mapas antiguos

La tabula agrippiana

El connotado poeta Konrad Bickel -o Conradus Celtis- fue el autor de un discurso (Ingolstadt, 1492) muy influyente en el que incitaba a los alemanes a rivalizar con los italianos en las humanidades. Invitado a Viena en 1497 se convirtió en una especie de bibliotecario del emperador Maximiliano I. Cuando muere, en 1508, nos dice Konrad Peutinger que hereda unos papeles pertenecientes a Celtis.

Peutinger era un acomodado nativo de Augsburg, que estudió leyes en Italia y se dedicaba a estudiar y coleccionar cosas antiguas, fue el primero en publicar una colección de inscripciones romanas. La "herencia" resultó ser una serie de 11 láminas de pergamino que formaban un mapa, Peutinger llegó a reconocer que el mapa era una copia medieval de un mapa romano. Era empleado municipal (Stadtschreiber) en Augsburg y estaba relacionado por matrimonio con la poderosa familia Welser (de infame recordación en Venezuela). Fue justamente Marcus Welser, alcalde de Augsburg quien encargó la publicación que se hizo en Amberes en 1591. Por tales peregrinas razones esta carta/mapa/dibujo se viene conociendo desde entonces como Tabula Peutingeriana.

Segmento

Existen aparentemente varios ejemplares aún dispersos, el principal supongo es el de la Bibliotheca Augustana que tiene casi siete metros de longitud, y 34 centímetros de altura, y muestra una serie de caminos y lugares que se corresponden a todas luces con los que debieron existir en el imperio romano. Ahora se sabe/asume que falta una duodécima lámina que mostraría las partes más occidentales (Portugal, España, Gran Bretaña), y que ha sido reconstruída por eruditos. Un detalle puede verse a continuación; aparece en el centro el Peloponeso, con el norte de Africa abajo. Es evidente que la representación no se corresponde con los rasgos físicos, se trata más bien de un mapa de itinerarios (quizá de origen militar) en que se especifica la distancia y paradas principales a lo largo de cada ruta. Las ciudades aparecen como un par de casas, de los pueblos más pequeños sólo aparece el nombre.

La zona del Peloponeso y alrededores

Para entender cómo se sabe que fue originalmente un mapa romano basta con visitar el estupendo sitio Livius.org de Jona Lendering. Se ha establecido que el manuscrito debe ser del siglo XII o XIII y que es una copia de uno más antiguo. Primero, ya que aparece la ciudad de Constantinopla tiene que haber sido hecho después del año 328 cuando el pedante de Constantino la fundó (antes era Bizancio). Sin embargo también aparece Pompeya que bien sabemos fue destruida el año 79 por la erupción del Vesubio; y por otro lado se muestran las ciudades de la Germania Inferior que -según Lendering- habían sido abandonadas al principio del siglo V.

Por todo ello se puede situar al cartógrafo en el siglo IV, asumiendo que utilizó fuentes más antiguas. Por ejemplo -y siempre siguiendo a Lendering- aparece en el mapa el reino de un tal Cottius en la zona de los Alpes, que había dejado de ser independiente en el año 63 así que con cierta seguridad se puede afirmar que la fuente primigenia es de la primera mitad del siglo I. ¡Tiempos de Augusto!

Casualmente se sabe que Vipsanius Agrippa, mano derecha/curruña/socio de Augusto y artífice de la mayoría de sus victorias hizo un levantamiento y mapa del imperio y luego de su muerte el propio Augusto lo mandó a grabar en piedra; aparentemente era circular, imagino que en forma de cenefa alrededor de alguna column o algo así, no queda rastro de él. Así que probablemente la versión conservada es la resultante de aquel esfuerzo de Agrippa con algunas actualizaciones y añadidos (como los comentarios bíblicos/cristianos en ciertas zonas) que se fueron realizando a lo largo de los siglos.

Este mapa/guía es perfectamente útil aunque no tiene ni escala ni coordenadas, conociendo el nombre del destino es relativamente sencillo seguir las rutas. Para ver un poco cómo sería si lo representamos en un mapa-mapa he realizado esta recreación de la zona mostrada anteriormente buscando los nombres reconocibles y colocando líneas rojas entre ellos (el mapa base está tomado de aquí, es de 1912 y tiene la localización de los antiguos nombres):

Recreación moderna

Una recreación completa e interactiva se encuentra en OmnesViae.

Conozco a mucha gente que ignora totalmente el sistema orientación por los puntos cardinales y que de hecho se ubica en el mundo de aquella antigua manera: preguntando cuál es el próximo pueblo y cuál es la ruta para llegar a destino. Este mapa/itinerario/guía es una joya y es un milagro que todavía pueda intuirse cómo fue en su origen hace 2000 años.

Figuras de un continente

No deja de ser un toque de antiarrogancia que no haya sido sino en el siglo XVI cuando empieza la humanidad -o parte de ella- a tener una idea más o menos clara de la forma de las tierras, de hecho sólo cuando se acercaba 1800 es que los mapas empiezan a ser precisos en longitud y latitud.

Los primeros mapas del continente suramericano muestran por una parte lo poco que se conocía y por otra lo mucho que ya se había descrito en menos de 100 años de conquista europea. Hay tres mapas más o menos de la misma época que representan al continente completo. El primero se atribuye a André Thévet que no era cartógrafo (como se puede notar) y que seguramente está extraído de su obra sobre una colonia francesa en Rio de Janeiro Singularities of France Antarctique publicada en 1557 aunque el mapa debe ser posterior (1577 aparentemente):

Thévet

Los topónimos que van a ser habituales en sucesivos mapas ya aparecen aquí. Beneuezla (sic), Caribana, Paria y Cariaco en el área que conocemos. El río Orinoco no destaca, como sí lo hacen el Amazonas y el Rio de la Plata, el resto muy grosso modo. La única representación de gente aparece en la Antártica incógnita como cosa curiosa. Resulta una representación algo rechoncha del continente.

Sin embargo el mapa de Abraham Ortelius que sí era cartógrafo (y relacionado con Mercator) no es mejor. Forma parte del Teatro del mundo considerado el primer atlas del mundo entero. Tiene aún menos topónimos pero los ríos (Magdalena, Amazonas y la Plata) están más detallados.

Ortelius

Así, llama la atención que el mapa de Diego Gutiérrez publicado en 1562, sea mucho más completo que los anteriores. Esto se debe seguramente a que fue un encargo de la corona española con el fin de dejar bien establecidos los alcances del imperio. La impresión se hizo en Amberes, parece que porque en España no existía un editor con la suficiente experiencia. Durante un siglo fue el mapa más grande de América. Aquí se muestra solamente el continente suramericano pero el mapa incluye Norteamérica (con la primera mención de California) y costas de Africa y Europa.

Gutiérrez

Es evidente y previsible que los detalles están en la costa y la representación del río Amazonas es artificiosa pero muestra la localización -y nombre- del lago Titicaca. Al norte del ecuador, en este detalle:

La costa norte de Suramérica

Menciona muchos topónimos que todavía existen como la laguna de Maracaibo,cabo San Román, Coro, todas las islas (Aruba, Curazao, Bonaire, Aves, Roques, Margarita, Frailes y la cadena de las Antillas), y por supuesto Benezuela y Paria o Nova Andalucía separadas por el río Unari. No aparece Cumaná pero sí Santa Fe. El Orinoco sigue faltando y prácticamente no hay información alguna en el área más interna, los llanos, Andes, etc.

Un mapa valioso del que sólo se conservan dos copias y que ha sido utilizado en juicios limítrofes internacionales. No obstante, leyendo ciertos topónimos cuesta creer que haya sido un cartógrafo sevillano quien realizó este mapa. En la zona actualmente colombiana se menciona a Castiria del Oro en lugar de Castilla del Oro y así hay otros nombres aparentemente mal escritos y una mezlca de latín y español, no sé si serán errores de transcripción al flamenco (de Amberes) o simplemente que así se escribía en aquellos tiempos.

El mapa de Vinlandia, 2

El mapa de Andrea Bianco

Por si hacían falta más argumentos sobre la falsedad del mapa de Vinlandia, John Paul Floyd ha rastreado los documentos entre los cuales se encontró el mapa a fines de los 1950s y muestra que para 1920 no existía. También evidencia que es una copia del mapa de Andrea Bianco (imagen) de 1436 pero a través de otra copia realizada por Vincenzio Formaleoni en 1738.

Fuente: John Paul Floyd
Imagen: Marco Capurro
Un documental sobre el tema: Nova/PBS

Carta sincrónica de la historia universal

La torre de babel

Sebastian Adams publicó en 1881 esta especie de mapa histórico que no por estar lleno de prejucios e incorrecciones deja de ser una obra de arte. Esta lámina muestra la división de la humanidad tras la construcción de la torre de Babel (y hasta sale un chino en la esquina inferior izquierda).

Hay otros intentos similares en la colección de mapas de David Rumsey.

El trabajo completo:

Un par de recursos cartográficos

GAPvis

Es una iniciativa financiada por Google que permite leer un libro -digamos clásico- y ver simultáneamente los sitios que han podido ser identificados en un mapa interactivo. El mapa base es topográfico -como debe ser- y cada lugar está asociado con las apariciones en el texto.

En la imagen, por ejemplo, se ve Argos en el Peloponeso. Una línea temporal muestra las veces y posiciones en que aparece en el texto que en este caso es la Historia de Herodoto (también resalta en amarillo en el texto).

Hasta ahora lo ofrecen como una iniciativa beta, con sólo una veintena de libros; seguro que mejorará con la adición de obras y la corrección de ubicaciones (muestra Egipto como un punto en el Mediterráneo y algunas otras cosas así).

GAPvis

Old Maps online

Es un práctico buscador de lo más simpático (aunque no sonríe a todo el mundo) de mapas antiguos, la mayoría por supuesto de David Rumsey, más unos tres o cuatro sitios más.

Hay una línea temporal (arriba en la imagen) en la que se puede restringir el período y mediante el mapa se va ubicando el lugar de interés; los resultados aparecen inmediatamente en una lista a la derecha y el área cubierta por cada mapa resaltada (rectángulo rojo).

Old Maps online

Actualidad de Codazzi

La reciente adición de una herramienta comparativa en la colección de mapas antiguos de David Rumsey (por vía de) nos permite evocar de nuevo la obra de Agustín Codazzi. El único mapa del lote de los 120 elegidos por Rumsey que toca el área de Venezuela es precisamente uno suyo: el de la 'República de Colombia', fechado en 1840 pero representando la breve realidad de la denominada Gran Colombia, que como mucho llegó hasta 1831.

Gran Colombia transparente

Gracias a la posibilidad de transparencia se puede apreciar la tremenda exactitud del mapa de Codazzi, donde resaltan particularmente los ríos, que serían las mejores referencias junto con las montañas para la creación de tal mapa (ahora los ríos o son cloacas, o son invisibles porque se les pasa por encima y -al menos en Venezuela- no tienen señalización alguna en carretera). De hecho, debe haber sido el mejor mapa de la región hasta bien avanzado el siglo XX, mucho mejor sin duda alguna que cualquiera de los viejos mapas de carreteras que se podían comprar en las estaciones de servicio (de los nuevos no hablo, porque no hay; y ya no vale la pena que haya, todo sea dicho).

Buscando imperfecciones, hay una pequeña discrepancia en la forma del lago de Valencia que sería interesante precisar, porque se ve alargado en el sentido este-oeste; quizá en ese tiempo (apenas hace 200 años) era así, o bien Codazzi no tenía suficientes puntos de referencia para llegar a detalles en escala menor.

En cualquier caso es un hermoso mapa que no sólo refleja la realidad física sino también la idea de lo que pudo haber sido un gran país suramericano.

El mapa Gough

Mapa Gough

Del siglo XIV, parece ser la primera representación de la isla de Gran Bretaña entera, con detalles gráficos y toponímicos. Ahora está digitalizado y accesible totalmente.

Fuente: Gough Map
Vía: Past Horizons

La tierra plana

Mapa bíblico

Ni tanto. En todo caso es una de esas interpretaciones acientíficas derivada de una lectura distorsionada por la creencia dogmática. Parece que es el único ejemplar completo existente y eso que apenas es de 1893; acaba de ser donado a la Biblioteca del Congreso USA.

Fuente: The History Blog

Codazzi, Shonberg y una sospecha

En la más reciente incorporación de mapas a la ya crecida colección de David Rumsey están dos atlas, el de Shonberg & Co. Standard Atlas of the World, de 1865 y un conjunto de mapas sueltos del Instituo Geographico di Agostini, de 1952; este último con hermosos colores y acabados, y con todas las cosas en su lugar como se esperaría de una fecha tan siglo XX como esa.

Para revisar la calidad del primero (Shonberg) no hay como echarle un ojo a la representación de América del Sur y en particular el área de Venezuela y es como si estuviésemos viendo un mapa anterior a 1600.

Vzla - Shonberg

Para corroborar que las cosas geográficas no estaban tan mal, basta revisar -en la misma colección- los estupendos mapas de Agustín Codazzi publicados en 1840 -quince años antes que los de Shonberg-:

Vzla - Shonberg

Resalta la precisión de la hidrografía (las cuencas están marcadas con color), que quizá le da coherencia al conjunto (no sé si se habrán tomado tantas lecturas de coordenadas para aquella fecha), pero en cualquier caso es muy llamativo que el mapa publicado en New York sea tan inferior. Es tan llamativo que es sospechoso. ¿Cómo sabrían los norteamericanos dónde se encontraba el petróleo de Venezuela si malamente sabían dónde estaban sus montañas y ciudades? Es difícil de creer que este mapa representase el estado de los conocimientos para 1865, es una duda que quedará pendiente...

Páginas

Suscribirse a RSS - mapas antiguos