Maquinales

Asuntos maquinales

Casi un mes he estado sin máquina, o más bien sin mi máquina habitual, la que está adaptada a las configuraciones (o manías) personales y han sido unas semanas increiblemente ineficientes. La cosa comenzó cuando la maquinita se apagó de golpe; el cambio de la "fuente de poder" dió resultado nulo. Así que pasamos al cambio de la "tarjeta madre" y, aunque mejor, porque al menos se encendía momentáneamente la máquina siguió sin funcionar. Vino la claudicación: envío a un taller de reparación con la conclusión de: cambio de la caja. Resulta que el botón-interruptor de encendido estaba dañado.

En fin, después de todo de la vieja computadora sólo me queda el procesador, todo lo demás es nuevo -aunque no de nueva generación-, la máquina sigue siendo un "viejo" Athlon 2000MHz pero ya estoy otra vez en funciones y tratando de poner al día la cantidad de cosas sueltas que he ido dejando por las máquinas prestadas durante el intervalo.

Hay un par de aprendizajes que saco de este accidente. El primero es que tomo conciencia de cuán adicto soy a ciertos programas, pero en primer lugar a Akregator, que es el lector de fuentes RSS del que dependo casi totalmente para enterarme de las cosas del mundo. Aunque tenía una réplica de las fuentes en GoogleReader y otra en Feedness, el fastidio que me daba esperar la carga entre una página y otra hizo que no me terminase de acostumbrar a la interacción en pura web. La verdad es que con Akregator puedo revisar veinte fuentes en un momento, e ir directamente a lo que me parece más interesante.

El segundo asunto es que debo reprogramar los respaldos de datos. Hago respaldo automático diario de toda la información y configuraciones personales que tengo en la máquina; así que aunque se hubiese dañado un disco, podría recuperar todo lo importante, pero no es suficiente. Creo que debo hacer un sistema de respaldo tal que me permita en breve tiempo reestablecer mi ambiente de trabajo y eso implica en primera instancia disponer de más de un respaldo y más de una máquina. Y esta es la tarea que pienso emprender en cuanto me ponga al día.

Digitalización: avances

Como conté hace unos días, estoy embarcado en un proceso absorbente de digitalización de diapositivas. La práctica hace al maestro, dicen; sigo practicando pero falta mucho para que me den la maestría. Me parece conveniente para efectos divulgativos echar el cuento de las condiciones de trabajo y eficiencia o productividad que he alcanzado.

Equipo digitalizador

Una vez instalado el aparataje y adquirido un paso y una metodología, se toman alrededor de 200 fotos por hora. Impresionante, ¿no? Pero no se puede trabajar una hora seguida sino a costa de un dolor de vértebras que se suponían inexistentes. En tramos de 20 minutos se sacan entre 60 y 100 fotografías, digamos, crudas. El equipo digitalizador que estoy utilizando -en la imagen-, consta de cámara (azul); lo imprescindible, un cilindro duplicador (morado) que tiene un lente de acercamiento y un difusor de luz; lámpara (verde oscuro), en este caso un bombillo fluorescente de 20 W, que no es gran cosa, pero funciona; trípode (verde claro) porque todas las fotos son lentas, entre un octavo y un treintavo de segundo, también porque utilizo una abertura de 13 a 16, para garantizar lo más que se pueda el enfoque.

Otras cosas: anillos adaptadores (marrón), cajas para asegurar que el peso no mueva el armatoste fotográfico, y finalmente, prescindible pero muy útil, una mesa de luz (amarillo) en este caso suministrada en calidad de préstamo, que es muy práctica para ordenar y elegir las diapositivas que van a "sufrir" el proceso.

Lo que consume tiempo es el "post-proceso"; implica en muchos casos rotar la foto y siempre hacer recortes. Después, un ajuste automático de niveles que produce una mejora sustancial, pero debe afinarse con balance de blancos ocular (esto es: a ojo). Si se quiere derrochar tiempo, también se pueden eliminar marcas, hongos, etc. Aquí podemos hablar de unas 30 a 50 imágenes corregidas por hora, y eso a todo tren y sin mucho miramiento.

Como debo presentar algún resultado, aquí va. Unas vistas de Caracas y Maracay en 1997 y otras obtenidas durante un escabroso ascenso a La Silla de Caracas en mayo 1978 y lo que quedó del ascenso al pico Bolívar (La Columna) en marzo de ese mismo año.

Debian en Athlon

Acabo de "mudar" mi centro de operaciones de una iMac DV SE (400 MHz, 384 MB) a una PC Athlon 2400 MHz y 256 MB. Todavía está en proceso el cambio de documentos y costumbres. Por ahora, pruebo -y compruebo- diversos programas de utilidad general, como OpenOffice.Org; Scribus, Quanta Plus, Firefox, etc. junto con KDE 3.1.

Lo mejor de todo es el monitor de 19"; por primera vez siento que no falta espacio para trabajar (y eso sin contar con los escritorios mltiples de KDE). Sigo usando Debian/testing.

Linux user

Registré esta máquina en http://counter.li.org/, y a mí mismo como usuario Linux. El número: 330546. Allí calculan que hay unos 18 millones de usuarios, una estimación, ya que solamente unos pocos se registran. Eché de menos en el registro una casilla para anotar la distribución utilizada, en nuestro caso, como ya se sabe: Debian.

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