Caraqueñización de la verdad

En estos días escuchaba en la radio nacional, en Radio Nacional precisamente, un programa en el que los participantes hablaban sobre la burocracia, que si hay una burocracia buena y una mala, que si el Che Guevara escribió sobre la burocracia y eso sí es verdad, etc. Como tengo el vicio de escuchar radio hablada no tenía motivos para cambiar de emisora a pesar de lo tendencioso que sonaba el conjunto de hablantes. Nada memorable hasta que me despertó una llamada de una señora de Barquisimeto cuyo nombre no escuché quien hizo una serie de comentarios de lo más pertinentes (aunque al cabo de un rato ya estaba convirtiéndose en dueña del programa, por lo que la tuvieron que cortar).

La señora dijo algo que resonó en mis convicciones, porque es -créame- una realidad incontrovertible: la caraqueñización de la verdad, dijo ella. Y es que no sólo los locutores de este programa en particular, sino cualquier portavoz (o lacayo) del poder -que en este país está en Caracas-, verá las cosas como las quiere ver el sector dirigente caraqueño. Y resulta que si algo pasa en este país, pasa en el llamado "interior". Y que si algo hay reaccionario y retrógrado, es la visión caraqueñizada del país (claro que es así porque el p-o-d-e-r está allí, después de todo, Caracas no tiene la culpa).

Bárbaro, y la caraqueñización es más aguda -si cabe- en las instituciones que controladas desde Caracas están desperdigadas en todo el país. Porque la propia dispersión fue creada por los caraqueñistas para mantener su visión caraqueñizada; o sea, hay que aunque sea comenzar a descaraqueñizarse antes de que nos caraqueñicen de peor manera.