2008-10-24

Declaración universal de los derechos de las plantas

Preámbulo

Declaramos estar de acuerdo con los siguientes principios y reglas

  1. Declaramos por principio que las plantas tienen el derecho a vivir, igual que los animales, libres de explotación humana excesiva, sea en nombre de la ciencia o deporte, exhibición o servicio, alimentación o moda. La meta principal es de evitar el riesgo de extinción de cualquier especie. Una Naturaleza de vegetación sana favorece tanto los humanos como los animales.

  2. Intervenir con todos los medios para ayudar las especies en peligro de extinción.

  3. Proteger todos los lugares, incluyendo áreas remotas, con vegetación endémica, selvas nubladas, tepuyes y páramos, hasta playas, manglares y desiertos. Hay humedales muy frágiles igual que zonas cubiertas de vegetación cercanas a las ciudades, que deben ser protegidas.

  4. Proteger el mundo en desarrollo que todavía tiene bosques tropicales contra el uso indiscriminado de equipo mecanizado altamente destructivo, como las motosierras y aún las herramientas de menor poder destructivo como los machetes. Procurar que haya legislación contra la tala indiscriminada en esos países.

  5. No saquear los bosques de plantas endémicas para coleccionistas y no comprar plantas que hayan sido sacadas del bosque sino cultivadas; ni formar herbarios privados de plantas raras, algunas en peligro de extinción.

  6. Eliminemos todas las expresiones despreciativas de las plantas: monte, mala hierba, maleza etc. Hay sinónimos como subvegetación , plantas invasoras, etc. y sobre todo: cada planta tiene un nombre, el llamado nombre científico, el cual consiste de el nombre del género y de la especie y además se indica a que familia pertenece. Para eso hace falta educación y respeto la infancia, la enseñanza primaria hasta el nivel universitario. Así aprendemos a observar, comprender y querer las plantas

  7. Evitar la crueldad contra las plantas, como podas inadecuadas, desmocha excesiva u otro procedimiento imprudente que muchas veces pueden causar la muerte de la planta.

  8. Limitar y tratar de parar el cultivo destructivo llamado tala y quema al consagrarse a las causas sociales y ecológicas subyacentes.

  9. Evitar a toda costa el uso del fuego. El fuego involucra el riesgo de propagarse a zonas de vegetación vecina y dañar para siempre la biodiversidad y el clima de la región.

  10. Recomendar métodos no degradantes como alternativas a la práctica de tala y quema, abandonar el uso del fuego, reducir el monocultivo, cambiando las especies a cultivar y conservar las bacterias que fijan nitrógeno como rhizobium y hongos como micorrizas, etc. Pedir asistencia de los expertos en la agricultura.

  11. Fomentar el cultivo de plantas alimenticias, medicinales, ornamentales y otras plantas útiles de todas clases y protegerlas contra insectos y otros animales, de modo que no sufra en ningún momento el ambiente.

  12. El botánico investigador debe estar trabajando con personas que se dedican a cuidar las plantas vivas. Las instituciones científicas, las universidades y los jardines botánicos deben disponer de horticultores entrenados y con mucha experiencia en la propagación de las plantas, que tomará en cuenta la factibilidad para el cultivo a otra altitud y en un clima diferente, o creando el ambiente adecuado.

  13. Formar bancos de semilla y germoplasma para el cuidado genético de las plantas y formar viveros en cada región con su vegetación típica, no solo para el uso del hombre para su aprovechamiento, alimentación o uso ornamental, sino para todas las plantas, como si fuera un herbario vivo y mantenerlo cuidadosamente. Fomentar el desarrollo de viveros en general.

  14. Procurar que haya continuidad en el cuidado de las plantas, tanto en colecciones públicas como en las privadas frecuentemente en cuidado de personas mayores de edad.

  15. Muchas semillas se pierden en la Naturaleza que nosotros los humanos podemos ayudar a propagar y cultivar en forma controlada.

  16. Aunque las plantas mismas tratan de curar sus heridas y enfermedades, nosotros los humanos podemos intervenir por ejemplo con selladores de heridas y fumigación. Hay expertos en esta materia, igual que hay veterinarios para los animales, para mantener saludables las plantas que nos rodean.

  17. Aplicar los principios y reglas en la Convención para Combatir la Desertificación de las Naciones Unidas (CCD) y proscribir la explotación incontrolada de madera para leña y el excesivo pastoreo de animales.

  18. Usar preferiblemente abono orgánico para el cultivo de las plantas. Las plantas muertas deben ser usadas en compost en vez de quemarlas y árboles muertos dejados en su sitio como habitat para otras especies.

  19. Plantas para el uso científico pueden ser cultivadas en viveros especiales o en los jardines botánicos. Con la ciencia moderna, sobre todo en la genética, hay una inmensa cantidad de información escondida en las plantas, que pueden ser estudiadas en beneficio de las mismas plantas y de los demás seres, incluyendo nosotros mismos.

  20. Tenemos que aprender a convivir con las plantas y particularmente con los árboles que nos proporcionan tantos beneficios. Los árboles significativos históricamente deben tener protección especial.

  21. Tratar de eliminar las causas que destruyen la capa de ozono. El deterioro de la capa de ozono es dañino al ADN, la fotosíntesis, la polinización, la germinación y el crecimiento de las plantas. Tratar de eliminar las causas del cambio climático. Ya ha sido detectado un incremento en la temperatura ambiental con cambios climáticos importantes e implicaciones a las plantas de alcance mundial.

  22. Facultar a los movimientos que defienden las plantas de expresar su criterio y tener voto a nivel del gobierno para que no siga la devastación del planeta. Podría además tener el respaldo de una organización internacional que se ocupe de los derechos de las plantas y que aplique el principio de “Reverencia a la Vida”.

Fuente: http://avepalmas.org/derechos.html




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