La casa de la aduana

En el Album de Caracas y Venezuela que Henrique Neun publicó a fines del siglo XIX, aparece esta imagen de la Casa de la Aduana de Puerto Cabello.

La casa de la aduana de Henrique Neun

Se trata de la ahora denominada 'Casa Guipuzcoana' construida seguramente por esa compañía y que según algún folleto turístico fue donada al General Páez por sus "servicios a la república", y cuando Neun pasó por allí era de nuevo casa de la aduana. Es una edificación de dos pisos más ático que se mantiene en bastante buen estado aunque plagada de palomas y sus consecuencias. Actualmente es una biblioteca pública y se puede visitar en gran parte.

En los ciento veinte años que han pasado entre ambas imágenes el edificio ha sufrido algunas modificaciones (no muy visibles por los árboles de la actual plaza) como pérdida de dos puertas frontales, que ahora son ventanas; cambio de cinco pequeños balcones -en cada ventana superior- por un sólo balcón central ahora techado, etc. Esta casa se encuentra muy cerca de la entrada del puerto -como es lógico- y lo que era la zona de movimiento de carga (incluso con rieles para facilitar el transporte mediante tracción sangre) es ahora una pequeña plaza que ofrece algo de sombra que se agradece mucho aun cuando se pierda amplitud de vista.

Biblioteca pública en Puerto Cabello

Lo que más me llama la atención es que la pequeña -y estrecha- calle de la izquierda y al fondo se mantiene casi igual. Los cambios en esas casas son mínimos. Es evidente también la transformación del vestido y la forma de actuar de las personas aun en estas instantáneas. No se imagina uno cómo se podría andar con aquellas ropas; actualmente, lo más popular son los "chores" y las franelas.

Claves de actualidad de la segunda foto: moto y kiosko de celulares.