lo más impresionante es que hay gente que compra tal cosa y están encantados además. Pero el talento de Gignac no se queda ahí; también ha montado otros dos proyectos en los que vende dibujos (no muy buenos) de cosas que quiere tener; la lista de dibujos vendidos es muy larga; sólo le ha costado un poco vender un dibujo de unas bolsas que representa "un poquito de shopping en Soho" que cuesta $2500 (todos estos precios son dólares USA; no es juego).

Conozco mi incapacidad empresarial, pero este caso la hace evidente de un modo inmisericorde.

Dogma x 2

Ian Kershaw reseña el libro La biblioteca privada de Hitler, de Timothy Ryback, quien ha hecho una investigación sobre lo que queda de unos 16.000 volúmenes acumulados en Berchtesgaden, Munich y Berlín; mayormente grupos aislados en bibliotecas norteamericanas. Rybacks estudia principalmente los libros rayados por el propio Hitler y saca algunas conclusiones sobre la influencia de los libros en el carácter del Führer. De las observaciones de Kershaw lo que más me llamó la atención fue esta cita extraída de Mein Kampf:

Un hombre que posee el arte de la correcta voluntad de lectura, al estudiar cualquier libro, revista o panfleto instintivamente percibe todo lo que en su opinión es digno de recuerdo permanente, sea porque se adecúa a su propósito o porque en general es valioso saberlo. Una vez que el conocimiento que él ha adquirido de esta manera se coordina correctamente con la imagen existente de este o aquel asunto creado por la imaginación, funcionará sea como un correctivo o un complemento, mejorando así la corrección o la claridad de la imagen.

Brevemente, lo leído confirma o amplía lo que ya sabía. La cita de alguna manera resume también la posición de Kershaw sobre aquella posible influencia de los libros en Hitler o para el caso de cualquier dogmático: ninguna, a menos que confirmen lo que piensa. Es llamativo que en el pequeño párrafo de la cita hay cuatro referencias a la "corrección".

Casualmente, en este otro artículo Richard Wilson se esfuerza por establecer la diferencia entre un escéptico verdadero y uno falso (o dogmático disfrazado). Dice que:

El escéptico genuino forma sus creencias a través de una evaluación equilibrada de la evidencia. El escéptico de la variedad "chimba" selecciona evidencia siguiendo una creencia preexistente, aferrándose a los datos -por débiles que sean- que apoyan su posición y se declara "escéptico" de cualquier otra evidencia, por convincente que sea, que la contradiga.

El dogmático es un enfermo, no sé si curable. A pesar de que pareciera sencillo detectarlo, en la práctica no es así. Estas citas dan pistas.

Probablemente esta nota de febrero esté relacionada.

Mejor no morirse

El Padre Pio fue un sacerdote italiano nacido Francesco Forgione en 1887, muerto en 1968 y canonizado en 2002, dicen que tenía poderes paranormales pero se hizo famoso por tener los estigmas de la crucifixión. En esta nota promueven un libro que acaba de salir en el que cuentan el testimonio de un farmaceuta que le vendió en 1919 cuatro gramos de ácido carbónico con los cuales el propio sacerdote se habría fabricado los estigmas. El libro es nuevo, pero la noticia no, porque ya el Vaticano analizó el caso y condenó al Padre Pio por falso; estuvo confinado en su celda de 1923 a 1933. A pesar de -o gracias a- eso, en Italia lo adoran más aún que a cualquier otra figura religiosa. Más de 100.000 personas fueron a su entierro.

Yitzchak Kaduri, un rabino sefardí y estudioso de la cábala, que supuestamente tuvo una visión en la que conoció al mesías, vivió hasta los ciento y pico años de edad y falleció en 2005 dejando una nota que no debía ser leída sino un año después de su muerte. La nota en cuestión dice de una forma rebuscada -como debía ser- que el nombre del mesías es Yehoshua, o Jesús. Su hijo -de apenas 80 años- ya dijo que la caligrafía de la nota no es la del rabí. Pero hay otros que mencionan que en sus escritos abundan las cruces, cosa que supuestamente no acostumbran a hacer los judíos. Venerado por sus seguidores, aunque sólo sea por la edad que alcanzó, a su entierro asistieron más de 300.000 personas (Creó un sitio web Kaduri.net, pero no se puede leer porque las letras están al revés :-) ).

Dos notas, dos santos que evidencian lo negativo que es morir para la propia reputación; no sólo por las dudas que cualquier prestigio origina, sino porque los reporteros sin oficio repiten y repetirán por siglos los chismes que no habrá manera de desmentir.

Dubai me hace recordar

Estuve visitando Dubai (se entenderá sobradamente que me refiero a ver las fotografías satelitales que GoogleMaps dispone de por aquellos lados) y es impresionante: unos 10 o 20 kilómetros cuadrados de ciudad guarnecidos entre decenas de kilómetros de desierto por un lado y de mar por el otro. Sin embargo, las cosas más espectaculares pueden ocurrir allí. Es el caso del proyecto de este edificio del arquitecto David Fisher que, si es cierto lo que plantean tendrá 60 pisos móviles, totalmente rotatorios e independientes entre sí. Toda la construcción se sostiene sobre un gran cilindro central que servirá también para subir las piezas preconstruidas que constituirán las zonas habitables. Entre cada piso habrá una hélice horizontal, con las cuales se producirá la electricidad no sólo para el edificio sino para varios edificios más. Claro, aunque dan una explicación más o menos apropiada de todos los aspectos de construcción e innovación energética por ninguna parte se menciona el costo de la obra, supongo que porque no importa.

Edificio móvil con energía eólica

Este tipo de obras faraónicas se explica en un país petrolero y monárquico como ese. Me recuerda la pieza que interpretan Les Luthiers en la cual el político Ortega acusado de acometer proyectos de este tipo se pregunta:

"Y digo yo... ¿qué tienen de faraónicas esas tres hermosas pirámides?"

Afortunadamente en otros países petroleros las tremendas ganancias de ese aparentemente fácil negocio no se concentran en las manos del Emir y sus acólitos, sino que se distribuyen equitativamente entre la población, como quería Uslar en Venezuela...

Sin embargo, pareciera que es mejor inversión la del edificio porque la cantidad de camionetas de último modelo que están "equitativamente" distribuidas en este país petrolero no creo que duren tanto.

Imagen de ciudad

Cualquiera que viva en el centro de Venezuela tendrá -digo yo- la curiosidad de saber qué es y hasta dónde llega ese centro. No hace mucho se trataba de un grupo de ciudades y pueblos enlazados por las carreteras que sucedieron a los viejos caminos reales o quizás precolombinos entre Caracas y Valencia. Pero, como es notorio para quien vive y quien pasa por allí, eso ya no es así. Así que aprovechando la circunstancia de que en los tiempos actuales no hace falta ir a Cartografía Nacional para hacer un planito de la región, me puse a determinar las zonas urbanizadas que se encuentran alrededor del Lago de Valencia, a las cuales apliqué un color "moradito". Para ello me basé no tanto en la imagen base (procedente de GoogleMaps) sino en mi conocimiento de la zona. El resultado se ve aquí (clic para imagen grande):

La urbanización del centro de Venezuela

Es de hacer notar que esta marca de urbanización es plana; faltaría señalar las diferentes densidades, pero para eso espero algún pago ;-) No coloqué los nombres de las ciudades porque creo que son más o menos identificables; claro que el gran manchón alrededor del lago ya podría tener un nombre único (el lago es el hueco azulnegro en el medio). Hay una flecha (poco visible en la miniatura) que señala a La Encrucijada.

Seguramente me he quedado corto; he tratado de marcar solamente las áreas que positivamente están llenas de casas o construcciones. Es fácil ver que lo único que se salva de esta especie de cáncer son -por ahora- las zonas montañosas de mayor pendiente. También es bastante evidente que eso morado está haciendo metástasis. Al menos queda la ilusión de ver la franja verde, existente porque está protegida por al menos tres parques nacionales y aún así en permantente reducción.

Una predicción "científica"

Por vía de un mensaje de correo de Eduardo Miralles, me llega esta imagen de lo que en 1954 decían algunos que sería un computador casero. Parece se trata de un montaje para ilustrar. Lo mejor creo que es el pie de la foto, que dice:

Científicos de la Corporación Rand han construido este modelo de cómo lucirá un computador doméstico en el año 2004. Sin embargo, la tecnología requerida no será económicamente factible para el hogar promedio. Los científicos admiten también que el computador requerirá una tecnología aún no inventada para funcionar, pero en 50 años se espera que el progreso científico resuelva estos problemas. Con un teletipo como interfaz y el lenguaje Fortran, el computador será fácil de usar.

Un computador para el 2004, en 1954

¿De dónde sacarán que estos comerciantes son científicos? No sé. Igual hay predicciones que no han llegado ni llegarán a cumplirse pronto, caso arquetípico el del carro volador. En todo caso, sirva la nota para mostrar que a los "científicos" no se les puede creer cuando pre-dicen (a los políticos ni se diga). También es un buen contraste con la nota anterior...

Por otro lado, parece que en 1954 la gente era mucho más inteligente y diestra que en la actualidad, si es cierto lo de la "facilidad de uso".

Ahí viene el lobo

Desde hace tiempo nos amenazan con la llegada del papel electrónico y sus "grandes ventajas". Pero no fue sino hoy que por fin aparece un dispositivo que hace uso de esa tecnología (denominada e-ink):

Con papel electrónico

Este modelito Sony (Portable Reader System PRS-500) cuesta apenas 350 dolaritos; o sea, para entendernos, ochocientos mil bolívares si no lo compramos aquí, en este país costará más o menos entre el doble y el triple de eso. Qué duda cabe, tiene capacidad para unos ochenta libros y lo mejor es que se pueden cambiar cuando uno quiera (¿seguro?). El pseudopapel e-ink permite visualizar con cuatro tonos de gris, o mejor, blanco, negro y dos grises. Dicen que puede leer formatos PDF, txt, RTF y otro de Microsoft que nadie debería utilizar. La conexión al computador, que es fundamental para el "abastecimiento" de libros, sólo se puede hacer con un sistema cerrado y anacrónico llamado "Windows® XP".

El asunto es que le muestran a uno las bondades de la portabilidad, la facilidad de lectura, la diversidad de libros, la duración de las pilas, etc., pero en realidad lo que están buscando es apresar (lock-in) a incautos que compren los materiales que vendrán "protegidos" y que tendrán contado el número de lecturas, y más adelante, cobrarán por cada lectura.

La verdad es que hace mucha falta un aparatico de estos, pero habrá que seguir esperando.

Habla digital

De las cosas menos aprovechadas en el ámbito de las tecnologías actuales (no "nuevas") la que más resalta es la del sonido. La situación se puede comparar con la radio: muchas emisoras, cero producción. Tantas y tantas horas de emisión radial y prácticamente ningún aprendizaje útil. 50 % musiquita, 50 % o más de propaganda (y no hay que olvidar que el porcentaje de musiquita también es propaganda). Alguna noticia. Más nada. Por otro lado, es casi increíble la facilidad que tiene un oyente para atender a lo que escucha y a otra cosa que puede estar haciendo simultáneamente. De allí lo de la gran oportunidad desaprovechada.

Quienes padecemos sin remedio la "autopista" regional del centro nos vemos obligados a soportar cualquier cantidad de musiquita y propagandas; la única excepción consiste en una emisora 'vial informativa' que da información sobre lo que es evidente: hay cola aquí, habrá allá, los peajes están congestionados, no hay vías alternas, etcétera. Sin embargo, hay ocasiones en que un dato de esta emisora permite evitar algo de la inevitable cola que más tarde o más lejos encontrarás.

Es en ese contexto que los tocadores de formatos comprimidos de audio (típicamente MP3) vienen a cumplir una función que podríamos llamar educativa. Es algo que también se puede hacer con lectores de CD, pero es más práctico con estos "bichitos".

He escuchado algunas conferencias e incluso algún libro grabado por lectores humanos, y por supuesto es mucho más grato que escuchar propagandas estridentes. Pero con ocasión de la búsqueda de algún libro para entretener esas horas perdidas me encontré con algo que no por conocido deja de sorprender. Conseguí un libro completo leído mediante una voz autómata que me ha impresionado por su claridad. El libro es 'La revelación de los templarios' y no merece mayor atención; sin embargo, la lectura de esta robot, porque es una voz femenina, impacta porque lee mejor que mucha gente que uno conoce. Los errores que comete se deben a algún acento mal colocado o a la presencia en el texto de nombres extranjeros (como los autores del libro) que pronuncia tal como se leen en la grafía española. El único otro inconveniente es la velocidad, que aunque correcta para la lectura, se hace pesada al rato debido a la constancia implacable de la lectora.

Viendo la cantidad de libros en formato electrónico que tengo en cola para leer 'algún dia' es evidente que si logro convertirlos en audio digital los podré escuchar con más probabilidad que leerlos en la pantalla del computador. Recordé que dispongo de un programa lector de este tipo denominado festival. Tras una pequeña búsqueda veo que el escritorio que utilizo (KDE) tiene una interfaz gráfica que facilita su uso. Lo que faltaría es recoger el sonido de la lectura en un archivo, cosa que hace con facilidad Audacity, tras lo cual se puede comprimir el resultado en formato MP3 o Vorbis. Lo demás sería automatizar el proceso para convertir todos esos libros en audio. Entre otras ventajas está la de no requerir personal, comprometido por horas para leer con tono uniforme textos que posiblemente no le interesan.

La versión de 'festival' de que dispongo tiene una sola voz en español, masculina y castiza. Se equivoca bastante con los guiones y otros signos atravesados en el texto, pero en general es entendible y esos detalles se pueden corregir si uno es el que está produciendo el material. Supongo que para convencer a los más escépticos debo aportar una prueba, y aquí está (4,5 minutos, mp3, 777 KB).

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