En la vía

No salía en el mapa

Un sector en buen estado

Había indicios previos, angostamiento, falta de tráfico, poca gente, pero cuando llegué al primer perro dormido en medio del camino comencé a creer que realmente me estaba apartando de la civilización. Y digo el primer perro porque hubo otro más también dormido y al rato un tronco atravesado que demostraba ampliamente que por allí no pasaba un alma desde hacía bastante tiempo. Sin embargo, la vía tenía asfalto, y aunque muy estrecha por las pérdidas laterales y el monte invasor que no sólo venía de los lados como es ya habitual sino también del propio centro del camino creciendo por debajo de la escuálida capa de asfalto, daba la impresión de ser transitable y conducir a algún sitio.

Y claro, una vez que se ha recorrido un largo trecho y se han solventado unos cuantos obstáculos que habría de duplicar en caso de un retorno por la misma vía, continuar se hace imperativo. Sin vuelta atrás.

No aparece

Con razón no salía en el mapa. En ese espacio blanco que por supuesto no significa desocupado y menos tan cerca de una ciudad tan grande como Caracas, se encuentra esta ex-carretera que algún día comunicaba el caserío de Turgua con Santa Lucía (en los Valles del Tuy) y que está a punto de perderse para siempre. Tengo la impresión de haber sido el último que pasó por ahí (y el primero en meses). Transcurre mucho rato por una fila montañosa manteniéndose a unos 1000 metros de altura hasta que se acerca a su salida a unos kilómetros de Santa Lucía.

Ahora sí

Una vez culminado el paso (a las deidades gracias) y revisado el trayecto se ve que el tramo en tan mal estado y nulo tránsito es el que va de Turgua hasta ese punto cercano a Santa Lucía en la carretera que une a esa ciudad con Caracas; una ruta que podría muy tranquilamente ser una vía alterna de acceso a Caracas.

Cómo se deja perder una carretera que estuvo en buen estado es un misterio. Parece bastante más simple y barato no construirla en primer lugar. Y no es un caso único (creo haber comentado la desaparición de la Troncal entre Chabasquén y El Tocuyo). Debe ser que hay un proceso de "selección natural" que va eliminando los caminos que por alguna razón no cumplen con las expectativas de sus usuarios: un estilo de evolución.

Ejercicio para OpenStreetView

Dos rayitas, apenas

Mi primera contribución al proyecto OpenStreetView se reduce a ese par de rayitas violeta que aparecen en el mapa (que a su vez es el proveniente de OpenStreetMap).

PantallazoColaborar no es difícil, sólo se requiere descargar la 'aplicación' para el teléfono y grabar con ella el recorrido. En este caso, no tenía una manera práctica de sujetar el aparato al parabrisas -como recomiendan- así que simplemente lo sostuve por fuera de la ventanilla (con el consiguiente riesgo).

En los pocos kilómetros de esta prueba -unos siete- se tomaron algo más de 200 fotos que luego "subí" con gran lentitud (como era de esperar a 1 megabit por segundo). La 'aplicación' es sencilla y tiene pocos ajustes. Al principio, es un poco confuso el manejo de la cámara pero se resuelve con una pequeña práctica. Se puede configurar para enviar las imágenes sólo por 'wifi' que es lo razonable y hacerlo automáticamente o no. Una vez realizada una grabación la propia 'aplicación' muestra el trayecto recorrido sobre un mapa más bien plano y descolorido pero suficiente.

Se supone que cuando haya muchas contribuciones, cualquier viajero internético podrá visualizar cómo es otro país. No creo que haga falta explicar las ventajas de utilizar tecnologías y datos libres tanto en mapas como en imágenes, sólo comentaré que Google tiene un servicio equivalente y bastante extendido por otros lugares del mundo que al mismo tiempo que facilita su consulta roba los datos personales del usuario.

No sé qué criterios seguirán para elegir las imágenes o si utilizarán todas las que se vayan aportando, en cualquier caso es conveniente tomar en cuenta la iluminación para que el resultado no esté lleno de contraluces y zonas oscuras. En esta prueba traté de grabar a favor de la luz matinal y el resultado es en general tolerable:

Muestra aprox.

Hasta donde puedo ver, es el primer aporte hecho desde Venezuela, si bien llamar aporte a este ensayo suena algo rimbombante.

Actualización 15 septiembre 2016: he añadido un tramo de un par de calles de Maracay, y veo que la cosa no es tan sencilla, principalmente por la inseguridad que se siente por estas calles.

Calle Carabobo

Incredulidad demográfica

Antes de la realización del censo de población de Venezuela en 2011 yo tenía ya una estimación del resultado moderada: 40 millones de habitantes, que podía dejar en 36 por aquello de los márgenes de error y tal. A fines de febrero el instituto encargado publicó los primeros resultados que corresponden a cifras globales y para sorpresa de todo humano viviente en esta república dicen que tan sólo 27.150.095 personas ocupan este territorio. Este número no incluye omisiones en el censo, cuyo total desconocemos, pero suena exagerado que hayan dejado sin censar a 13 millones.

La evolución del crecimiento demográfico de Venezuela se muestra en este gráfico optimista en el que se ve, junto con la cantidad de población por cada censo realizado, la tasa de crecimiento en cada lapso, tasa que tuvo un pico de 4% en los años sesenta y -supuestamente- ha ido cayendo hasta un modestísimo 1,6% actualmente:

Censos Vzla

Otros indicios de poca credibilidad vienen del conteo de viviendas; son 8.230.140, ocupadas en un 84,3%. ¡Esto implica que hay 1.292.132 viviendas desocupadas, en construcción o vacacionales! ¿dónde? Puede ser cierto en Tucacas y ... y ... no se me ocurre ningún otro lugar. Aún así, si multiplicamos el total de las viviendas con el número promedio de 3,9 personas por vivienda el total apenas alcanza a 32.097.546, lejos todavía de lo que supongo es la realidad. Además ¿cómo se compagina esto con el déficit declarado de viviendas que alcanza a más de un millón?

¿A qué se debe tamaña incongruencia? Es esto (error u omisión grande en el censo) o es otra cosa: la percepción de la cantidad de población que tenemos no se basa realmente en la cantidad de población sino en el desorden habitual por donde quiera que andamos. El caos es tan grande que probablemente vemos a las mismas personas varias veces y durante más tiempo del que sería normal, o de lo que fue normal en años pasados, porque nunca como ahora se ha visto tan reducido el espacio público, manifiestamente las vías, y ese roce excesivo pudiera tergiversar la noción de cuánta gente vive a nuestro alrededor.

También es cierto que la mayoría de la población, un 66%, se encuentra concentrada en 9 de los 23 estados que conforman el país, estados que casualmente son los más transitados (Zulia, Miranda, Carabobo, Distrito Capital, Lara, Aragua, Anzoátegui, Bolívar y Táchira). Así que es posible que el censo no esté tan errado, pero la sensación de vivir en un país acogotado de gente no se quita con eso.

Areas urbanas, GIS y color

Mi primer acercamiento al mundo de los sistemas de información geográfica (GIS) no podía enfocar otro lugar que la cuenca del lago de Valencia, y su casi desaparición entre áreas urbanizadas. Ya hace algún tiempo traté de representar esas áreas sobre un mapa con un resultado algo pesimista y quizá exagerado.

En esta ocasión, el asunto pasa de imagen fotográfica a vectorial y gracias a la ignorancia preexistente me ha costado bastante trabajo llegar a algo medio presentable (clic para ver en grande):

Valencia y alrededores

A pesar del esfuerzo es muy posible que el mapa dé una idea equivocada de lo que representa, porque se ve una gran cantidad de espacio "silvestre" sobre todo fuera de la cuenca del lago, cosa que por supuesto no es como la pinté, aunque ciertamente hay más de más de dos parques nacionales por allí. Tampoco debe tomarse literalmente el azul claro de las aguas, aunque sospecho que no hace falta mencionarlo sobre todo si has pasado cerca de esa putrefactoría alguna vez.

En cualquier caso, las zonas azul oscuro corresponden a las áreas urbanas principales, unos polígonos que realicé sobre fotos satelitales y que adolecen de exceso de precisión. Para comparar, utilicé también las áreas urbanas descargadas de Natural Earth, más redondeadas y generalmente menores.

Lo más complicado fue conseguir un mapa topográfico adecuado, que tras mucha vuelta internética conseguí donde debí empezar; en el proyecto japonés ASTER GDEM; allí se encuentra cualquier parte del mundo en formato DEM (Digital Elevation Model).

La otra complicación está en el manejo del programa que permite juntar todo, polígonos KML, rutas GPX, capas vectoriales (SHP) de OpenStreetMap con la línea costera y fronteras administrativas (que no incluí finalmente), y la capa topográfica coloreable. Se trata de QGIS, un estupendo programa que aunque requiere un estudio inicial algo empinado, tiene todas las ventajas y cualidades para hacer cosas como estas y mucho mejores. Ahora que ya lo tengo bajo control, es de esperar que los mapas comiencen por aquí con más frecuencia :-)

Las franjas hipsométricas no están coloreadas a intervalos regulares sino para resaltar lo que me parece llamativo de la topografía: la planicie del lago entre 400 y 500 msnm, la costa abrupta, las pequeñas elevaciones de la Serranía del Interior, las alturas mayores a 2000 msnm en la cordillera.

En la vía de Río Verde

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Cada día hay más

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Más edificios y menos plantas (pero hacen edificios con muchas plantas).

De rutas, fotos, horas y otras trivialidades

Una vez que uno empieza a recoger rutas con algún GPS se hace evidente que sería muy simpático poder ilustrarlas con fotos de sitios a lo largo del camino. El problema es para cuadrar la fotografía con el punto ambos aparatos -la cámara y el GPS- deben tener la misma hora y -más importante- la misma zona horaria; por lo tanto no hay manera, desde que en Venezuela se cambió la zona horaria a -4:30, muchos aparatos quedan desviados por media hora y resulta impracticable (ya he probado las trampas de zona horaria, etc.). La solución claro, es tener un dispositivo que haga todo eso: registre el trayecto y tome las fotos, pero... en fin, ya se sabe.

Como usuario de KDE, utilizo Digikam para organizar las fotografías, y uno de los complementos que tiene -entre muchos otros de los KIPI-plugins (KDE Image Plugin Interface)- es un geolocalizador correlativo y además configurable, así que con algo de paciencia se puede ajustar la zona horaria de un trayecto GPS para que cuadre con la de las fotografías tomadas en este caso con un telefonito (baja calidad pero alta oportunidad).

Hace años quería repetir la vuelta a la península de Paraguaná, que logré hacer unos días atrás, y después de bastante trabajo logré empatar el trayecto del occidente de la península con algunas fotos. Esta parte es la que aún no tiene carretera y es por lo mismo más atractiva y solitaria; sin embargo hay una nueva carretera en construcción así que este trayecto se irá haciendo popular cuando esté concluida.

Pero, ¿cómo publicar de una manera cómoda y abierta esta "ruta ilustrada"? Hay muchos sitios en Internet que permiten hacerlo, pero recientemente conseguí Wikiloc, que tiene casi todas las condiciones.

Por otro lado, acabo de incorporar un módulo basado en Lightbox que permite mostrar contenidos en una ventana sobrepuesta, sólo hay que hacer clic en la imagen y aparecerá una capa que cargará la ruta en GoogleMaps, vía Wikiloc con la que se puede interactuar (cambios de escala, navegación, etc.). Lo mejor a mi modo de ver es que al pasar el apuntador (ratón) por encima de los puntos resaltados se puede ver una miniatura de la fotografía, con lo que se puede tener una idea de cómo es el itinerario (no vale la pena ampliar la foto porque es de baja calidad).

Ruta con fotos

Punta Macoya

Pubta Macoya

Perfil desde el sur.

El Pico

El Pico

Como inicio de la vuelta a la península.

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