América

Un par de geneticosas

Con la proliferación de análisis genéticos que hay hoy en día se supondría que ya se dispone de respuestas a todas las preguntas que se hace uno de vez en cuando sobre el origen de la familia, el pueblo y la especie. No tanto, pero casi.

Un estudio realizado a 908 personas de 21 grupos distribuidos por todas las Américas y la parte asiática del estrecho de Bering ha encontrado que hay una parte de ADN (un alelo) característica, que aparece en todas las muestras americanas -menos una- y en ninguna de las procedentes de otras partes del mundo y que eso no se debe a evolución "positiva" ni a otras razones sino que sólo es explicable porque toda la población americana (aborigen, se entiende) desciende de una única población original. Esto sería un tremendo respaldo a la teoría de Greenberg sobre el origen común de los lenguajes americanos.

Diversidad

Por otra parte, dicen que otro estudio por otro equipo, tomó más de 3000 muestras en 121 grupos poblacionales de África que corrobora lo que se suponía, que el origen de la humanidad ocurrió en África suroccidental, la región con más diversidad lingüística del mundo y según el estudio, también con mayor diversidad genética. La hermosa imagen -arriba- está en la portada del Tishkoff Lab, principal autor del trabajo.

Sorprende un poco ver que estos nuevos estudios sólo confirman las hipótesis tradicionales, basadas principalmente en lingüística comparada... ¿o serán resultados perseguidos y encontrados en consecuencia?

Microelementos y macroconclusiones

Estudio reciente de la composición (estroncio, carbono y oxígeno) de los dientes encontrados en el cementerio del primer asentamiento español en América en la costa norte de Santo Domingo, apunta a una mayor diversidad de la población que iba con Colón, incluyendo africanos.

http://www.scienceblog.com/cms/teeth-columbus-crew-flesh-out-tale-new-world-discovery-19637.html

El mapa de Waldseemüller

En esta noticia se entrelazan dos asuntos relativos al mapa de Waldseemüller (de 1507), su exhibición en la Library of Congress, que lo compró en 2003 por $10 millones y la publicación reciente de un libro de John W. Hessler, titulado más o menos "El bautizo de América" y dedicado a explorar algunos aspectos del mapa que no tienen explicaciones apropiadas todavía.

El mapa es bastante conocido, aunque sólo se ha encontrado el ejemplar que posee la LOC, tiene 233 x 128 cm., una versión digital se puede descargar aquí en una muy decente resolución de 18.000 x 10.000 puntos (apartado quejoso: me pregunto por qué razón el Museo Naval de Madrid no puede hacer lo mismo con el único ejemplar del mapa de Juan de La Cosa, cosa que esperamos hace años y hasta ahora sólo siguen mostrando un mapa de dimensiones 183 x 96 cm. en un triste pedazo de foto de 500 puntos, que sirve para nada).

Aparte de otras obras, el equipo que trabajaba con Waldseemüller en Lorraine a principios del siglo XVI hizo al menos dos mapas que se conservan. En este sitio se puede ver una comparación lado a lado de ambos.

En el de 1507 aparece América del Sur (abajo) como una isla, años antes de que Magallanes o Balboa oteasen el Pacífico. Hay un montón de teorías sobre cómo pudo Waldseemüller saber de la existencia del Pacífico, la más plausible de las cuales es que es una casualidad surgida del desconocimiento del tamaño del continente. Pero Hessler ha hecho unos estudios geométricos -esa es la novedad- que convierten el perfil occidental de la Suramérica del mapa a una comparable con una proyección más actual y dice que encuentra una correspondencia de 75%.

Detalle América

Hessler dice que hay dos coincidencias de particular importancia: el ancho del continente coincide con la realidad en el ecuador y en el sitio (norte de Chile, aprox.) donde la costa hace un ángulo hacia el noroeste. En el detalle (abajo) que corresponde a la parte central superior del mapa, se ve un mapamundi realizado con proyección distinta al mapa principal donde se observa también una forma de Suramérica más cercana a la real. También se ve el retrato de Amerigo Vespuci, que está enfrente de Ptolomeo, nada menos; evidentemente Vespuci se vendió como protagonista de la historia y obtuvo sus créditos en consecuencia.

Otro detalle

Aparte de esto, hay otros aspectos resaltables en este mapa. Uno, que es el primero donde aparece el nombre de América claramente visible sobre el trópico de Capricornio en la imagen superior (clic para verla más grande); por lo tanto asignado a la parte que ahora es sur de América. Sin embargo, los norteamericanos insisten en quedarse con el nombre (y quizá con la tierra que lleva el nombre) y una prueba de ello es el gasto que la Biblioteca del Congreso hizo para adquirir este mapa en particular.

Por otro lado, hay un montón de diferencias entre los mapas de 1507 y 1516. En el segundo, no aparece el nombre de América, los contornos de Africa y Europa son más precisos y el Pacífico no está. Las leyendas de los mapas también requieren su dosis de hermenéutica, están en latín y se pueden interpretar de varias formas (como todo). En el mapa de 1516 hay unas frases que se pueden entender como aceptación de errores en el otro mapa o como retractación a causa de haber expuesto demasiada información. En otra se explica que el mundo "está compuesto por cuatro partes" y que la cuarta parte (América) es una isla, o está rodeada de agua, sumando claves al aparente misterio. También es llamativo que en una de las notas de este segundo mapa dice Waldseemüller que el mapa de 1507 fue impreso en 1000 ejemplares y no se conserva ni siquiera un fragmento distinto del que existe en la Biblioteca del Congreso.

El mismo Hessler mantiene un blog en el que ha publicado las traducciones (al inglés) de los cuadros textuales de ambos mapas, así como los avances en la digitalización, que incluyen imágenes hiperespectrales y demás hierbas técnicas.

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