Reinterpretaciones

Memoria en piedra

Lynne Kelly

Stonehenge no era más que un puñado de piedras viejas y abandonadas hasta hace más o menos un siglo, pero en estas décadas recientes ha recibido más atención que el viaje a la luna. Ha habido cualquier clase de hipótesis sobre la finalidad, la construcción, la ubicación, el origen de los materiales y un prolongado etcétera. Ya casi parecía que no se podría inventar más alrededor de las pobres rocas.

Falsa esperanza. Estaba Lynne Kelly realizando su tesis doctoral ¡en Australia! dedicada al comportamiento animal cuando se fue dando cuenta, gracias a su contacto con aborígenes, de la inmensa cantidad de cosas que memorizaban: nombres de aves, mamíferos y marsupiales, sitios donde se encuentran, utilidad de cada especie, además de lo relativo a sus propias familias, ancestros, linajes y demás. Y así fue descubriendo que los ancianos apelaban a danzas, canciones, versos y mitología para no olvidar lo que al fin y al cabo es su cultura; como debe haber sido antiguamente en todos los pueblos que no disponían de escritura. También utilizaban 'sendas soñadas', un método similar al de los loci, en el que se aprovechan los rasgos espaciales, locales o no, para ir recordando rasgos del paisaje.

Así que según relata ella misma, en una visita a Stonehenge se preguntó si no habría estudiado alguien esta posibilidad y luego de muchas vueltas, resultó que no, nadie había visto Stonehenge como un sitio para guardar memorias. El código de la memoria

Lo interesante de la intuición de Kelly es la idea de que los creadores de este monumento megalítico -y así mismo en otros lugares en todo el mundo- eran nómadas que cargaban con sus recuerdos de travesías y paisajes en el momento de asentarse cuando llegó la agricultura. Por lo tanto se imagina que la construcción de este lugar es una manifestación tangible de aquellas memorias. Los ritos que casi siempre se asumen como religiosos no serían más que repeticiones mnemotécnicas que servirían para no perder todo lo aprendido: la cultura.

Aunque le costó un tiempo conseguir arqueólogos que apoyasen esta hipótesis parece que al menos ya no la rechazan de plano. No está muy claro cómo harán para ratificar o no esta idea, pero ciertamente no luce totalmente descabellada. En todo caso, Kelly ya publicó su libro, en el cual dedica un solo capítulo a Stonehenge, que sin embargo es lo que la ha hecho aparecer en la prensa mundial.

La huella del imperio

Un terremoto destruyó el pueblo jordano de Madaba en el año 746 dejando en ruinas entre otras cosas una iglesia cristiana por cientos de años. Un edicto del sultán Soleiman, c. 1540, permitía en estos casos a los cristianos griegos (ortodoxos) reconstruir sus templos según la posición y la forma que tenían (no parece sin embargo que permitiesen edificar nuevos). Así que cuando en 1892 se dieron las circunstancias apropiadas el Patriarca de la zona solicitó autorización para restaurar aquella iglesia. En 1896 ya se había realizado el nuevo techo y se procedió a limpiar el piso, cubierto hasta el momento por cascajos y restos; fue en esa limpieza que se descubrió un mosaico oculto hasta entonces:

Mosaico Madaba

Aunque incompleto, el mosaico de Madaba resultó contener el mapa más antiguo de Palestina. Cuando estaba completo representaba prácticamente todo el territorio cercano a la costa mediterránea desde Egipto hasta el Líbano. Además está anotado, contiene los nombres de los lugares (en griego), aparecen Belén, Hebrón, el Mar Muerto, y otros ciento y pico sitios más incluyendo el delta del Nilo. Lo más llamativo sin embargo es la ciudad de Jerusalén que contiene detalles como calles y templos, y es justamente eso lo que ha permitido datarlo entre 540 y 570 porque aparecen ciertas cosas y otras no.

Jerusalén

Según los que saben de eso, la configuración de la ciudad es totalmente romana. Las calles principales, las puertas y la situación de los edificios principales han sido identificados. Incluso la representación del mosaico ha servido como referencia en excavaciones recientes (y también para precisar la localización de otras ciudades, como Askelón). En suma, para el siglo VI la estructura de la ciudad era romana con algunos edificios bizantinos añadidos, pero en la imagen destaca por su ausencia -como era de esperar- el templo de Salomón/Herodes, porque fue destruido en 70 d.C.

Un estudio reciente (ver también) propone que la columna visible cerca de la Puerta de Damasco (izquierda de la imagen) es un gnomon en lo que sería un gran reloj solar, romano también.

Un estupendo recuento de las características romanas de la ciudad se puede leer en este artículo de Carole Raddato del cual tomo esta foto que dice más que mil palabras:

Pavimento del cardo oriental

Se aprecia que muy por debajo del actual nivel de la plaza frente al Muro de los Lamentos -unos tres metros al menos- se ha encontrado el pavimento del cardo oriental, la calle con pórticos visible en la parte alta (este) de la imagen. Por lo tanto... no parece sensato seguir manteniendo que el muro alrededor del Monte del Templo sea herodiano. No será hasta que se hagan excavaciones en el propio Monte que se determine el alcance de la obra de Adriano; pero luce altamente probable que las dos mezquitas allí existentes fueron asentadas sobre las fundaciones de los templos romanos. Es notable que ambas mezquitas son casos extraños, la situada al sur, Al-Aksa tiene la configuración de una basílica romana de tres naves y la otra, el famoso Domo de la Roca, es octogonal!.

El punto es: prácticamente todos los vestigios de la vieja ciudad que han resistido el paso del tiempo son de época romana o posterior. La ciudad construida sobre las cenizas de la antigua Jerusalén y evidenciada en el mosaico, fue definida totalmente en los años 130s por Adriano (o sus delegados e ingenieros, que para el caso es lo mismo), ciudad que llamaron Ælia Capitolina. Incluía un templo dedicado a Júpiter que aparentemente estaba situado sobre el antiguo templo judío, y encima de éste edificaron las actuales mezquitas. Dicho de otro modo, no queda nada de la ciudad anterior a la destrucción del año 70

Parece que la impronta de un imperio puede durar algo más de un milenio ... o dos.

Ejército perdido

Cambises II, hijo y sucesor de Ciro el Grande, entró -y no de visita- en Egipto en 525 a.C.; tras conquistar Menfis asesinó al faraón Psamético y se hizo coronar con los símbolos y prosopopeya egipcia. No conforme con el delta del Nilo envió tropas al sur a conquistar Kush, una aventura que terminó mal por falta de alimentos y agua, aunque el ejército diezmado pudo regresar a Tebas. Un segundo destacamento fue enviado contra el oráculo de Amón en el oasis de Siwa (al oeste y lejos de Menfis) del que nunca más se supo. Prácticamente la única fuente que resta del destino de esa gente es la que hace Heródoto (quien dice se componía de 50.000 hombres):

De las tropas que fueron destacadas contra los Amonios, lo que de cierto se sabe es, que partieron de Tebas y fueron conducidas por sus guías hasta la ciudad de Oasis, colonia habitada, según se dice, por los Samios de la Fila Escrionia, distante de Tebas siete jornadas, siempre por arenales, y situada en una región a la cual llaman los Griegos en su idioma Isla de los Bienaventurados. Hasta este paraje es fama general que llegó aquel cuerpo de ejército; pero lo que después le sucedió, ninguno lo sabe, excepto los Amonios o los que de ellos lo oyeron: lo cierto es que dicha tropa ni llegó a los Amonios, ni dio atrás la vuelta desde Oasis. Cuentan los Amonios que, salidos de allí los soldados, fueron avanzando hacia su país por los arenales: llegando ya a la mitad del camino que hay entre su ciudad y la referida Oasis, prepararon allí su comida, la cual tomada, se levantó luego un viento Noto tan vehemente e impetuoso, que levantando la arena y remolinándola en varios montones, los sepultó vivos a todos aquella tempestad, con que el ejército desapareció: así es al menos como nos lo refieren los Amonios.

Y así nació la leyenda/tradición del ejército perdido de Cambises aunque basta leer a Heródoto para notar que insiste en eso dicen y si creemos a los Amonios; así que desde el mismo inicio había dudas al respecto.

Se puede componer una larga lista con toda la gente que ha buscado el sitio donde se supone enterrado todavía el numeroso ejército, las más recientes, por ejemplo, en el año 2000 notificado al Consejo de Antigüedades de Egipto, sin resultado; en 2009, un desacreditado descubrimiento que incluía dagas y puntas de flecha de la época de marras. Otro grupo -probablemente mayoritario- supone que toda la historia herodotiana es un cuento/mito.

El último en anotarse es Olaf Kaper de la Universidad de Leiden, quien ha excavado en el oasis de Dakhla a unos 350 km. al oeste de la antigua Tebas y encontró -según él- los nombres completos de un poco conocido faraón Petubastis III, quien era el líder del oasis y aparentemente comenzó una rebelión contra los persas.

Con eso y los pocos indicios que existen sobre Petubastis, Kaper proclama con bastante arrogancia que ha resuelto el misterio: el ejército no habría desaparecido sino que fue vencido por Petubastis, y fue Darío (sucesor de Cambises) quien inventó lo de la tormenta de arena para ocultar la derrota (hay alguna diferencia entre 'el ejército se perdió' y 'el ejército perdió'). Que es una interesante idea, sin embargo quedan algunas discrepancias que pueden ser debidas a mala información de Heródoto, pero discrepancias al fin.

Distancias egipcias

Una, que Petubastis gobernó entre 522 y 520 a.C. mientras Cambises murió justamente en 522. No sería entonces Cambises quien envió el ejército, o bien lo envió y murió después. Por cierto que en la muerte de Cambises hay mucho por descubrir (nada raro si los asesinatos de ayer mismo quedan sin resolver...), pues se la atribuyen a diversas personas -incluido él mismo-, pero el primer sospechoso es precisamente Darío, el supuesto inventor de la arenosa tempestad.

Otra. Si el ejército persa dominó primero el delta del Nilo, y no fue sino con gran trabajo que llegaron a Tebas, y si querían acabar con el oráculo de Amón en Siwa... ¿no es extraño que se hayan decidido a ir por la ruta más larga y complicada? De nuevo, puede ser que no era esa la misión, sino que iban a acabar con la rebelión de Petubastis en Dakhla... la cuestión es: ¿Hay suficientes elementos para creer la versión de Kaper en lugar de la de Heródoto de toda la vida?

Paisajes escondidos

Vista de Stonehenge

De las muchas cosas que se pueden preguntar sobre Stonehenge hay una que resalta: ¿por qué está ahí? Pregunta que se puede hacer en dos sentidos; acerca de la ubicación original por un lado, y por otro acerca de su permanencia o duración. Porque esa especie de veneración hacia lo antiguo que hoy existe (en algunos países) es más bien reciente. El paisaje gramíneo y el aislamiento de este monumento en particular comenzó apenas al principio del siglo XX; antes de eso, toda la zona tenía construcciones y caminos, y no fue hasta 1928 que comenzó a ser manejado como monumento propiamente dicho. Es por lo tanto casi un milagro que se conserve -aunque sólo sea la mitad de- esta obra de más de 4500 años.

Con esa edad y a pesar de todas las peripecias que haya sufrido desde su creación no debe existir un monumento antiguo más estudiado que Stonehenge. Han determinado las etapas de su construcción, la composición y probable origen de las piedras, han descubierto sitios relacionados en el área, y en fin, casi todo menos la función que podría cumplir, aunque hay evidencias de tumbas, sacrificios, alineaciones estelares, y sospechas por montón cuando no simplemente delirios de por qué se construyó o por qué se encuentra en ese lugar.

Por eso cuando el grupo de investigación constituido por la Universidad de Birmingham y el Instituto Ludwig Boltzmann denominado Proyecto Paisaje Escondido de Stonehenge empezó a mostrar sus resultados las expectativas se multiplicaron. Atacaron entre 10 y 12 kilómetros cuadrados de la planicie de Sallisbury con magnetómetros, radares subterráneos, lásers y todo tipo de sensores remotos y han encontrado no sólo confirmación de los sitios que ya se conocían, sino muchos otros entre los que destacan un par de huecos en los extremos del cursus -una especie de pista anterior a Stonehenge que tiene unos 2,5 km. de longitud- e indicios de una especie de túmulo largo, unos 33 metros, que se asocia a construcciones similares en el continente. Además hay un mapa completísimo de toda el área en el que han detectado cientos de lugares de interés, sean tumbas, henges, túmulos, fosos y pistas o avenidas (la BBC hizo un documental en dos partes titulado Stonehenge: lo que hay debajo de donde provienen las imágenes que acompañan esta nota).

Tras cinco años de recolección de información, los voceros del proyecto dicen que la localización de Stonehenge se debe, no a su situación en el medio de una planicie y el aparente control sobre la zona, sino a dos factores concurrentes hace unos 8000 años. Por una parte, la presencia de un claro en una región que era con toda probabilidad totalmente boscosa, lo que permitiría atraer a los animales hacia allí y facilitaría su caza; los uros en particular, que serían los animales más grandes. Sería por tanto una fuente abundante de alimento.

Por otra parte, la existencia de un alga en ciertos manantiales locales produce un fenómeno curioso: las piedras sumergidas en el agua tienen un tono oscuro ferroso pero una vez fuera del agua se tornan violeta o rosa, lo cual parecería -de algún modo- magia y le daría al lugar un cariz sobrenatural que se habría mantenido por todos estos siglos y aun no ha perdido.

Piedra magenta

La imagen (abajo) muestra en forma de puntos y líneas blancos la cantidad de sitios existentes, algunos visibles o intuidos ya, otros descubiertos gracias al trabajo de sondeo realizado por este grupo.

Piedra magenta

En suma, el monumento visible hoy en día corresponde tan sólo a esa etapa megalítica de alrededor de hace 4500 años; hay multitud de otros lugares quizá menos llamativos de otras épocas y magnitudes, que incluyen vestigios tales como tumbas asociadas a la cultura del vaso campaniforme supuestamente emplazadas cerca de Stonehenge por el carácter prestigioso que arrastraba desde antiguo. En cualquier caso, después de 1.500 a.C., se abandonó toda construcción en el lugar y comenzó el descuido y el olvido.

El descubrimiento o redescubrimiento de esos paisajes escondidos en esta zona habitada de tan antiguo dice un par de cosas sobre los ciclos de abandono y recuperación que sufren los lugares y las culturas, pero también expresa claramente que el paisaje actual es una recreación más bien idealizada de uno solo de los múltiples sitios que existieron, una recreación que da buen resultado a juzgar por el gran número de turistas que visitan el sitio.

Relacionado (quizá): De ambiente a paisaje

Actualización 7 septiembre 2015:

Publican hoy el hallazgo de trazas de una línea de grandes piedras en el contorno del terraplén conocido como Durrington Walls. Es una línea de unas 90 piedras probablemente de extracción local que están enterradas unos metros. La publicación destaca que no se sabía absolutamente nada de tales piedras de las cuales presentan una recreación computarizada:

Nuevas piedras

Jerwan

En 1932 Thorkild Jacobsen atraído por ciertos cuentos acerca de una ruina al norte de Khorsabad, visitó el pequeño poblado de Jerwan, habitado por yazidíes. Le habían dicho que utilizaban en las casas piedras talladas e inscritas con lo que resultó ser escritura cuneiforme. Las piedras provenían de una aglomeración que conformaba lo que parecía -y así la consideraban los locales- una represa.

Pero no. Una vez descubierta la estructura de 280 metros de largo y unos 22 de ancho Jacobsen determinó que se trataba en realidad de un puente. Las inscripciones dejaban claro que era obra de Senaquerib el famoso rey asirio, hijo de Sargón II. Luego del desciframiento y recomposición de los textos, así como del estudio de la propia estructura se fue haciendo evidente que era sí una especie de puente, pero uno utilizado para pasar agua por encima de un wadi y como posteriormente se fue comprendiendo, parte de un gran canal que iba desde las montañas Zagros hasta Nínive, con un recorrido de más de 60 kilómetros. Jacobsen y Seton Lloyd publicaron la descripción completa en 1935 junto con esta imaginada reconstrucción de lo que habría sido el acueducto:

El acueducto de Jerwan, con un poquito de color

Destacan en esta obra del año 700 a.C. un par de cosas: -la utilización de cinco arcos falsos, formados al estilo "maya" acercando las sucesivas filas de piedra; y -la utilización de una capa de concreto de unos 40 cm. que serviría para evitar filtraciones. Ambas son innovaciones técnicas algo adelantadas para la época.

Recientemente, un estudio de la zona al norte de Mosul -bajo control kurdo, o no- denominado Proyecto regional de las Tierras de Nínive conducido por la universidad de Udine ha encontrado evidencias de varios acueductos más, así como trazas en fotos satelitales (trabajo realizado también por otra gente) de lo que fue el grandioso proyecto de Senaquerib para llevar agua a Nínive, a una escala difícil de imaginar.

Canales detectados

Senaquerib construyó unos 18 canales, así como sistemas de contención y desagüe y siembra masiva de árboles frutales que los conocedores dictaminan fue desarrollado en cuatro etapas, todo esto documentado en diversas inscripciones, y también conquistó Babilonia. Son argumentos a favor de quienes piensan (como Stephanie Daily, ver una nota anterior) que los jardines colgantes no estaban en Babilonia sino que eran justamente la obra de Senaquerib, una pequeña parte de la cual es el acueducto de Jerwan.

No lejos de allí está -según es consenso- el sitio de la batalla de Gaugamela (Tell Gomel), decisiva en la conquista de Persia por Alejandro; es muy posible que el acueducto aún estuviese funcionando en esa época, cuatro siglos después de su construcción, según parece Alejandro estuvo acampando allí en los días previos a la batalla.

Según una tradición los yazidíes estuvieron cuidando del acueducto hasta hace un par de siglos, aunque el propio origen de este grupo étnico no parece anterior al año 1000 d.C.

La tormentosa tempestad

Internet ya no es lo que era.

Hace un par de años ví una película de la que no recuerdo el título ni la trama, sólo recuerdo que estaba filmada en Santorini y hablada en griego, como corresponde. Pues no encuentro manera de identificar la fulana película, bien que no era un éxito de taquilla pero ¿cómo puede ser que no aparezca por ningún lado? ¿He perdido todas las capacidades de búsqueda que durante años he ido obteniendo? Pudiera ser, pero quiero dudarlo. Lo que sí creo que es que los motores de búsqueda y muy en particular Google se han ido haciendo inútiles debido a una supuesta mejora en los algoritmos; por lo cual todo lo que resulta en las búsquedas es lo trillado, lo mayoritario, lo repetitivo, lo "exitoso". Asi que para evocar esos tiempos en los que uno de verdad encontraba cosas termina uno buscando por los entresijos de la red lo que puede deparar sorpresas interesantes pero se hace muy lento (una situación similar me ha pasado con otra pelicula de los años 70, de la que igualmente sólo recuerdo paisajes, este caso es aún más complicado porque era filmada en Turquía y hablada en francés).

De qué sirve tener algo que nunca olvida... si no sirve para recuperar recuerdos vagos.

En fin, que la película de marras servía para ilustrar la vida actual en la isla de Santorini, desde el punto de vista de sus habitantes y venía a cuento sobre la famosa erupción. Famosa porque ha sido propuesta como origen de dos mitos muy conocidos: la Atlántida y el Éxodo.

En estos días aparece como noticia que la Estela de la Tempestad firmada (vamos a decir) por el faraón Ahmose/Amosis -uno de los primeros de la dinastía XVIII, que reinó justo después del segundo período intermedio- describe las consecuencias de una erupción, y la relaciona con la de Thera/Santorini. Bueno, los autores de esta propuesta sólo están ratificando lo que ya habían descrito en 1996.

El asunto es interesante porque la erupción es un evento identificable de muchas maneras en toda el área del Mediterráneo oriental (hay una capa de ceniza o polvo asociada) y permitiría ajustar las convulsas cronologías relativas que se han ido construyendo poco a poco desde el descubrimiento de esas civilizaciones.

Lo que se sabe de la erupción es bastante: duró cuatro días, fue probablemente en verano, expulsó un volumen de más de 60 kilómetros cúbicos de material principalmente hacia el este y noreste y formó la actual caldera en el archipiélago que fue isla de Santorini (imagen). Es la más grande erupción de los tiempos históricos, dicen.

Fuente: http://www.dlr.de/dlr/en/desktopdefault.aspx/tabid-10081/151_read-5675/year-all

La identificación de las tormentas y otros fenómenos descritos en la estela de Amosis con los alcances de la erupción hacia Egipto ya fue rechazada en el año 98. Ahora uno de sus autores se ha decidido a rehacer la traducción con lo cual -siempre según él- queda más clara la relación. Como se sabe con creciente certeza desde 2006 la erupción de Santorini ocurrió alrededor de 1628 a.C. De aceptar la identificación, el reinado de Amosis se adelantaría casi cincuenta años; un cambio notable en la cronología egipcia.

Aunque todavía se trata de poco más que una opinión ya las fechas se andan moviendo y posiblemente haya pronto una nueva y mejor anclada cronología egipcia y por ende de otras áreas del Mediterráneo oriental.

América olvidada

Siberianos, vikings, polinesios y según algunos, chinos, galeses, noruegos, egipcios ... ¿cuánta gente llegó a América antes que Colón? Desde un cierto punto de vista, todo el que salía a navegar se tropezaría con el continente eventualmente, no hay manera de evitarlo porque está en el medio de todo. De todo lo que no es Afroasia-Australia.

Lucio Russo, que es profesor universitario y obtuvo cierta notoriedad -que no alcanzó a este país- con su libro de 1996 La revolución olvidada quiere convencernos de que América ya era conocida en tiempos que ahora se denominan 'clásicos'. Y ha escrito un libro para ello, La América olvidada (L' America dimenticata. I rapporti tra le civiltà e un errore di Tolomeo).

La idea es, como ya apunta el título, que América era conocida en el mundo mediterráneo, en particular para los griegos, pero con el paso de los años y una particular crisis científica o cultural que según Russo hubo en el siglo II d.C. ese conocimiento y algunos otros, se olvidaron. "Olvido" relacionado seguramente con la destrucción de la biblioteca de Alejandría; dice:

"El mundo mediterráneo se cierra sobre sí mismo y en gran medida olvida el conocimiento de las regiones del mundo no incorporadas al dominio de Roma"

Los indicios de contacto no son abrumadores, hay en Pompeya y otros lugares de época romana mosaicos que representan lo que tiene toda la pinta de ser piñas (ananas). En México se descubrieron unas monedas romanas en excavaciones arqueológicas. Se dice que hay informes de casos de sífilis en el mundo romano. A esto agrega Russo que el tamaño de los barcos de la era helenística sólo fue sobrepasado en tiempos de Napoléon, que no es un indicio directo pero apunta a la posibilidad de la navegación intercontinental.

Pero el argumento fuerte de Russo es un error en el mapa de Ptolomeo, que se ha perdido pero hay algunas reconstrucciones como esta del siglo XIV:

Reconstrucción del mapa de Ptolomeo

El mapa está basado en los datos del libro Geografía de Ptolomeo en el que describe la situación de más de 4000 lugares conocidos ya en su tiempo (150 d.C. aprox.) mediante dos coordenadas, un concepto también perdido hasta que el manuscrito apareció -sin los mapas que lo complementaban- entre los siglos X y XIII y fue recuperado por árabes y bizantinos.

En la Geografía la latitud se mide como la duración del día más largo en cada punto. Ya que la duración del día varía entre 12 y 24 horas a medida que uno se aleja del ecuador, la diferencia en duración también es diferencia de latitud. La longitud por otra parte se mide en un cierto número de estadios (600 pies, unos 180 metros) por grado. Ptolomeo asigna 500 estadios por grado con lo cual el mundo conocido (ecumene) resulta menor de lo que es, mientras que Eratóstenes en el siglo III a.C ya lo calculaba a 700 estadios por grado, que es una medida razonable para los medios de su época y que produce un error en la circunferencia terrestre de un 2%.

Este error ptolemaico era conocido, lo que hace Russo es entrar en detalles que no podremos saber a falta del propio libro, pero hay una entrevista en la que coloca algunos extractos. Parece que Russo se centra en la identificación de las Islas Afortunadas, tradicionalmente asociadas con las Canarias. El mapa de Ptolomeo ubica su meridiano 0 en la isla El Hierro, o en todo caso en la isla más alejada de las Afortunadas. Pero la latitud de las Canarias tiene un error de 15 grados con su posición real, además, siempre según Russo, las Afortunadas de Ptolomeo ocupan un grado de longitud y 5,5 de latitud, cosa que cuadra más con las ¡Antillas Menores! que con las Canarias.

Juntando un poco todos los argumentos, Russo cree que las Antillas eran conocidas -aunque quizá no muy transitadas- en época helénica y romana. De allí que sea una "idea olvidada".

Como en otros casos, hay que esperar un poco por si aparecen nuevas evidencias, a favor o más probablemente en contra.

Los jardines colgantes de Nínive

El libro sale en julio, pero gracias a esta nota de prensa donde se adelanta el precio ($35) y el número de páginas (352) y a esta amplia reseña de John Henzell podemos acercarnos a esta idea rompedora que Stephanie Dalley investigadora en asiriología de Oxford publicará en esa fecha. Realmente ya la había publicado en 1993 pero sigue siendo atractiva y hasta novedosa por esto de que las noticias se van muriendo periódicamente y alguien se ocupa de resucitarlas.

Los famosos jardines de Babilonia son atribuidos a Nabucodonsor II (604 a 562 a.C.) y habrían sido construidos junto al Éufrates, con unas dimensiones que difícilmente pasarían desapercibidas, de más de 100 metros por lado. Lo curioso es que viajeros bastante chismosos como Herodoto, Plinio o Jenofonte que estuvieron en Babilonia no los mencionan. Y por otra parte, Nabucodonosor dejó registros escritos de otras obras pero no de tales jardines.

Dalley busca la fuente original de la leyenda de los jardines colgantes de Babilonia y concluye que todas las relaciones conocidas derivan de Beroso, un babilonio de época helenística que escribió en griego y de cuya obra quedan fragmentos.

Para la época que nos desocupa había dos gobiernos relevantes en Mesopotamia, Asiria y Babilonia, y según Dalley parece que los confunden con alguna frecuencia, por ejemplo en el Libro de Judith -según Henzell- aparece Nabucodonsor como rey de Asiria residente en Nínive. En otras fuentes ponen a Senaquerib, rey asirio de Nínive, a gobernar en Babilonia. En fin, lo normal entre historiadores y eruditos y lo que disculpará cualquier error o imprecisión en esta nota.

Nínive está al lado del Tigris, en la actual Mosul. Se han descubierto allí los llamados palacios de Senquerib y de Asurbanipal (o Asurpanibal, que todo puede ser) y aunque no se ve menos plana que Babilonia sí está más cerca de las montañas de donde podría haberse traído el agua para irrigación.

Juntando la confusión con la geografía y con el conocimiento de los antiguos lenguajes, Dalley cree que los antiguos y famosos jardines estaban en Nínive, habrían sido construidos por Senaquerib (705 a 681 a,C) quien además es conocido por la construcción de un acueducto y un sistema de 18 canales en aquella ciudad y aparentemente también por grandes esfuerzos de paisajismo o al menos de siembra de árboles. Un obstáculo para la teoría es que se supone que Nínive fue destruida en 612, pero Dalley cree que esas historias fueron exageras y la ciudad continuó su curso de una u otra manera.

Lo que terminó de convencer a Stephanie Dalley fue que tras un trabajo detectivesco -seguramente detallado en el próximo libro- encontró o quizá deberíamos decir miró con otros ojos una losa existente en el Museo Británico, de donde procede la imagen y en la que se puede ver un acueducto (con falsos arcos, ya que no se habían inventado los arcos propiamente dichos), canales de irrigación y muchas palmeras o árboles de algun tipo:

Bajorrelieve asirio

Esta sería la única imagen confiable de los jardines "colgantes", siempre según Dalley; fue encontrada en el palacio de Asurbanipal, nieto de Senaquerib. Además, comentan que ella atribuye la invención del llamado tornillo de Arquímedes a esta época, ingenio que se habría utilizado para subir el agua a los niveles altos de la obra. Aún no se ha comprobado tal cosa, pero...

David, El, Edén, BBC

Creo que ya le cogí el paso a los documentales de la BBC. Sale una persona que uno supone sabe lo que dice hablando en un lugar pertinente al asunto; la misma persona viaja a otro lugar relacionado, resume alguna idea, entrevista a alguien -muy brevemente-, repetir desde el principio, etc.

Sea una especie de fórmula o carencia de imaginación -que no de recursos-, el caso es que esos poquitos elementos dan para tratar un montón de temas, y son particularmente ilustrativos cuando salen de Gran Bretaña. Es el caso de esta serie de tres capítulos titulada Secretos enterrados de la Biblia (2011), presentada por Francesca Stavrakopoulou, que se pasea por toda Palestina y partes del extranjero hablando sobre su interpretación de ciertos aspectos muy resaltantes de la Biblia. En esta imagen se la ve meditando sobre el monte Nebo, mirando hacia Jerusalén:

Stavrakopoulou

El primer capítulo lo dedica a dilucidar la existencia de David. Por supuesto no consigue encontrar evidencias por dos razones principales; una, que ella está convencida de que no existió, y dos, que realmente no hay rastros de David en el registro arqueológico (con la única y pobre excepción de la estela de Tel Dan) en contradicción impresionante con la narración bíblica que algunos incluso suponen compuesta a favor de David, tanto que prácticamente todos los libros han sido reescritos por esa tradición davídica según los eruditos. En cambio, hay un rey de la época atribuida a David que gobernó sobre Israel, dejó abundantes vestigios arqueológicos y sin embargo es raramente mencionado en la Biblia; se trata de Omri, padre de Acab y fundador de Samaria. Finkelstein -un arqueólogo que hemos mencionado varias veces y aparece en este programa- incluso supone que la obra de Omri fue usurpada por David (de la misma manera que usurpó la muerte de Goliat y seguramente otros aspectos conocidos de "su" vida).

En el segundo capítulo lo dedica Francesca al tan mentado monoteísmo de Israel, y la verdad es que construye un buen caso en contrario; hay abundantes vestigios de politeísmo en toda Palestina y no es sino después del exilio de los judíos en Babilionia que se enfatiza la idea de un solo dios. En la propia biblia se menciona numerosas veces al dios El, a veces como nombre genérico y a veces como propio, según Stavrakopoulou este dios era el principal entre muchos otros dioses canaanitas. Un poco más escandaloso es el asunto que titula el capítulo ¿Tenía Dios esposa?, (tocado en esta nota de 2008), cuya desaparición de la Biblia considera la presentadora como el inicio del machismo, aunque es fácil suponer que el machismo fue antes y la desaparición de cualquier divinidad femenina después.

El tercer capítulo trata sobre el jardín del Edén y es el menos convincente a mi modo de ver. Stavrakopoulou intenta persuadirnos de que la idea expresada en el Génesis se corresponde con una especie de retroproyección de un lugar y tiempo específicos, y aunque el argumento es sugestivo quizá necesita más apoyos. Su idea es que la expulsión del Paraíso es análoga a la destrucción del templo de Jerusalén en 587 a.C., el templo era un jardín, Adán era el rey, etc. De todos modos, en la recolección de evidencias se pasea por todo el medio oriente, llegando hasta Ain Dara en Siria, un templo descubierto en 1955 y al cual se le han encontrado similitudes con el templo de Salomón, abundantemente descrito en la Biblia y del cual no se ha hallado rastro alguno. La vista del templo de Ain Dara es atractiva, un poco mayor que el de Salomón, pero de la misma época o algo anterior, tiene las mismas tres partes e igual disposición. Esto es lo que queda después de las excavaciones:

Ain Dara

Un estupendo programa en cualquier caso, que sería bueno sobre todo para todos esos fundamentalistas sin fundamento que todavía abundan y no lo van ni a mirar.

Páginas

Suscribirse a RSS - Reinterpretaciones