Libertad

Ejercicio para OpenStreetView

Dos rayitas, apenas

Mi primera contribución al proyecto OpenStreetView se reduce a ese par de rayitas violeta que aparecen en el mapa (que a su vez es el proveniente de OpenStreetMap).

PantallazoColaborar no es difícil, sólo se requiere descargar la 'aplicación' para el teléfono y grabar con ella el recorrido. En este caso, no tenía una manera práctica de sujetar el aparato al parabrisas -como recomiendan- así que simplemente lo sostuve por fuera de la ventanilla (con el consiguiente riesgo).

En los pocos kilómetros de esta prueba -unos siete- se tomaron algo más de 200 fotos que luego "subí" con gran lentitud (como era de esperar a 1 megabit por segundo). La 'aplicación' es sencilla y tiene pocos ajustes. Al principio, es un poco confuso el manejo de la cámara pero se resuelve con una pequeña práctica. Se puede configurar para enviar las imágenes sólo por 'wifi' que es lo razonable y hacerlo automáticamente o no. Una vez realizada una grabación la propia 'aplicación' muestra el trayecto recorrido sobre un mapa más bien plano y descolorido pero suficiente.

Se supone que cuando haya muchas contribuciones, cualquier viajero internético podrá visualizar cómo es otro país. No creo que haga falta explicar las ventajas de utilizar tecnologías y datos libres tanto en mapas como en imágenes, sólo comentaré que Google tiene un servicio equivalente y bastante extendido por otros lugares del mundo que al mismo tiempo que facilita su consulta roba los datos personales del usuario.

No sé qué criterios seguirán para elegir las imágenes o si utilizarán todas las que se vayan aportando, en cualquier caso es conveniente tomar en cuenta la iluminación para que el resultado no esté lleno de contraluces y zonas oscuras. En esta prueba traté de grabar a favor de la luz matinal y el resultado es en general tolerable:

Muestra aprox.

Hasta donde puedo ver, es el primer aporte hecho desde Venezuela, si bien llamar aporte a este ensayo suena algo rimbombante.

Actualización 15 septiembre 2016: he añadido un tramo de un par de calles de Maracay, y veo que la cosa no es tan sencilla, principalmente por la inseguridad que se siente por estas calles.

Calle Carabobo

Aproximación salvaje

Para seguir en el tópico anterior hice una simplificación que quizá da la idea del espacio ocupado por las principales localidades venezolanas, de la siguiente manera:

  • Extraje de OpenStreetMap los nodos catalogados como ciudades. Es de suponer que sea un catálogo exhaustivo.
  • Hice lo mismo con los nodos catalogados como pueblos o ciudades menores de 100.000 habitantes. Hay que señalar que probablemente aquí hay más omisiones y fallas de cálculo, pero hasta el momento, es lo que hay.
  • Coloqué ambas capas en UMap y luego las dupliqué para crear lo que suele llamarse mapas de calor o difusos.
  • Finalmente, le di colores distintos a los puntos -o nodos- de ciudades y pueblos pero dejé de un mismo color las áreas difusas que corresponden a la "densidad" del número de nodos.

Y eso es todo. El resultado con todas las salvedades a que haya lugar expone razonablemente la ocupación del país.

En pantalla completa

Por supuesto, la realidad es bastante más densa pero como una primera aproximación espero sirva de algo.

Ocupación

Continuando con esa especie de obsesión que ya manifesté anteriormente he vuelto a realizar una nueva aproximación a la representación de las áreas mayormente urbanas que se han desplegado alrededor del Lago de Valencia (entre Tinaquillo y San Juan de Los Morros, por decir algo) que según la percepción que uno tiene parecieran llenar todo el territorio. La novedad ahora es que he utilizado la herramienta interactiva UMap a cuyo mapa (monocromo esta vez) le he agregado los polígonos actualizados de las zonas pobladas. Es un trabajo realizado subjetivamente, aunque he intentado ser coherente. No tan subjetiva es la información extraída automáticamente de OpenStreetMap (OSM) que en este caso se limita a las autopistas (en rojo oscuro) y a los nombres de las poblaciones (en naranja).

Ver en pantalla completa

El resultado es más o menos similar, pero la posibilidad interactiva hace muy manejable el mapa. Ahora es cuestión de ir agregando información para enriquecerlo. Por cierto algunas discrepancias -que no son graves- en nombres de ciudades y pueblos se deben a la naturaleza multiautoral del proyecto OSM.

Good bye Microsoft

Joey Hess cuenta del nuevo sitio Adiós Microsoft, que de una manera más que elegante permite instalar debian desde un navegador y corriendo en "Windows".

Good bye Microsof

Para lograr la libertad (al menos esta del software) sólo hay que hacer clic en donde dice "here". El navegador descarga el programa instalador que se autoejecuta y una vez instalado pide reiniciar la máquina. Al elegir la opción de instalar debian, se procede normalmente, con la elección del idioma, etc. Todo lo que hace falta es una conexión de red y seguir los pasos (que incluyen un -último- formateo del disco); todos los programas se descargan de la red.

Formatos y libertad

Marco Fioretti cuenta que dió una conferencia en la 'Escuela de Estudios Avanzados Sant'Anna' en Pisa y parece que la torre inclinada no se ha caído, o al menos no menciona el hecho. Lo que hizo allí fue una presentación sobre el formato OpenDocument, recientemente aprobado por Oasis y popularizado por la adopción compulsiva que ha decretado el estado norteamericano de Massachusetts a partir del primer día de 2007.

Cualquiera que haya utilizado computadoras por más de un año seguramente ha padecido lo que es tener información en un formato tal que no puede ser recuperada, simplemente por un cambio de tecnología o -mucho peor- por capricho de un realizador de software. Fioretti comenta algunos casos que ilustran perfectamente el asunto. En primer lugar -y ya que estaba en el lugar de los acontecimientos- expone que el trabajo de Galileo aún puede ser leído después de casi cuatrocientos años debido a que está escrito en un formato totalmente abierto, el alfabeto. Cuenta también de las cintas grabadas durante la misión Viking en 1976, que debido a su formato cerrado -desconocido a todos los efectos- no hubo manera de recuperar y digitalizar sino mediante transcripción mecánica y eso gracias a que existían versiones en papel.

Fioretti habla de tres cosas necesarias para acceder a cualquier información y que deberían permanecer tan separadas como fuese posible.

Soporte físico: papel, discos, etc.
Formato: las reglas con las cuales se registra la información en el soporte
Interfase de usuario: las herramientas utilizadas para leer y escribir de acuerdo con el formato.

Muchas compañías se han beneficiado al mantener la información -que es ajena, del usuario, por otra parte- en un formato que sólo puede leerse con las herramientas que fabrica.

Pero a pesar de todas las razones ¿por qué será tan difícil hacer comprender a los neófitos que cuando utilizan (inconscientemente) formatos cerrados están haciendo daño y al mismo tiempo perdiendo libertad?

Los argumentos de Stallman

Me acabo de suscribir a openDemocracy via RSS, y encuentro una especie de entrevista (preguntas cortas y respuestas muy largas) que hicieron a Richard Stallman en mayo 2002, que no tiene desperdicio, como suele decirse. Es evidente que la crisis que pasó Stallman a fines de los años setenta lo marcó de por vida, y el esfuerzo -que apenas comienza a dar resultados ahora- de crear el movimiento GNU y el aprendizaje consiguiente le han dado una claridad conceptual que no es común.

El punto central es que el cambio tecnológico determina la validez de las leyes. Si el 'copyright' servía a un fin social cuando fue creado al incentivar a los autores y limitar las posibilidades de copia de otros distribuidores, ahora, con la facilidad de copia -de materiales digitales- se ha convertido en un obstáculo para el bien social. Pone el ejemplo -que imagino improvisado- de un copiador de 'sánguches', que podría inventarse dentro de 100 años. Si existiese tal artilugio ¿con qué argumentos se prohibiría que la gente hiciese copias a diestra y siniestra?

También hace una simpática comparación de los métodos utilizados en USA para prohibir las copias con los de la antigua URSS: allí usaban guardias para vigilar lo que se copiaba; los atrapados haciendo copias indeseadas eran castigados severamente; solicitaban "soplones" que informaran de casos de copia; responsabilizaban colectivamente, por uno pagaban otros; y por último, hacían propaganda desde la infancia para convencer a la sociedad que sólo los "enemigos del pueblo" hacían copias prohibidas. Stallman relata punto por punto situaciones prácticamente idénticas en las que los distribuidores de contenidos hacen exactamente lo mismo, en ocasiones con ayuda del gobierno. Los argumentos de Stallman son muy convincentes, de hecho quienes se oponen a ellos no plantean el bien común sino el bien de cierto oligogrupos.

Moglen

He estado visitando el sitio de Eben Moglen, profesor de leyes en la universidad de Columbia y realmente el tipo está clarito en los asuntos del Free Software; con toda razón es el abogado de la FSF y según dice, amigo de Richard Stallman.

Allí conseguí una conferencia que dió en Berlín, en junio de este año, titulada 'Die Gedanken sind frei' (los pensamientos -o las ideas- son libres), como una canción alemana famosa según parece. En esta charla elabora la idea de que el movimiento del software libre es una continuación de la tradición en la lucha por la libertad del pensamiento y entre otros aportes interesantes menciona la necesidad de contar con lo que llama las cuatro libertades: software, hardware, ancho de banda y espectro (de ondas); él piensa que ya prácticamente se cuenta con tres de ellas. Los argumentos de Moglen son -a mi modo de ver- irrebatibles y merecen seria consideración en aquellos ámbitos donde, entre otras opresiones, también contamos con la del monopolio de un fabricante de software.

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