Musipersonales

Canción ininteligible

No voy a mentir -aunque bien podría- diciendo que conocí esta pieza de McCartney titulada 'When I'm sixty four' cuando apareció en el disco aquel del Sargento Pimienta con su carátula llena de gente y florecitas, pero debo haberla escuchado algún tiempo después.

De cualquier manera sólo entendía el título, así que cualquier interpretación que pudiese hacer debía basarse en eso y en el estilo algo pasado de moda de los clarinetes que la acompañaban. Pero ahora que es tan sencillo curiosear estas cosas fue cosa de unos segundos conseguir la letra correspondiente, con la decepción que era de esperar. Lo que quiero decir es que es más interesante la música que la letra, y por mí podían haberla dejado muda.

Lo muestra bien esta versión de este "youtuber" llamado Troublecleaf, que por cierto ha sido el mejor descubrimiento que he hecho en ese -otro más- sitio de Google.

Y tiene toda una historia la cancioncita...

Me va

Me resonaba (=no razonaba) con cierta insistencia aquella pieza que estuvo de moda hace unos pocos... mm... pocas décadas, y sólo recordaba el estribillo "me va, me va, me va, me va..." Los primeros intentos por recuperarla daban fastidio, todas las referencias eran a un cantante con nombre de mes y apellido de edificio religioso cuya versión por cierto es incompleta y más bien seca. Mi recuerdo iba más bien por algo muy animado y vitalista, derivado por supuesto del rasgueo de guitarras y los típicos aplausos que uno asocia con Andalucía.

Tras mucho, mucho buscar apareció una versión de los Hermanos Reyes que demoró enormemente (varias semanas) en descargar porque como suele decirse "venía en burro" (en mula para el caso). Al final creí que había conseguido la versión original y auténticamente andaluza:
Acariciar la hierba; besar las flores...
beber la primavera; llenarme de colores...
Amar las cosas bellas, aaay, tener amigos,
hablar con las estrellas, hacer nuevos caminos...

Pero esta parece provenir de una antología reciente (2003) que me hace dudar de su originalidad. La nueva búsqueda -ya con algo de información- produce un nombre de compositor que en principio aparenta ser mejicano, pero no, era ¡argentino! Se trata de Ricardo Ceratto (1939-1995), y tras conseguir la versión original (que se puede escuchar aquí) quedo convencido de que realmente es el autor que la compuso alrededor de 1974, unos tres o cuatro años antes de que estuviese de moda en algunas radios caraqueñas en las voces de los sevillanos Hermanos Reyes.

Ceratto fue un cantante y compositor de éxito, según ciertos testimonios se "convirtió" al cristianismo y estuvo trabajando para una compañía disquera internacional.

En cualquier caso, el fin de esta "investigación" resultó una total sorpresa para mí. Es lo que pasa cuando uno está desinformado.

Carátulas

Piezas paralelas IV

Gigliola Cinquetti ganó -me cuentan- el festival de Eurovisión en 1964 con Non ho l'eta, cantando con voz casi infantil que no tengo edad para salir sola contigo, si quieres, me esperas; desde entonces no se la ha vuelto a ver y eso que ahora debe tener edad para cualquier cosa.

El mayor éxito de Gary Puckett & The Union Gap fue Young girl, cuatro semanas número uno en las listas de éxitos de mayo 1968; canción dirigida a una muchacha que bajo el perfume y el maquillaje no eres más que una nena disfrazada, así que sal de mi mente.

Algo pasaba en esos años que incitaba tales pruritos morales, cosa que, como bien dice todo el mundo, se ha perdido (ya no hay valores, cuándo en mis tiempos, y frases similares).

Lara

Tiempo atrás, baste especificar que Internet era una palabra desconocida o referida a una entidad más remota que la Tierra Media, estuve buscando discos cantados por Agustín Lara. Un interés promovido probablemente por algún programa de televisión B&N en el cual pude verlo interpretando algo en el piano (eso es lo que me queda en la nube del recuerdo) y aunque sus canciones son tan famosas que las ha cantado todo el mundo y alguien más, quería la versión original.

No hubo manera de conseguir ninguna grabación. Me decían que sí existían, pero que eran difíciles de conseguir o que debía encargarlas y esperar -quizás años- hasta que alguien quisiera vender sus discos usados. Esto ha cambiado algo, lo digo por si no te has dado cuenta, así que ya dispongo de una pequeña colección de canciones grabadas por el mismo Agustín Lara.

Me atraen las piezas interpretadas por sus compositores, aunque en numerosas ocasiones es mejor ni ponerlos a cantar. Oir al viejo Agustín permite vislumbrar y aun entender su biografía sin necesidad de leerla (nació en Veracruz en 1897, etc., etc., ...). Seguramente no se atrevió a cantar hasta que llegó a avanzada edad y con mucha fama a cuestas, ya que por su voz no habría alcanzado tanta sonoridad :-)

En Imposible deja bastante claro que la dedicación a la vida profesional de su amante no interfería para nada con su sentimiento; antes bien, lo aumentaba:

Yo sé que es imposible que me quieras
que tu amor para mí... fue pasajero
y que cambias tus besos por dinero
envenando así mi corazón
No creas que tus infamias de perjura
incitan mi rencor para olvidarte
te quiero mucho más en vez de odiarte
y tu castigo se lo dejo a Dios

En ese contexto se entiende mejor lo que quiere decir 'Noche de ronda' (que no es como muchos creen "noche redonda"):

Noche de ronda
qué triste pasas
qué triste cruzas
por mi balcón
Noche de ronda
cómo me hieres
cómo lastimas
mi corazón

Y claro, su contacto con las colegas de aquella musa inspiradora le da autoridad para aconsejar:

Vende caro tu amor, aventurera
da el precio del dolor a tu pasado
y aquel que de tu boca la miel quiera
que pague con brillantes tu pecado

Tortuosa como pudo ser la vida de Lara, el instinto melódico que manifiesta en sus composiciones parece sugerir que es necesario algo así para producir un músico de tal envergadura.

Piezas paralelas II

El vals siempre se ha bailado dando vueltas y espirales; supongo que esa fue la razón por la que Kubrik incluyó -con completo acierto a juzgar por las evocaciones posteriores- en 2001: una odisea espacial el ultraconocido An der schönen blauen Donau (de Johann Strauß II), o simplemente, el Danubio Azul. Las estaciones espaciales giran en la película al paso de ese vals y bailan por cierto hermosamente.

La larguísima película de Kubrik está basada en el cuento bastante breve de Arthur C. Clarke El centinela, y la elección musical fue quizás su mejor aporte; en mi caso al menos, lo que persiste de ella es justamente eso.

En otra película que casualmente también es de 1968, The Thomas Crown Affair de Norman Jewison, el tema sonoro era The windmills of your mind de Michel Legrand; cuya idea, como se desprende del título Los molinos de tu mente era reflejar las revoluciones mentales de los personajes y por extensión, de cualquiera. Legrand logra el efecto mediante la repetición de un patrón que sube y baja por la escala, consiguiendo que el oyente haga girar la cabeza en círculos si no pone un poco de atención a lo que hace. Esta pieza ha sido interpretada por cantidad de gente en versiones de todo tipo; la película, por otro lado, ha sufrido una segunda versión que por unanimidad se considera peor que la original.

Freude, shöner Götterfunken, Tochter aus Elysium!

Hace unos años tenía una cinta (por allí se puede suponer cuántos años son) muy agradable en la que Waldo de los Ríos conducía de una discutible pero moderna manera a una orquesta que interpretaba famosas piezas clásicas. Por supuesto, esa cinta se extravió seguramente con el robo del aparato que servía para escucharla, mucho tiempo atrás. Así que hice una solicitud internética y poco después (ah, la compresión del mp3) ya no tengo que hacer esfuerzos memorísticos, sino disfrutarlas de nuevo.

Una de esas obras era un movimiento de la novena sinfonía de Beethoven, que llaman 'Himno a la alegría', en un arreglo bastante animado y con letra en español aunque difícilmente comprensible. Alguna neurona resentida se sacudió y recordé las clases de alemán de la muy apreciada profesora Norka, persona dedicada como pocas, con la que cursé tres semestres del idioma y hasta llegué a mascullarlo con alguna soltura. Pero el tiempo es enemigo de la memoria y la va aniquilando poco a poco...

El caso es que a solicitud mía la profesora Norka buscó y creo que hasta transcribió a un papel que todavía conservo la letra de la susodicha sinfonía, que como todo el mundo sabe es de Friedrich Schiller. Posteriormente tratamos en el grupo de traducirla, pero abandonamos a la primera estrofa porque no sólo se trataba de traducir del alemán, sino del alemán poético de Schiller con un montón de palabras compuestas cuya traslación implicaría frases completas, para no mencionar los verbos partidos y otras peculiaridades sintácticas del germano lenguaje.

Así que de lo que debe ser una bella letra sólo me queda el encabezado de esta nota:

¡Alegría, hermosa chispa divina,
hija del Elíseo!

Para conseguir la letra completa hoy en día, basta con hacer clic aquí. En aquellos tiempos (c. 1976) era mucho más complicado acceder a un libro o a un documento y parece que se apreciaba mejor el obtenerlo. Ahora que estas cosas son tan fáciles, parece que ya nadie (bueno, poca gente) tiene interés en buscar y menos en leer las obras -clásicas o no- que forman, o más bien formaban, el acervo humano.

Piezas paralelas I

He escuchado últimamente esa canción 'Traces' de los Classics IV, y gracias a que he visto la letra escrita y medio la entiendo, veo el parecido que guarda con 'Aquellas pequeñas cosas' de Serrat. Lo primero que me llama la atención de esta similitud es que la primera es de ¡1969! y la segunda de 1971; esto es, más cerca de cuarenta que de treinta años de antigüedad y no me explico cómo es que recuerdo algo tan añejo si apenas era un niño en aquellos tiempos ;-)

Ambas evocan recuerdos basados en detalles que pudieran pasar inadvertidos, con la diferencia de que en 'Traces' se mencionan: fotos desleídas, medios boletos, páginas de cartas, cintas; y en 'Aquellas...' se engloban (con sinécdoque) en el sitio donde se encontrarían tales cosas: un rincón, un papel o un cajón.

Al fin y al cabo, los recuerdos surgen justamente por alguna pequeña cosa o por una huella así que no sorprende que gente tan distante se haya inspirado en este hecho. Quizás lo que pasa es que en esos años del siglo pasado se descubrió el asunto del funcionamiento de la memoria...

Endrigo

Me acabo de enterar de la noticia. Sergio Endrigo murió en septiembre del año pasado. Y me entero justo al mismo tiempo que veo que publicó un sitio en Internet y que en 2003 volvió a grabar un disco, 'Altre emozioni'.

Endrigo era -es, por virtud de las grabaciones- uno de mis cantantes predilectos, o, debería decir cantautor; porque no sólo interpretaba. Se hizo famoso en los festivales de San Remo de los sesenta con sus composiciones, ganó uno de ellos (1968) con 'Canzone per te' (cantada también por Roberto Carlos) y tuvo gran éxito con 'L'arca di Noè' y 'Lontano dagli occhi' en años subsiguientes. Me interesé en él por 'La colomba', que popularizó Serrat en castellano; sobre letra de Rafael Alberti. Tenía una voz más que agradable e interpretaba sus canciones con mucho sentimiento, aunque fuesen aparentemente simples. Realmente lamento su muerte que acaeció cuando tenía apenas setenta y dos años.

Sergio Endrigo 1933-2005

Remembranzas

De principios de los sesenta es muy poco lo que recuerdo (igual que de las décadas subsiguientes); pero de entre el barullo mental que queda de aquellos años evocaba de vez en cuando un par de tonadas cuyo origen e intérpretes se habían perdido. Gracias a las posibilidades actuales (p2p y buscadores universales) logré encontrar interpretaciones de la época, con lo cual se reduce sustancialmente la intranquilidad que produce la desmemoria.

La primera de las canciones rondó mi memoria ahora que estoy en el capítulo LIV del Quijote, cuando se acerca a Zaragoza; y es que se trata de una copla que debo haber escuchado con frecuencia durante un tiempo que viví con mis abuelos y que decía:

El Ebro guarda silencio, al pasar por el pilar

Esto es, el pilar de la virgen que está en aquella ciudad. Pues ahora sé que la copla se llama 'Sierra de Luna' (¿quién lo iba a sospechar?) y la he escuchado con Manolo Escobar y con un grupo denominado 'Los de Calatorao'; muy animada y propia de la España cuasirural de aquellos días.

La otra fue un poco más difícil porque no recordaba nada de la letra y casi igual de la música. Pero después de mucha investigación, he llegado a la conclusión de que se trata de 'Mi pueblo' (My home town), cuyo autor original es Paul Anka que ya era famoso en aquellos años pre-my-way. Conseguí una versión mexicanizada que canta con Juan Gabriel.

"Estas son las cosas que me hacen olvidar" es una frase de Luis Eduardo Aute muy popularizada en Venezuela por Cherry Navarro. Pues las mencionadas son las cosas que me hacen recordar, que de otro modo, todo estaría en el olvido: baúl 60s, al fondo.

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