Arqueosidades

Uno menos

Última hablante

En la foto aparece Anvita Abbi, directora del proyecto VOGA (Voces desvanecientes del Gran Andamán) recogiendo información en 2006 de Boa Sr la última hablante del lenguaje Bo perteneciente a la tribu Gran Andamanesa, aparentemente un lenguaje que se hablaba en las islas Andamán desde el paleolítico. La muerte de Boa Sr a los 85 años, ha sido recogida en varios medios; no es la primera vez que se reporta la muerte de un lenguaje pero no deja de ser relevante.

Dice Abbi que el lenguaje de la tribu Gran Andamanesa tenía un lenguaje distinto al de las otras dos que pueblan el archipiélago dependiente de India: Jarawar y Onge. De hecho, todos los lenguajes originales de las islas se han ido extinguiendo y han sido reemplazados por el hindi. Por otro lado, las islas están siendo ocupadas cada vez más por recién llegados y el destino del resto de lenguajes andamaneses no luce prometedor. En palabras de la propia Abbi:No puedes imaginar el dolor y la angustia que paso cada día al ser un testigo mudo de la pérdida de una cultura notable y un lenguaje único

Continuidad indoeuropea desde el paleolítico

La gente de Continuitas (vía) ha cambiado recientemente su denominación, de 'teoría de la continuidad paleolítica...' a Paradigma de la continuidad paleolítica para los orígenes de los lenguajes indoeuropeos. Y como encuentro que es una de las cosas más simpáticas que se han oído últimamente pues me he puesto a leer el trabajo introductorio que hace uno de sus principales representantes, Mario Alinei (1926-); a continuación un resumen. Comienza diciendo que la idea de la continuidad paleolítica, i.e. que los pueblos neolíticos habitaban los mismos lugares que sus ancestros paleolíticos y hablaban su misma lengua (o descendiente), es cosa normalmente aceptada en todos los continentes y que sólo en los años noventa del recién terminado siglo ha aparecido un grupo de arqueólogos y lingüistas que aceptan ese hecho también para los lenguajes indoeuropeos. Luego revisa los dos modelos existentes para explicar el origen de los lenguajes indoeuropeos.
  • El modelo "tradicional", postulado por Marija Gimbutas en 1956, sintetizado en la idea de invasión, y que atribuye a unos indoeuropeos conquistadores la creación de los kurgan, por lo cual sería en la 'edad del cobre', unos 4.000 años a.C.
  • Un modelo alternativo corresponde a lo que Alinei llama 'discontinuidad neolítica', postulada por Colin Renfrew en 1987 y que adjudica a los pueblos indoeuropeos la llegada de la agricultura, por lo tanto iniciando el neolítico en Europa, unos 7.000 años a.C. Renfrew situaba el origen del lenguaje pre-proto-indoeuropeo en Anatolia unos 6.500 años a.C y la cuna del proto-indoeuropeo -alrededor del 5.000 a.C.- sería el área balcánica.
Los inconvenientes que ve Alinei en la teoría de Renfrew son:
  • a) que no hay una discontinuidad efectiva entre el mesolítico y el neolítico; claro, según Alinei;
  • b) los agricultores provenientes del medio oriente que introdujeron el neolítico en Europa son precisamente los portadores de los elementos no indoeuropeos en los genes del área;
  • c) la asociación entre las culturas y tecnologías por un lado y las terminologías y topónimos germánicos o urálicos, apuntan a la continuidad en el lenguaje;
  • d) siempre según Alinei, un análisis no tendencioso del indoeuropeo refiere a una profundidad paleolítica para las primeras capas del vocabulario proto-indoeuropeo, como mínimo el último período del paleolítico.
Los argumentos a favor de la continuidad son:
  • a) suponer continuidad sería lo más sencillo, por lo tanto, cualquier otra teoría debe demostrar su validez con pruebas, de este modo Alinei obliga a los defensores de los modelos discontinuistas a ofrecer pruebas contundentes, lo que resulta cuando menos cómodo para los 'continuistas';
  • b) el lenguaje sería mucho más antiguo de lo que se estima, llegando su origen quizá a los australopitecos; la conservación es el rasgo más prominente del lenguaje en lugar del cambio; los lenguajes evolucionan más lentamente de lo que se supone; la diferenciación de los lenguajes indoeuropeos implica una historia de más de 7.000 años;
  • c) un análisis del léxico indoeuropeo mostraría que las palabras básicas y comunes a todos los lenguajes son su capa más antigua y que las referidas a oficios, animales, etc. mesolíticos ya muestran la diferenciación de las ramas principales; por otra parte, el vocabulario agrícola está muy diferenciado y eso sería justamente otra prueba de que la agricultura llegó a Europa cuando los lenguajes indoeuropeos ya estaban allí desarrollados; y finalmente,
  • d) las fronteras arqueológicas coincidirían con las fronteras lingüísticas, por lo tanto existirían "órbitas" culturales ya desde el paleolítico que se corresponden con los lenguajes europeos tal como eran ya hace más de 2.000 años; Alinei cita varios casos, como la frontera franco-alemana y la de los lenguajes germánico y latino en Suiza, que reflejarían diferencias encontradas en culturas arqueológicas meso o paleolíticas.
Alinei ve una convergencia de distintas disciplinas que enfocan desarrollo del lenguaje, una convergencia que requeriría una nueva concepción del origen del indoeuropeo:
  • la lingüística: el lenguaje humano es innato;
  • la paleoantropología: la capacidad de hablar está en todo el género homo y posiblemente en algunos australopitecos;
  • las ciencias cognitivas: el "instinto del lenguaje" se habría desarrollado cuando los humanos se separaron de los chimpancés, postulando más de cinco millones de años de desarrollo;
  • la genética: en relación con el lenguaje:
    • la distribución de los principales marcadores genéticos corresponde con la distribución de las familias lingüísticas
    • la diferenciación del lenguaje habría ido a compás de la dispersión humana desde África
    • según algunos genetistas, el 80% del inventario genético europeo retrocede hasta el paleolítico
  • la arqueología: por vía de las nuevas técnicas de datación y ampliación de excavaciones:
    • no hay evidencia de ninguna invasión a escala continental que hubiese causado un cambio lingüístico de gran envergadura
    • las culturas neolíticas de Europa son continuación de las mesolíticas o bien fueron creadas por grupos mesolíticos tras su neolitización...
Para afirmar su caso, Alinei apela a dos elementos más:
  • la teoría de la continuidad urálica, desarrollada en los años setenta y referida a los lenguajes fino-ugrios y samoyedas, establece continuidad desde el paleolítico para los pobladores del oriente de Europa y que en tiempos mesolíticos tras la glaciación llegarían a sus territorios actuales
  • la historia de las ideas reflejaría el contenido etnocéntrico, colonialista y pangermánico de los primeros estudiosos de la lingüística que verían -quizá inconscientemente- a un supuesto pueblo indoeuropeo conquistador y portador de innovaciones técnicas ("superior")
Esta introducción concluye remarcando que la llegada de los indoeuropeos a Europa y Asia debería verse como un episodio de la llegada de homo sapiens a esos territorios y no como un evento de la prehistoria reciente; y que la diferenciación de las diferentes ramas indoeuropeas (proto-céltico, proto-báltico, proto-eslavo, proto-germáncio, etc.) debe haber tomado un muy largo tiempo, para lo cual menciona Alinei algunos casos, de los cuales el más llamativo para mí es el de los celtas, quienes habrían sido los habitantes del occidente de Europa desde siempre y cuya expansión colonial habría sido justamente al contrario de lo que se cree, de oeste a este. Esta idea es muy atrayente y por una parte refuerza ciertas visiones que he comentado anteriormente, como el origen antiquísimo del inglés (y galés) y la supuesta muerte del latín en tiempos anteriores a César; por otra, invalida una cantidad importante de ideas sobre el desarrollo de la cultura y el lenguaje; queda entonces por ver si ganará aceptación general. Alinei también ha escrito un libro (Etrusco: una forma arcaica di ungharese, 2003; sumario (PDF)) que supongo derivado de la teoría de la continuidad y de su conocimiento de la relación entre el indoeuropeo y el urálico, en el que supone un origen urálico para el etrusco... ¡interesante!

Nunca es la última

Hay una empresa en Milán llamada Leonardo 3 que parece vivir exclusivamente de la obra de Da Vinci; hacen exposiciones, estudios, etc. Tienen en el sitio una buena presentación cronológica de todas las obras atribuidas a Leonardo, con indicación de la escala humana y el momento de la vida del artista en el que fue creada cada una.

Pues anuncian que han producido una (otra, otra) reconstrucción digital de la Última Cena, y esto es una ocasión que no se puede dejar pasar para contrastar lo que queda de la pintura y lo supuestamente pudiera haber pintado Leonardo. Imágenes: original, reconstrucción, con un pequeño ajuste en escala.

| Imagen 1 de 2 |
La obra cambia según el fotógrafo, esta es una de las versiones

Evidentemente, la degradación del fresco original va a seguir permitiendo que se le den muchas vueltas...

Digitalizaciones necesarias III

Aparece la noticia en el Denver Post: se recuperaron recientemente un grupo de fotografías del estudio Pennington, prácticamente perdidas en una carpeta en uno de sus archivos. Pero ya habían sido publicadas por el mismo periódico en enero de 1974, o sea es un re-descubrimiento.

Se trata de 16 fotos tomadas entre 1915 y 1920 por William Pennington y Lisle Updike, quienes fundaron el estudio Pennington en Durango y además se divertían fotografiando por los territorios de Colorado, Utah, Arizona y alrededores; seguramente son las únicas que quedan de las excursiones que realizaron. La mayoría son fotos en estudio, con poses bien preparadas; prefiero las que son tomadas en exteriores aunque eso no excluye la posibilidad de que sean "decoradas".

| Imagen 1 de 4 |
Despedida de amigos navajos

Las leyendas estaban escritas en el dorso de las fotos.

La tumba de Midas

Takeo Kamiya es un arquitecto especializado en la arquitectura de India y que para encontrar sus raíces (o justificar los paseos) ha viajado por buena parte del mundo.Vía BLDBLOG encuentro que hizo un viaje por los territorios que fueron Licia, Lidia, Caria y Frigia en Anatolia y tomó una cantidad de fotos, principalmente de las tumbas en cuevas (¿espeleotumbas?) que pudieran haber sido antecedentes de las existentes en la India, quizá como consecuencia del "acercamiento" que hizo Alejandro a las tierras del Indo.

Entre las fotos de Kamiya destaca ésta (abajo) de la denominada Tumba de Midas, el más que famoso rey frigio al cual se asocian como poco tres o cuatro leyendas griegas, la más conocida de las cuales -que habría ocurrido en temprana edad- es la del poder de convertir todo lo que tocaba en oro. Este poder le fue concedido por Dionisios en agradecimiento por devolverle al sátiro Seilenos; pero rápidamente Midas percibió que era más que nada una maldición ya que incluso los alimentos que tocaba se transformaban en oro, que no es muy digerible. Así que -doble favor- le pidió a Dionisios que se lo quitara, para lo cual debió bañarse en el río Pactolo, donde a partir de ese momento hubo arenas auríferas.

Midas?

Parece que hay varios Midas, uno mitológico y otro(s) histórico(s). Es probable que se tratase de un título más que de un nombre y lo que parece seguro es que este momumento ni es una tumba ni es de Midas, sino que se trata de un lugar de culto a la diosa Cibeles. En cualquier caso es impresionante.

Sequoyah

Charles Gist, mejor conocido como Sequoyah, está acreditado como el creador del silabario cheroki, un caso sumamente llamativo porque según las fuentes era analfabeta. Dedicó más de diez años a la conformación de este sistema de escritura para la lengua cheroki, la rama más austral del grupo iroqués. Cuentan que al principio intentó dibujar cada palabra, esto es, crear un sistema logográfico, pero desistió y se centró en la asignación de un símbolo a cada una de las 86 sílabas del lenguaje. Eligió símbolos similares a los que veía en los libros, pero sin el valor fonético que tienen en otros idiomas.

Silabario cheroki

Si la creación del silabario ya es una hazaña insólita (otras personas han creado silabarios como James Evans para el ojibwa, pero venían de una cultura alfabética), no lo es menos que logró convencer a los clanes de que su sistema era útil y funcional. Hizo una demostración escribiendo algunas palabras frente a unos jefes y luego llamó a su hija que ya sabía leer el silabario y pudo sin esfuerzo repetir las palabras.

Esto viene a cuento porque Kenneth B. Tankersley encontró hace unos años en una cueva -supuesto sitio de entierro del jefe Ave Roja- unos símbolos del silabario, una lista estilo 'abcdef', que pudieran haber sido escritos por el propio Sequoyah; si logra determinar que son de antes de 1812, año en el que comezó la popularización del silabario.

La nación cheroki ha continuado escribiendo con el silabario, que ahora también se encuentra en Unicode; sin embargo, el éxito de Sequoyah pudiera llegar a ser contraproducente. Otras variantes del idioma tienen mayor número de sílabas y además, el número de palabras foráneas también va en aumento, por lo que el silabario debería extenderse o adaptarse. Aprender a leer es seguramente más difícil cuando se utilizan más de ochenta símbolos en lugar de unos veinte y algo. El Cherokee Phoenix, un periódico publicado desde el siglo XIX en inglés y cheroki ahora sólo tiene versión en inglés en su sitio de Internet; por otra parte el número de hablantes se ha reducido hasta menos de siete mil. La recomendación para aprender cheroki actualmente es mediante programas de "inmersión". Es muy posible que la utilización de un alfabeto mejorara las posibilidades de supervivencia del idioma; como hacen en el propio sitio de la nación cheroki con el alfabeto latino, ejemplo: hola: o-si-yo.

Todo esto son minucias comparado con la tragedia genocida promovida por el presidente Andrew Jackson que expulsó a todo el pueblo cheroki de sus tierras, luego de reunirlos en un campo de concentración y trasladarlos a tierras del actual estado de Oklahoma, proceso durante el cual murieron 4000 de los 15000 reubicados (recorrido conocido como el Sendero de Lágrimas). En palabras del soldado Robert Rimini: Peleé en la Guerra entre los Estados y he visto muchos hombres heridos, pero la Expulsión Cheroki fue el peor trabajo que he visto nunca.

La rueda del indio

La rueda del indio

En mi recuerdo, la única vez que vi el relativamente famoso geoglifo de Chirgua -hace unos cuantos años, o décadas- estaba pintado de blanco y era claramente visible desde casi cualquier parte del fondo del valle de Chirgua (entre Valencia y Bejuma). Durante todo este tiempo tenía pendiente ir a visitarlo pero ya se sabe lo que pasa con las tareas pendientes. El caso es que por fin pude acercarme y encontrarlo fue sumamente complicado, tanto, que hube de preguntar faltando a toda una línea de conducta crónica; al menos me dieron una pista. Al final entre la maleza pude distinguir la rueda malamente, y eso porque ya conocía su forma. En la imagen está resaltada digitalmente porque de otro modo no se distinguiría.

La mejor descripción y recopilación acerca de esta megainscripción se encuentra en RupestreWeb con autoría de Miguel Angel Salamanca.

Aunque decretada como Bien de Interés Cultural de la Nación con un área de protección a su alrededor, no parece estar pasando por su mejor momento. Aparentemente hay un balance entre mantenimiento, necesario para que persista la forma excavada, de unos 40 cm. de profundidad, y ocultamiento, la "mejor" protección contra el expolio.

Creo que no se han encontrado restos arqueológicos asociados con el geoglifo, y su función parece estar vinculada con alguna especie de anuncio dirigido a la entrada del valle de Chirgua; pero esta vista reciente me ha hecho dudar de su antigüedad; quedo pendiente de nuevas investigaciones.

Ahora no son etruscos

En flagrante contradicción con un artículo científico que comenté hace dos años, aparece otro (vía)en el que sus quince autores hicieron análisis de ADN mitocondrial y comparativo de restos etruscos, 27 esqueletos medievales y habitantes actuales de la zona etrusca, la Toscana, para llegar a la conclusión de que los toscanos no son descendientes de los etruscos; al menos por vía materna.

Dicen que hay continuidad genética entre las muestras medievales y las actuales pero no así con las más antiguas. El modelo que explicaría de forma sencilla esta situación es que hubo algún cambio importante en la población, antes del año 1000, pero cuál podría ser es algo que no mencionan.

A este paso, vamos a tener que confiar en los estudios científicos igual que en los rumores. Dos estudios con el mismo ADN mitocondrial, separados por dos años, sobre la misma población, dan resultados tan disímiles como los que se pueden obtener de suposiciones alegres e infundadas.

Ruesta o Blaeu

Este sitio denominado Mapas raros pertenece a un traficante que para venderlos publica versiones digitales con una resolución más o menos aceptable y tiene muchísimos de todo el mundo. De entre tal acervo gráfico busqué el más antiguo que representase a Veneuela, que resultó ser éste de 1634 con autoría de Willem Janszoon Blaeu o Guiljelmus Blaew.

Mapa de Blaeuw

Al verlo pensé que se trataba de un mapa creado de oídas porque las inexactitudes son evidentes; también creí que podría estar en la portada de un viejo atlas de mapas antiguos de Venezuela que tengo desde hace años, pero no era así, sólo se asemejaba en los colores y la forma de representación (¿corografía?). Esto sirvió para echar una nueva mirada al conjunto de mapas y concientizar que hay un quiebre notable a finales del siglo XVIII y principios del XIX que es cuando empiezan a aparecer mapas realistas, supongo que por la innovación del reloj y la medición precisa de la longitud. Confiando que aquel mapa ya lo había visto revisé todos los mapas del atlas y no estaba entre ellos; sin embargo, el mapa de Francisco de Ruesta (abajo) también de 1634, sí.

Mapa de

Las similitudes son inocultables, la línea de costa, las falsas cordilleras, el error en el río Tocuyo que aparece como afluente del Orinoco, las islas; las ciudades principales: Carora, Valencia, Caracas, Caraballeda, Trujillo (en la provincia de Cuycas, un poco al revés que hoy), Tocuyo, Nueva Segovia (actual Barquisimeto), Coro y una tal 'Nueva Xerez' que no consigo identificar documentalmente, sólo aparece en algunos reportes antiguos situada a "20 leguas al norte de la Nueva Segovia"; así que supongo -mientras alguien lo corrobora- que se trata de Churuguara o Santa Cruz de Bucaral.

Las diferencias son principalmente que el mapa de Blaeu cubre un área un poco mayor y tiene muchos mas topónimos, sobre todo en la costa. El que más llamó mi atención fue Taratara en la costa al oeste de Coro, que si se trata del mismo caserío actual está representado más al oeste de su ubicación; además el poblado actual -cercano al Parque Paleontólogico de Taimataima- se encuentra a unos pocos kilómetros del mar; quizá antes estuvo en la costa, será cosa de averiguar.

Como es seguro que uno de estos dos mapas es copia del otro resta saber cuál es el original. Yo voto por el de Ruesta, porque Blaeu aparece como autor en el mismo sitio citado arriba de más de cincuenta mapas y de cualquier parte del mundo por lo que supongo que es un compilador, en cambio Ruesta apenas si es autor de un Tratado de cosmotheoria, así que supongo que Blaeu utilizó el mapa de Ruesta, aunque quizá no era su única fuente.

El precio del mapa ($975) me sugiere que no es el único ejemplar, parece que formaba parte del Atlas Maior o Novus, que tenía 594 mapas y comezó a ser publicado en 1570 en 11 volúmenes.

Suscribirse