Lectura

Mejor no morirse

El Padre Pio fue un sacerdote italiano nacido Francesco Forgione en 1887, muerto en 1968 y canonizado en 2002, dicen que tenía poderes paranormales pero se hizo famoso por tener los estigmas de la crucifixión. En esta nota promueven un libro que acaba de salir en el que cuentan el testimonio de un farmaceuta que le vendió en 1919 cuatro gramos de ácido carbónico con los cuales el propio sacerdote se habría fabricado los estigmas. El libro es nuevo, pero la noticia no, porque ya el Vaticano analizó el caso y condenó al Padre Pio por falso; estuvo confinado en su celda de 1923 a 1933. A pesar de -o gracias a- eso, en Italia lo adoran más aún que a cualquier otra figura religiosa. Más de 100.000 personas fueron a su entierro.

Yitzchak Kaduri, un rabino sefardí y estudioso de la cábala, que supuestamente tuvo una visión en la que conoció al mesías, vivió hasta los ciento y pico años de edad y falleció en 2005 dejando una nota que no debía ser leída sino un año después de su muerte. La nota en cuestión dice de una forma rebuscada -como debía ser- que el nombre del mesías es Yehoshua, o Jesús. Su hijo -de apenas 80 años- ya dijo que la caligrafía de la nota no es la del rabí. Pero hay otros que mencionan que en sus escritos abundan las cruces, cosa que supuestamente no acostumbran a hacer los judíos. Venerado por sus seguidores, aunque sólo sea por la edad que alcanzó, a su entierro asistieron más de 300.000 personas (Creó un sitio web Kaduri.net, pero no se puede leer porque las letras están al revés :-) ).

Dos notas, dos santos que evidencian lo negativo que es morir para la propia reputación; no sólo por las dudas que cualquier prestigio origina, sino porque los reporteros sin oficio repiten y repetirán por siglos los chismes que no habrá manera de desmentir.

Dubai me hace recordar

Estuve visitando Dubai (se entenderá sobradamente que me refiero a ver las fotografías satelitales que GoogleMaps dispone de por aquellos lados) y es impresionante: unos 10 o 20 kilómetros cuadrados de ciudad guarnecidos entre decenas de kilómetros de desierto por un lado y de mar por el otro. Sin embargo, las cosas más espectaculares pueden ocurrir allí. Es el caso del proyecto de este edificio del arquitecto David Fisher que, si es cierto lo que plantean tendrá 60 pisos móviles, totalmente rotatorios e independientes entre sí. Toda la construcción se sostiene sobre un gran cilindro central que servirá también para subir las piezas preconstruidas que constituirán las zonas habitables. Entre cada piso habrá una hélice horizontal, con las cuales se producirá la electricidad no sólo para el edificio sino para varios edificios más. Claro, aunque dan una explicación más o menos apropiada de todos los aspectos de construcción e innovación energética por ninguna parte se menciona el costo de la obra, supongo que porque no importa.

Edificio móvil con energía eólica

Este tipo de obras faraónicas se explica en un país petrolero y monárquico como ese. Me recuerda la pieza que interpretan Les Luthiers en la cual el político Ortega acusado de acometer proyectos de este tipo se pregunta:

"Y digo yo... ¿qué tienen de faraónicas esas tres hermosas pirámides?"

Afortunadamente en otros países petroleros las tremendas ganancias de ese aparentemente fácil negocio no se concentran en las manos del Emir y sus acólitos, sino que se distribuyen equitativamente entre la población, como quería Uslar en Venezuela...

Sin embargo, pareciera que es mejor inversión la del edificio porque la cantidad de camionetas de último modelo que están "equitativamente" distribuidas en este país petrolero no creo que duren tanto.

Imagen de ciudad

Cualquiera que viva en el centro de Venezuela tendrá -digo yo- la curiosidad de saber qué es y hasta dónde llega ese centro. No hace mucho se trataba de un grupo de ciudades y pueblos enlazados por las carreteras que sucedieron a los viejos caminos reales o quizás precolombinos entre Caracas y Valencia. Pero, como es notorio para quien vive y quien pasa por allí, eso ya no es así. Así que aprovechando la circunstancia de que en los tiempos actuales no hace falta ir a Cartografía Nacional para hacer un planito de la región, me puse a determinar las zonas urbanizadas que se encuentran alrededor del Lago de Valencia, a las cuales apliqué un color "moradito". Para ello me basé no tanto en la imagen base (procedente de GoogleMaps) sino en mi conocimiento de la zona. El resultado se ve aquí (clic para imagen grande):

La urbanización del centro de Venezuela

Es de hacer notar que esta marca de urbanización es plana; faltaría señalar las diferentes densidades, pero para eso espero algún pago ;-) No coloqué los nombres de las ciudades porque creo que son más o menos identificables; claro que el gran manchón alrededor del lago ya podría tener un nombre único (el lago es el hueco azulnegro en el medio). Hay una flecha (poco visible en la miniatura) que señala a La Encrucijada.

Seguramente me he quedado corto; he tratado de marcar solamente las áreas que positivamente están llenas de casas o construcciones. Es fácil ver que lo único que se salva de esta especie de cáncer son -por ahora- las zonas montañosas de mayor pendiente. También es bastante evidente que eso morado está haciendo metástasis. Al menos queda la ilusión de ver la franja verde, existente porque está protegida por al menos tres parques nacionales y aún así en permantente reducción.

Una predicción "científica"

Por vía de un mensaje de correo de Eduardo Miralles, me llega esta imagen de lo que en 1954 decían algunos que sería un computador casero. Parece se trata de un montaje para ilustrar. Lo mejor creo que es el pie de la foto, que dice:

Científicos de la Corporación Rand han construido este modelo de cómo lucirá un computador doméstico en el año 2004. Sin embargo, la tecnología requerida no será económicamente factible para el hogar promedio. Los científicos admiten también que el computador requerirá una tecnología aún no inventada para funcionar, pero en 50 años se espera que el progreso científico resuelva estos problemas. Con un teletipo como interfaz y el lenguaje Fortran, el computador será fácil de usar.

Un computador para el 2004, en 1954

¿De dónde sacarán que estos comerciantes son científicos? No sé. Igual hay predicciones que no han llegado ni llegarán a cumplirse pronto, caso arquetípico el del carro volador. En todo caso, sirva la nota para mostrar que a los "científicos" no se les puede creer cuando pre-dicen (a los políticos ni se diga). También es un buen contraste con la nota anterior...

Por otro lado, parece que en 1954 la gente era mucho más inteligente y diestra que en la actualidad, si es cierto lo de la "facilidad de uso".

Ahí viene el lobo

Desde hace tiempo nos amenazan con la llegada del papel electrónico y sus "grandes ventajas". Pero no fue sino hoy que por fin aparece un dispositivo que hace uso de esa tecnología (denominada e-ink):

Con papel electrónico

Este modelito Sony (Portable Reader System PRS-500) cuesta apenas 350 dolaritos; o sea, para entendernos, ochocientos mil bolívares si no lo compramos aquí, en este país costará más o menos entre el doble y el triple de eso. Qué duda cabe, tiene capacidad para unos ochenta libros y lo mejor es que se pueden cambiar cuando uno quiera (¿seguro?). El pseudopapel e-ink permite visualizar con cuatro tonos de gris, o mejor, blanco, negro y dos grises. Dicen que puede leer formatos PDF, txt, RTF y otro de Microsoft que nadie debería utilizar. La conexión al computador, que es fundamental para el "abastecimiento" de libros, sólo se puede hacer con un sistema cerrado y anacrónico llamado "Windows® XP".

El asunto es que le muestran a uno las bondades de la portabilidad, la facilidad de lectura, la diversidad de libros, la duración de las pilas, etc., pero en realidad lo que están buscando es apresar (lock-in) a incautos que compren los materiales que vendrán "protegidos" y que tendrán contado el número de lecturas, y más adelante, cobrarán por cada lectura.

La verdad es que hace mucha falta un aparatico de estos, pero habrá que seguir esperando.

Habla digital

De las cosas menos aprovechadas en el ámbito de las tecnologías actuales (no "nuevas") la que más resalta es la del sonido. La situación se puede comparar con la radio: muchas emisoras, cero producción. Tantas y tantas horas de emisión radial y prácticamente ningún aprendizaje útil. 50 % musiquita, 50 % o más de propaganda (y no hay que olvidar que el porcentaje de musiquita también es propaganda). Alguna noticia. Más nada. Por otro lado, es casi increíble la facilidad que tiene un oyente para atender a lo que escucha y a otra cosa que puede estar haciendo simultáneamente. De allí lo de la gran oportunidad desaprovechada.

Quienes padecemos sin remedio la "autopista" regional del centro nos vemos obligados a soportar cualquier cantidad de musiquita y propagandas; la única excepción consiste en una emisora 'vial informativa' que da información sobre lo que es evidente: hay cola aquí, habrá allá, los peajes están congestionados, no hay vías alternas, etcétera. Sin embargo, hay ocasiones en que un dato de esta emisora permite evitar algo de la inevitable cola que más tarde o más lejos encontrarás.

Es en ese contexto que los tocadores de formatos comprimidos de audio (típicamente MP3) vienen a cumplir una función que podríamos llamar educativa. Es algo que también se puede hacer con lectores de CD, pero es más práctico con estos "bichitos".

He escuchado algunas conferencias e incluso algún libro grabado por lectores humanos, y por supuesto es mucho más grato que escuchar propagandas estridentes. Pero con ocasión de la búsqueda de algún libro para entretener esas horas perdidas me encontré con algo que no por conocido deja de sorprender. Conseguí un libro completo leído mediante una voz autómata que me ha impresionado por su claridad. El libro es 'La revelación de los templarios' y no merece mayor atención; sin embargo, la lectura de esta robot, porque es una voz femenina, impacta porque lee mejor que mucha gente que uno conoce. Los errores que comete se deben a algún acento mal colocado o a la presencia en el texto de nombres extranjeros (como los autores del libro) que pronuncia tal como se leen en la grafía española. El único otro inconveniente es la velocidad, que aunque correcta para la lectura, se hace pesada al rato debido a la constancia implacable de la lectora.

Viendo la cantidad de libros en formato electrónico que tengo en cola para leer 'algún dia' es evidente que si logro convertirlos en audio digital los podré escuchar con más probabilidad que leerlos en la pantalla del computador. Recordé que dispongo de un programa lector de este tipo denominado festival. Tras una pequeña búsqueda veo que el escritorio que utilizo (KDE) tiene una interfaz gráfica que facilita su uso. Lo que faltaría es recoger el sonido de la lectura en un archivo, cosa que hace con facilidad Audacity, tras lo cual se puede comprimir el resultado en formato MP3 o Vorbis. Lo demás sería automatizar el proceso para convertir todos esos libros en audio. Entre otras ventajas está la de no requerir personal, comprometido por horas para leer con tono uniforme textos que posiblemente no le interesan.

La versión de 'festival' de que dispongo tiene una sola voz en español, masculina y castiza. Se equivoca bastante con los guiones y otros signos atravesados en el texto, pero en general es entendible y esos detalles se pueden corregir si uno es el que está produciendo el material. Supongo que para convencer a los más escépticos debo aportar una prueba, y aquí está (4,5 minutos, mp3, 777 KB).

Cerrado hasta nuevo aviso

Dice el Servicio Católico de Noticias que la Comisión Teológica Internacional se reunió la semana pasada en el Vaticano (aunque no especifica en qué región o ciudad de ese país, je, je) y va a recomendar al Papa, quien por cierto presidía esa comisión antes de llegar a su cargo actual, que se acabe con el limbo.

Paso a explicar qué es eso, porque suele haber gente que está allí sin saberlo: es ese sitio a donde van los niños que mueren sin ser bautizados. Ahora, la Comisión plantea que eso no era más que una "hipótesis". Sin embargo, están claros en que los bautizados van directo al cielo; esto no es hipótesis. Parece que Ratzinger ya había establecido la idea hace tiempo y que incluso Juan Pablo II estaba de acuerdo.

Así que el cierre es inminente. Habrá que conseguir otro lugar para entretenerse.

Crucigramas

Lo que son las cosas. Veinte días sin escribir aquí y pareciera que abandoné cualquier actividad. Pero no; he estado ocupado cuando no preocupado y alguna vez desocupado, razón por la cual he tenido oportunidad -en esos ratos de forzada privacidad- de realizar alguno que otro crucigrama, una tradición familiar que no se olvida aunque no se practique.

Gracias a los crucigramas estoy al tanto del único río del que tenga noticia que corre por Suiza (que a diferencia del Capanaparo sólo tiene tres letras) así como otro montón de inutilidades semejantes. Con los crucigramas se acostumbra uno a las preguntas irreales y a las variaciones de la lengua (de Cervantes). Pero el colmo me ocurrió ayer con esto que aparecía en la 4 vertical, seis letras:

Mur. Bohordo de la pita

Efectivamente, parece marciano, pero deduciendo de lo poco que se puede entender (esto es, la preposición, el artículo y la abreviatura) parece que eso que dice ahí se dice en Murcia, murciano, pues. En cualquier otro caso, uno puede dejar que la palabra llegue, completarla con las trasversales, etc. Pero es que no entendí ni la definición ni la respuesta, que por cierto resultó ser: lisera.

Al menos esto sirvió de estímulo para disminuir mi ignorancia. Lo primero que hice fue asegurarme de que esas palabras pertenecían efectivamente al acervo lingüístico latino (y derivados). Busqué en la RAE, y -menos mal- 'bohordo' sí que está allí y según parece desde siempre; dice: 'junco de la espadaña' y otras tres acepciones. Si sigo por este camino termino leyendo todo el diccionario y quedo igual de oscuro. Pero la cuarta definición decía: Tallo herbáceo y sin hojas que sostiene las flores y el fruto de algunas amarilidáceas, como el agave, liliáceas, como el lirio, etc.. Y en la definición de 'pita':

f. Planta vivaz, oriunda de México, de la familia de las Amarilidáceas, con hojas o pencas radicales, carnosas, en pirámide triangular, con espinas en el margen y en la punta, color verde claro, de 15 a 20 cm de anchura en la base y de hasta 3 m de longitud; flores amarillentas, en ramilletes, sobre un bohordo central que no se desarrolla hasta pasados varios años, pero entonces se eleva en pocos días a la altura de 6 ó 7 m. Se ha naturalizado en las costas del Mediterráneo. De las hojas se saca buena hilaza, y una variedad de esta planta produce, por incisiones en su tronco, un líquido azucarado, de que se hace el pulque.

¡Eso es un sisal! (o cocuiza). No hay duda, con esa descripción es difícil perderse. Afortunadamente y para no caer en un ciclo recursivo infinito -riesgo de cualquier diccionario- al buscar 'lisera' dice textualmente: "Mur. Bohordo de la pita". Sólo queda buscar 'sisal' en el mismo sitio y dice: "Ven. pita (planta amarilidácea)". Ah, bien; el asunto no era más que el tallo del sisal o la cocuiza.

Pero no deja de extrañarme que la búsqueda fortuita de unas palabras desconocidas (y ajenas totalmente) me haya conducido a escribir esta nota que aparece justo a continuación de una secuencia de fotos que le tomé hace semanas a un 'bohordo de una pita' en plena floración ¿se está cerrando un ciclo?

Un sisal, o pita con su bohordo

Organización

Hoy he soportado una de las amenazas más temidas por los habitantes de este territorio: me he sometido a los dictámentes de la burocracia. Y no cualquier burocracia, la peor de todas, la del organismo encargado del transporte llámese como se llame, porque cambia de nombre cada dos o tres años. Obligado -aunque no demasiado- a obtener documentos para un vehículo y "dateao" de que en Caracas se hace el trámite más rápido me embarqué en la odisea decidido a perder el día en esto. No fue así, sólo tardé dos horas.

Si hubiese hecho el mismo trámite en la pequeña ciudad donde resido (como lo hice, hace tres años para no obtener resultado), el asunto duraría unos cuatro meses. O sea, que es un adelanto. El problema surge cuando uno cumplió el proceso y analiza (esto ya es una mala idea) el flujo: una hora completa en cola para pagar en el banco que afortunadamente se encuentra allí mismo; tres cuartos de hora para cuadrar el sitio donde debía llegar, lo cual incluye un par de colas intermedias; y finalmente, no más de 3 minutos (sí, ¡tres minutos!) en el propio y efectivo trámite.

A pesar del esfuerzo realizado por quien-quiera-que-sea para agilizar el proceso, lo que más se nota es la posibilidad de mejorarlo. Es increíble la falta de información de los usuarios en relación con cualquier trámite. Ciertamente, han tratado de arreglar esta situación con pancartas que sólo lo logran parcialmente. Luego, obligan a comprar un sobre para contener los documentos -supuestamente-, que no hace falta para absolutamente nada. Es más, creo haber sido el único que introdujo los papeles en el sobre, sólo para sentir la mirada de 'este ridículo' que me dirigió la funcionaria respectiva.

Pero así son las cosas en el (ponga usted aquí el número ordinal, exceptuando 'primer') mundo. Uno hace un trámite de tres minutos en ciento veinte y le parece que es un gran avance.

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